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CERMIN manifiesta su malestar ante la estrategia de vacunación frente a la COVID-19 en el caso de personas con discapacidad

El Comité de Entidades Representantes de Personas con Discapacidad de Navarra (CERMIN) ha trasladado su “profundo malestar” ante la estrategia de vacunación frente a la COVID-19 en el caso de las personas con discapacidad.

Así lo ha manifestado la plataforma de la discapacidad de la región en una rueda de prensa celebrada este miércoles en la que ha relatado que desde que se inició la campaña de vacunación el pasado enero, CERMIN ha solicitado en múltiples ocasiones y por distintas vías reunirse con el Departamento de Salud para tratar este asunto, sin obtener respuesta. “Hasta la fecha, el Departamento de Salud aún no ha accedido a mantener un encuentro con nuestra organización por lo que nos sentimos decepcionados y olvidados” ha señalad la presidenta de CERMIN, Mariluz Sanz.

Desde CERMIN también han manifestado su “incomprensión ante varias de las decisiones tomadas en el marco de la estrategia de vacunación”, así como su preocupación por las “muchas personas vulnerables que aún no están siendo consideradas como prioritarias a pesar del mayor riesgo de desarrollar sintomatología grave en caso de contagio o la mayor probabilidad de presentar secuelas de gravedad si se contagian.”

En ese sentido, el vicepresidente y coordinador del Grupo de Trabajo de Espacio Sociosanitario de CERMIN, Manuel Arellano, ha señalado que “nos hemos encontrado con personas que han sido vacunadas por criterio de edad sin tener ninguna patología o enfermedad grave, y personas jóvenes muy vulnerables por sus situaciones de salud que, a día de hoy, no están vacunadas”.

Por ello, exigen incluir en el grupo de “alto riesgo” a personas con discapacidad que no están obligadas al uso de mascarillas, personas con enfermedades neuromusculares, personas laringectomizadas, con espina bífida e hidrocefalia, esclerosis múltiple, ELA, diabetes, personas con enfermedades raras, con enfermedades reumatológicas graves, parálisis cerebral, encefalopatías graves y Parkinson, entre otras.

En la misma línea, Arellano ha explicado que los servicios ambulatorios como centros ocupacionales o centros especiales de empleo se han quedado en un “limbo”. “A pesar de no ser centros residenciales, lugares en los que se patentó un mayor surgimiento de brotes y fallecimientos, también son espacios donde se juntan y conviven diariamente personas con discapacidad que presentan patologías de riesgo”. De esta manera, solicitan contemplar su situación de mayor vulnerabilidad.

Además de ello, consideran “necesario priorizar la vacunación del entorno habitual y directo de las personas con discapacidad”. “Las familias y personas convivientes, personas cuidadoras, profesionales de las entidades sociales que trabajan en atención directa con las personas con discapacidad, personal voluntario y estudiantes de prácticas, deben ser vacunadas ya por el mayor riesgo de exposición y de transmisión al que se enfrentan”, han manifestado.

En el caso concreto de los y las profesionales de atención directa de las entidades pertenecientes a CERMIN, han explicado que “algunas han sido vacunadas porque estaban colegiadas, pero el resto no, aunque realizan la misma actividad laboral.” A ese respecto, desde CERMIN no entienden que se hayan dado esas diferencias por estar o no suscrito al Colegio profesional correspondiente. “Muchos profesionales de las entidades de la discapacidad fueron considerados esenciales durante el confinamiento, pero no ha sucedido lo mismo a la hora de recibir la vacuna”, señalan.

Desde CERMIN recuerdan que el Parlamento de Navarra realizó el pasado 11 de mayo una instancia al Gobierno de Navarra en la misma línea de sus demandas y que otras Comunidades Autónomas como Cataluña, ya han incluido a muchos de estos colectivos en los grupos prioritarios de vacunación por “alto riesgo”, por lo que consideran aún más fundamentada su solicitud.

En cuanto a las personas en situación de dependencia, informan que tienen constancia de casos de personas dependientes con situaciones de salud similares que no han sido vacunadas en el mismo grupo, ya que algunas de esas personas estaban en lista de espera para la actualización de la valoración de su situación de dependencia. “Por razones meramente burocráticas no estaban oficialmente reconocidas como grandes dependientes, aunque se estaba tramitando esa valoración y, por ello, han sido vacunadas en grupos posteriores al que les hubiera correspondido por su situación de salud”, indican.
Con respecto al tipo de vacuna a administrar, solicitan que se primen aquellas vacunas que no requieran mucho plazo de tiempo entre dosis para alcanzar la cota máxima de efectividad y/o inmunidad ya que hasta no completar la pauta de vacunación, estas personas seguirían en situación de alto riesgo de contagio. Para ello, proponen que se favorezca la administración de las vacunas Pfizer y Moderna en los colectivos señalados.
Por último, Mariluz Sanz ha instado al Departamento de Salud a que se apoye en CERMIN y sus entidades integrantes como “canal de difusión de la información y comunicados oficiales” que emiten en materia de salud, a fin de hacer llegar a las personas con discapacidad y sus familias “información veraz y de primera mano, como buen ejercicio de cogobernanza.”

CERMIN es el agente social articulador y vertebrador de la discapacidad en Navarra, actualmente constituido por 13 asociaciones y 2 federaciones del sector, que aglutinan a un total de 45 entidades sociales sin ánimo de lucro de Navarra. Entre sus objetivos cabe destacar la defensa de los derechos de las personas con discapacidad y sus familias, sensibilizar a la sociedad promoviendo la inclusión social, la lucha contra la discriminación de las personas con discapacidad así como representar al movimiento asociativo en Navarra.