La enfermera Ana Durana, vocal de Tudela en el Colegio Oficial de Enfermería de Navarra

Las enfermeras y enfermeros serán los protagonistas del homenaje al Tudelano Popular con el que la peña «Ciudad Deportiva» viene reconociendo a aquellas personas que se han destacado en la vida social, cultural o profesional de la capital ribera.

Isabel Vicente de Vera, presidenta de la peña «Ciudad Deportiva» ha querido que sean las enfermeras y enfermeros navarros quienes protagonicen este año un homenaje que va a ser especial por el significado que tiene retomar en cierto modo la normalidad. «Cuando se habla de sanitarios tendemos a pensar en otros profesionales y con este homenaje hemos querido destacar el papel que están desempeñando las enfermeras, no solo en los momentos más duros, sino también ahora, con la vacunación masiva a la población».

La presidenta de la peña considera que sigue siendo necesario reivindicar el trabajo que están desempeñando estas profesionales. «La ciudadanía ha comenzado a vivir como si ya no pasara nada, pero las enfermeras y enfermeros siguen cada día acudiendo a su trabajo a enfrentarse a la pandemia que, no lo olvidemos, sigue ahí y ya llevan mucho tiempo combatiéndola».

Está claro que sobran argumentos para justificar un reconocimiento que, aseguran los responsables del colegio de enfermería de Navarra, será un honor recibir. «Estamos sinceramente agradecidas de que la Peña Ciudad Deportiva de Tudela se haya acordado del Colegio de Enfermería de Navarra como institución que agrupa a todas las enfermeras y enfermeros navarros, y que nos haya reconocido con este título. Para todas las enfermeras y enfermeros de la Comunidad Foral este nombramiento es una alegría y un reconocimiento y es un motivo de especial ilusión para las colegiadas y colegiados que residimos y trabajamos en la Ribera».

El homenaje llega después de momentos especialmente duros, con una pandemia que ha trastocado nuestra forma de vida y que a nivel sanitario ha puesto a estos profesionales en primera línea frente al virus. «La pandemia ha afectado a toda la sociedad, pero la verdad es que los profesionales sanitarios nos hemos visto especialmente implicados. Pese a todo, también es cierto que hemos sentido el apoyo de la sociedad en las peores fases de la pandemia y no solo con los aplausos diarios, que tan reconfortantes resultaban».

Alrededor de 800 enfermeras y enfermeros residen en la Ribera de Navarra

Las enfermeras y enfermeros recuerdan y todavía agradecen la respuesta que dio la sociedad cuando pidieron elementos de protección cuando éstos aún escaseaban. La movilización social les permitió disponer de 14.000 batas de aislamiento, 23.000 pantallas de protección, 150.000 dispositivos “non-touch” y 12.000 salvaorejas. «Esto no hubiera sido posible sin la ayuda y la colaboración solidaria y desinteresada de muchas personas e instituciones. Desde empresas que donaron materiales, pasando por los “makers” con sus impresoras 3D o distintas instituciones que ayudaron en la distribución, como Bomberos, Cruz Roja, DYA, Guardia Civil, SAR Navarra, Policía Foral, Policía Municipal de Pamplona y, por último, dos mucho más cercanas para los tudelanos: la Policía Local y Protección Civil de Tudela», recuerdan.

El homenaje va a servir para recordar a las 5.600 enfermeras y enfermeros que ejercen en la Comunidad Foral pero, además, recalcan desde el Colegio, «nos gustaría hacerlo de algún modo extensivo a todos los compañeros sanitarios con los que hemos compartido estos momentos tan difíciles trabajando codo con codo».

También esperan que sirva para que se valore el papel fundamental que han desempeñado las enfermeras durante la pandemia «y que, a la hora de diseñar las políticas sanitarias, tengan en cuenta la importancia de nuestra profesión. Es necesario mejorar las condiciones de trabajo de muchas enfermeras que sufren la interinidad excesiva en los contratos, y darnos acceso a puestos de responsabilidad y de tomas de decisiones para los que hemos demostrado estar perfectamente capacitadas», reivindican.

Aunque la evolución de la pandemia, y especialmente la vacunación masiva, nos permiten comenzar a ver el final del túnel, las enfermeras y enfermeros navarros piden a la sociedad que se mantenga prudente. «La vacuna está demostrando ser una herramienta útil para controlar el virus, pero todavía no podemos confiarnos. Así lo demuestran los brotes surgidos en las últimas semanas entre jóvenes en destinos vacacionales. Por tanto, hasta que la vacunación no alcance el nivel de inmunidad de grupo, pedimos mantener la precaución en cuanto a las interacciones sociales y continuar con el uso de mascarilla en lugares cerrados o aglomeraciones». Si lo logramos como sociedad confían en que el año que viene podamos volver a celebrar las fiestas en navarra con normalidad. «Las enfermeras estamos volcadas en la vacunación con el objetivo de recuperar lo antes posible la normalidad. Y después de estos meses tan complicados, todos estamos necesitados de celebrar fiestas como las vivíamos antes», reconocen.

Artículo anteriorCascante, actividades culturales y de ocio para un verano más ameno
Artículo siguienteLas charangas vuelven a las calles