El sistema de fuentes de consumo de agua instalado por el Ayuntamiento de Fustiñana desde 2021 ha evitado el uso de 747.678 botellas de plástico de medio litro en 58 meses de funcionamiento, lo que supone un ahorro económico de 373.839 euros. Los datos, elaborados por la plataforma Termia a partir del consumo registrado en la red municipal, confirman el impacto de la medida que el Consistorio puso en marcha hace menos de cinco años y que se ha consolidado como una de las apuestas más rentables, en términos económicos y medioambientales, de la legislatura.
La red cuenta con diez puntos de agua distribuidos por los principales equipamientos municipales: el Ayuntamiento, el hall y la primera planta de la residencia, la cocina, el comedor y las plantas baja y primera del colegio, la biblioteca, la Escuela Infantil y el parque infantil. Dentro del plan de expansión, que se puso en marcha en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030, la próxima fuente se instalará en el centro de salud tal y como estaba planificado inicialmente.
Con una media mensual de 12.891 botellas equivalentes evitadas, el impacto acumulado es notable: 11.215 kilogramos de residuo plástico eliminado, 39.252 kilogramos de CO₂ ahorrado al medioambiente y otros 19.065 kilogramos adicionales de CO₂ evitados gracias al plástico reciclado. En términos de equivalencia forestal, el ahorro de emisiones es comparable a la plantación de 3.925 árboles.
El alcalde de Fustiñana, Sergio Vitas, ha destacado que los datos avalan una decisión que en su momento pudo parecer modesta pero que ha demostrado tener un impacto real y medible: «Casi 750.000 botellas de plástico que no han existido, más de 373.000 euros que se han quedado en los bolsillos de los fustiñaneros».
Vitas ha subrayado también la doble dimensión de la iniciativa: «Esta medida demuestra que ser responsables con el medio ambiente y ser responsables con el dinero público no son cosas distintas. Aquí van de la mano, y los datos lo confirman año tras año».
El sistema, que entró en funcionamiento en mayo de 2021 con la instalación de la primera fuente en el Ayuntamiento, opera sin generar residuo plástico, sin necesidad de transporte y sin huella de CO₂ asociada al ciclo de producción y distribución del agua embotellada.












