La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha considerado que la Autorización Ambiental Integrada (AAI) concedida por el Gobierno de Navarra a Navarra de Infraestructuras Locales, S.A. (NILSA) para la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Tudela “no es ajustada a derecho” en lo relativo a la inclusión de las condiciones de vertido al río Ebro.
Así consta en la respuesta remitida por la Comisaría de Aguas de la CHE al Ayuntamiento de Tudela, tras la consulta formulada por el alcalde, Alejandro Toquero, sobre el alcance del requerimiento previo de rectificación enviado por el organismo de cuenca al Ejecutivo foral el pasado 16 de diciembre.
Un conflicto competencial sobre el vertido
La Resolución 1249E/2025, de 5 de noviembre, otorgó la Autorización Ambiental Integrada a la EDAR y a la planta centralizada de fangos de Tudela, incluyendo las condiciones para el vertido de aguas depuradas al río Ebro.
Sin embargo, la CHE sostiene que esa competencia corresponde exclusivamente al organismo de cuenca en virtud del Texto Refundido de la Ley de Aguas. Por ello, considera que en la resolución autonómica “no debieran quedar incluidas las condiciones establecidas para el vertido depurado en la EDAR que es evacuado al río Ebro”, ya que dicha autorización debe seguir tramitándose de forma independiente por parte de la Confederación Hidrográfica cuestionando de este modo la inclusión del vertido dentro de la resolución foral.
El Ayuntamiento estudia acciones legales
Tras recibir la respuesta de la CHE, el alcalde de Tudela ha trasladado el documento a los servicios jurídicos municipales para valorar las posibles actuaciones. “Hemos trasladado ya el escrito del CHE a los servicios jurídicos de la casa para que lo incorporen a las iniciativas que tenemos en marcha, con el fin de que la resolución se considere nula y se retrotraigan las actuaciones para que el proyecto de Nilsa se incluya finalmente en la moratoria”.
Toquero sostiene que la respuesta de la confederación refuerza la posición del Ayuntamiento, que ya había mostrado su oposición al proyecto de ampliación de la planta de fangos y considera que la resolución debería anularse y retrotraerse las actuaciones administrativas, al entender que la tramitación se aceleró para evitar que el proyecto quedara afectado por la nueva ley foral de moratoria para plantas de biogás aprobada recientemente por el Parlamento de Navarra.
Para Toquero “la Confederación Hidrográfica del Ebro ha sido muy clara en su respuesta a nuestra pregunta. La resolución del Gobierno de Navarra que dejó a Tudela fuera de la moratoria de la planta de biogás no es ajustada a derecho. Lo dijimos desde el primer momento” y ha reiterado la acusación al gobierno de una tramitación exprés. “El trámite se aceleró solo para dejar a Tudela fuera de la moratoria”.
Para Toquero, queda demostrado “que estamos ante una chapuza administrativa, fruto de las prisas, y ello debe acarrear responsabilidades políticas, empezando por el cese o dimisión que ya debería haberse producido de la directora general de Medio Ambiente”.
Trámite técnico
Por su parte, el consejero de Desarrollo Local, Óscar Chivite, ha restado trascendencia al requerimiento de la CHE, señalando que se trata de un trámite técnico entre administraciones para clarificar el encaje jurídico de la autorización. Chivite explicaba la pasada semana en su visita a la EDAR de Tudela que el Gobierno y la CHE están coordinándose para definir la vía normativa correcta y que no se trata de un error administrativo. “Lo que se está buscando es la autorización ambiental adecuada”, afirmó, insistiendo en que el proyecto sigue su tramitación normal y que se trabaja para garantizar “la mayor seguridad administrativa, jurídica y técnica”.












