Una patrulla por la calle Jorge Burgaleta en el Casco Viejo

La Policía local con todos sus efectivos trabajando, recuerda la obligatoriedad de cumplir las medidas decretadas para hacer frente a la crisis sanitaria y que en caso de no cumplirse se procederá a aplicar las sanciones previstas que van desde una multa de 600 euros a una pena de prisión de un año

Policía Municipal ha reorganizado sus equipos creando grupos estancos de trabajo para tratar de que prevenir contagios masivos en la plantilla.

A través de megafonía, la Policía va informando a los ciudadanos sobre las medidas implantadas para que permanezcan en sus domicilios y la obligatoriedad de cumplir la normativa del Real Decreto sobre todo en lo referido a la movilidad de los ciudadanos.

Cerrada la atención presencial en su sede, la policía recuerda sus números de contacto: 092 URGENCIAS y 948 84 83 09

La policía local de Tudela continúa, con todos sus efectivos disponibles, las distintas labores que tienen encomendadas en esta situación. Para ello ha reorganizado sus equipos creando patrullas estancas de trabajo, conformadas por 2 agentes que trabajan siempre juntos, para tratar de que prevenir contagios masivos en la plantilla.

Desde las primeras medidas adoptadas el pasado miércoles y anunciadas en rueda de prensa por el alcalde Alejandro Toquero, a las que fueron aprobadas en el nuevo Real Decreto que el Gobierno aprobó este sábado en un Consejo de Ministros extraordinario,y las que se vayan sumando conforme se vayan adoptando.

En concreto la Policía recuerda la limitación sobre la libre circulación: adquisición de alimentos y productos farmacéuticos de primera necesidad, asistencia a centro sanitarias, desplazamiento al lugar de trabajo, retorno a la residencia habitual, asistencia y cuidado a mayores o menores, desplazamiento a entidades financieros y por otras causas de fuerza mayor.
Asimismo, se permite el transporte en vehículo privado para los anteriores propósitos y para el repostaje de gasolina.
Aquellos que incumplan las restricciones fijadas por el estado de alarma para hacer frente a la crisis del coronavirus podrán ser sancionados desde una multa de 600 euros a una pena de prisión de un año si se “resistiere o desobedeciere gravemente a las autoridades o sus agentes en el ejercicio de sus funciones”.