Inicio Colaboradores Carlos Muñoz On the rocks, por Carlos Muñoz

On the rocks, por Carlos Muñoz

Recuperando la identidad

Sofia Coppola parece apostar por el género de la comedia, y abandonar sus films de corte dramático como: Las Vírgenes Suicidas o Somewhere, donde sus personajes vivían con angustia su existencia. En su séptima película, vuelve a contar con su actor fetiche, Bill Murray (Lost in Translation, A Very Murray Christmas). Aquí, nos narra la vida de una mujer, madre y escritora, a la cual su marido le engaña, refugiándose en un padre charlatán, vividor, amante del lujo y de los garitos de Nueva York. El film lo protagonizan: Rashida Jones, Bill Murray, Marlon Wayans, Jenny Slate.

Laura (Rashida Jones), es una escritora de éxito que intenta escribir una nueva novela, al tiempo que debe cuidar de sus hijas. Esta mujer humilde, callada, está casada con un ejecutivo, Dean (Marlon Wayans), muy volcado en su trabajo. Laura siente que la actitud de su marido hacia ella ha cambiado, y empiezan a asaltarle las dudas sobre si su marido no tiene una relación extramatrimonial con una colega del trabajo.

Laura decide buscar ayuda en su padre, Félix (Bill Murray), un tipo sexista, embaucador, fan del lujo y de los mejores restaurantes de Nueva York. El padre, polo opuesto a Laura, en vez de fomentar la reconciliación, decide que lo mejor es espiar a Dean, para ver si su hija está en lo cierto. Se inicia así un viaje que servirá a ambos para mostrar sus verdaderas identidades y miedos…

La directora realiza un film mucho más ligero de lo esperado, donde los ecos de Lost in Translation, suenan de nuevo. En aquella ocasión, Tokio era la ciudad donde se encontraban dos almas solitarias; ahora son un padre y una hija a la deriva, que se reencuentran en un Nueva York clásico, recorriendo lugares emblemáticos como el mítico club 21, el café del Hotel Carlyle (aquí toca Woody Allen con su banda), o los apartamentos en la zona de lujo del Upper East Side. Sofia imprime al film un barniz de comedia, pero es aparente, ya que los diálogos translucen las inseguridades de unos personajes que buscan recuperar su sitio, salir de su incomunicación con el mundo, y sobre todo ser amados. Sin embargo, a pesar de la excelente filmación, algunos giros del guión, determinados discursos superficiales, y un final muy condescendiente, acaban por empequeñecer un film que prometía más en sus inicios.

Bill Murray personifica a este padre seductor y embaucador con su habitual carisma. A su lado, Rachida Jones, encarna convincentemente, a esta mujer en crisis que desea recuperar su identidad como mujer, madre y profesional.

En definitiva, un film sobre la naturaleza humana, donde a través de la protagonista femenina, percibimos ciertos ecos autobiográficos de su directora, Sofia Coppola.