Ante la falta de creatividad, Hollywood no duda en trasladar a las pantallas, best seller que han triunfado entre los lectores, para conseguir el mismo éxito entre sus espectadores. Ahí están: Hamnet, de Maggie O´Farrell, o La asistenta, de Freida Mccaden. Ahora, la directora Vanesa Caswill se basa en el superventas de Collen Hoover, autora de éxitos como Romper el Círculo. En esta ocasión, narra la historia de una madre que sale de la cárcel y desea conocer a su hija, ya que se lo impidieron al entrar en prisión. El film lo protagonizan: Maika Monroe, Tyriq Whiters, Rudy Pankow, Vanesa Graham, Bradley Whitford.
Kenna Rowan (Maika Monroe), se dirige al pueblo donde reside su hija de cinco años Diem (Zoe Kosovich) a la que no conoce, arrebatada al entrar en prisión. Nadie le da trabajo por su historial, excepto el dueño de un bar Ledger (Tyriq Whiters), con el cual sintoniza sin saber que hay un vínculo entre él y su hija pequeña.
Kenna al enterarse que Ledger se encarga de la pequeña Diem en colaboración con sus abuelos, Grace (Lauren Graham) y Patrick (Bradley Whitoford), le pide una oportunidad para conocer a su hija, pero obtiene la negativa por respuesta. Los padres y abuelos del que fuera su novio Scotty (Rudy Pankow), rechazan dar una segunda oportunidad de acercar a su nieta con su madre. Sin embargo, la comprensión que recibe Kenna de Ledger, irá fructificando, y al ser descubierta su relación por Patrick, las consecuencias serán imprevisibles para todos…
El film de la directora La probabilidad estadística de amor a primera vista, es un drama romántico que no busca la emotividad facilona, sino plasmar la vida de dos sujetos atravesados por la pérdida, en el caso de Kenna el amor perdido, en el de Ledger, una vida deportiva truncada por una lesión y entregada al cuidado de la hija de su amigo. Los estereotipos, la previsibilidad o la reiteración del rechazo a Kenna en algunas escenas, lastran un poco la narración, pero el romance no es el foco como sucede en otras adaptaciones, sino la resiliencia, la lucha por dejar atrás el error.
El peso del film recae en Maika Monroe, capaz de pasar del registro de la debilidad a la fortaleza sin apenas esfuerzo.
Un film que sin grandes pretensiones, entretiene poniendo de manifiesto como todo el mundo merece una segunda oportunidad, a pesar de los errores cometidos.











