Murchante ha inaugurado este martes su nuevo Centro de Día, un recurso destinado a la atención de personas dependientes y no dependientes mayores de 65 años. El nuevo recurso ha estado financiado por el Gobierno de Navarra con 530.000 euros, de los cuales 400.000 proceden de Fondos Next Generation EU.
El acto ha estado presidido por la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, acompañada por la consejera de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo, Carmen Maeztu, y otras autoridades autonómicas y locales.
Servicios públicos y red de cuidados
Durante su intervención, Chivite destacó que los servicios sociales se sitúan entre los mejor valorados por la ciudadanía navarra. Según recordó, siete de cada diez personas encuestadas califican entre “buenos” y “muy buenos” los servicios públicos que reciben, situando a los servicios sociales entre los más reconocidos.
La presidenta subrayó que centros como el de Murchante cumplen una triple función: atender de manera profesional y personalizada las necesidades básicas, terapéuticas, rehabilitadoras y socioculturales de las personas mayores; ofrecer respiro y calidad de vida a las personas cuidadoras —mayoritariamente mujeres—; y reforzar la cohesión territorial.
“Por cada plaza en un centro de día beneficiamos al menos a dos personas: a quien acude al centro y a quien cuida en casa”, señaló, destacando la importancia de avanzar hacia una “democracia cuidadora” que garantice servicios accesibles, asequibles y de calidad.
Chivite enmarcó esta apertura en la expansión de la red pública de atención: desde 2022 se han construido 26 nuevos centros de día y se han reformado otros dos en Navarra. Cuando el actual Ejecutivo asumió el Gobierno, existían 18 centros en toda la Comunidad Foral con cerca de 500 plazas concertadas, una cifra que se ha duplicado en los últimos años.
1.370.000 euros de los que 530.000 han sido aportados por Gobierno de Navarra
Las obras del centro de día de Murchante se iniciaron con la estructura del edificio en 2011 con una inversión inicial de 140.000 euros para su proyecto y ejecución, de los cuales cerca de 130.000 fueron aportados por el Gobierno de Navarra.
Las obras estuvieron paralizadas desde 2012. Una década más tarde, en 2022, el Departamento de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo concedió al Ayuntamiento de Murchante, propietario y promotor del centro, una subvención de 400.000 euros que permitió reactivar y poner en marcha el proyecto.
Así, el presupuesto total de la obra del edificio que alberga el centro de día ha sido de 1.052.093,88 euros y ha estado financiado en un 50% por el Gobierno de Navarra, con 529.877,01 euros. De ellos, 26.749,42 fueron destinados en 2010, para la redacción del proyecto; 103.127,59 en 2011, para la ejecución de la primera fase de la obra; y la inversión principal, 400.000 euros, se realizó en 2022, gracias a fondos europeos procedentes del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR).
A estos costes hay que sumar el equipamiento del centro que ha ascendido a 100.000 euros, de los que parte han sido subvencionados por el Consorcio EDER, que ha destinado 40.000 euros, y la Fundación La Caixa, que ha destinado 7.000.
Además, hay que añadir los costes de urbanización, 146.000 euros, que han corrido a cargo del Ayuntamiento de Murchante, que en total ha destinado 816.000 euros a la puesta en marcha del centro de día desde el inicio de su construcción. Cabe destacar que en el jardín principal se han instalado varios olivos centenarios que han sido donados por Javier Sancho, propietario de un antiguo vivero de la zona.
El centro cuenta con 501,45 metros cuadrados útiles distribuidos en tres plantas, si bien la totalidad de las estancias destinadas a los usuarios se encuentran en la planta baja. Esta altura se distribuye en varias estancias, como una gran sala polivalente de 102 metros cuadrados, una zona de aseos, dos baños asistidos, almacén, comedor y otras cuatro salas para distintas finalidades.
30 plazas y 21 usuarios en los primeros días
El nuevo recurso sociosanitario entró en funcionamiento el pasado 2 de febrero y está gestionado por la Fundación Carmen Uguet de Resayre. Cuenta con 30 plazas autorizadas y ya tiene 21 personas usuarias. Está destinado a ofrecer durante el día atención a las necesidades personales básicas, terapéuticas, de rehabilitación y socioculturales, facilitando la permanencia de las personas usuarias en el entorno habitual y apoyando a las personas cuidadoras. Ofrece un servicio de atención diurna de lunes a viernes en horario flexible de 8 horas, aproximadamente de 07.30 a 18.00 horas, en función de las necesidades de las personas usuarias.
El precio de la plaza (a jornada completa) asciende a 1.552,86 euros para cada persona usuaria, pero, al tratarse de plazas concertadas y financiadas por el Gobierno de Navarra, las personas usuarias pagan 315,5 euros al mes. Así pues, el departamento de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo, asume el 80% del coste, y la persona usuaria un 20%.
Fijar población y fortalecer el medio rural
La consejera puso el acento en el valor añadido que este tipo de infraestructuras aporta en la lucha contra la despoblación, al contribuir a fijar población y garantizar que las personas mayores de localidades como Murchante dispongan de los mismos servicios que quienes residen en Pamplona.
En la misma línea, el alcalde de Murchante, Macario Jarauta, destacó que la inauguración supone “un compromiso renovado con el bienestar, la autonomía y la calidad de vida” de los vecinos y vecinas de mayor edad.
Jarauta recordó las dificultades técnicas y los retrasos que han marcado el desarrollo del proyecto, subrayando que precisamente por ello la apertura adquiere un significado especial. “No inauguramos solo un edificio de ladrillos y hormigón, sino un símbolo de lo que significa una comunidad que cuida”, afirmó.
El alcalde agradeció la colaboración institucional y el trabajo de todas las personas implicadas, así como la donación de cuatro olivos centenarios por parte de Javier Sancho, situados en el exterior del centro. Unos árboles que, según explicó, simbolizan la experiencia y la vida que sigue brotando, en alusión a las personas mayores del municipio.
Con esta apertura, Murchante refuerza su red de servicios sociales y da un paso más en la construcción de un modelo de atención centrado en la persona, profesionalizado y con vocación de permanencia en el ámbito local.













