El Gobierno de Navarra y la Asociación Empresa Ribera (AER) han presentado en Marcilla el informe ‘Retos y variables estratégicas de presente y de futuro de la Ribera’, un estudio que consolida a esta zona de Navarra como un territorio fundamental para el desarrollo de la Comunidad Foral a través de cinco grandes retos relacionados con el ámbito socio-demográfico, la fidelización y atracción del talento, el crecimiento económico e industrial, la gobernanza y la colaboración, así como el desarrollo de infraestructuras.
El acto, celebrado en el castillo de esta localidad ribera, ha reunido a diversos representantes institucionales, empresariales y sociales, y ha servido para poner en valor el papel estratégico de la Ribera como motor económico, social y demográfico de Navarra.
Precisamente, el vicepresidente primero, consejero de Presidencia e Igualdad y portavoz del Gobierno de Navarra, Javier Remírez, ha señalado que “la Ribera es una zona que funciona y, sobre todo, que va a funcionar mucho mejor” gracias a su potencia industrial y su capacidad económica. “Este territorio es un lugar que cuenta con un gran músculo económico y capacidad acreditada, aspectos fundamentales para seguir construyendo un futuro próspero”, ha añadido.
El vicepresidente Remírez ha reconocido que este territorio, al igual que otros en España y Europa, se enfrenta a grandes desafíos como el envejecimiento, la baja natalidad o la atracción de talento.
Asimismo, ha destacado algunas de las acciones que el Ejecutivo Foral ha emprendido para hacer frente a estos retos, como el avance de la segunda fase del Canal de Navarra, la mejora de las infraestructuras y la conectividad del territorio –con un impulso decidido al TAV, que avanza a ritmó récord, y con inversiones en telecomunicaciones que garantizan servicios esenciales en entornos como las Bardenas–, el estímulo de la vivienda en las zonas rurales y el refuerzo educativo, tanto en Formación Profesional como en el ámbito universitario.
A todo esto, se suma el apoyo a los municipios a través del actual modelo de financiación local, que ha permitido movilizar más de 330 millones de euros en toda Navarra, reforzando los servicios públicos y mejorando su funcionamiento. “Estamos construyendo el futuro de la mano de este territorio, porque este Gobierno cree en la Ribera”, ha añadido, al mismo tiempo que ha instado a trabajar desde la “unidad” para multiplicar la competitividad y la capacidad de atraer nuevas oportunidades.
Por su parte, el presidente de AER, Rafael Loscos, ha agradecido al Gobierno de Navarra “por apoyar la visión de una Ribera llena oportunidades”. Además, Loscos ha afirmado que “el estudio debe servir para conectar a los agentes clave y crear una inteligencia territorial que impulse un plan de acción ambicioso”. El objetivo, ha dicho, “es superar desafíos y aprovechar fortalezas en los cuatro ejes estratégicos: infraestructuras, masa crítica, talento y amabilidad territorial, impulsando el desarrollo junto al resto de Navarra”.
El estudio, elaborado por la Oficina de Análisis y Prospectiva del Gobierno de Navarra en colaboración con AER, nace con el objetivo de ofrecer una radiografía precisa del territorio que permita anticipar tendencias y orientar la toma de decisiones en los próximos años.
En este sentido, el documento se ha desarrollado a través de la combinación de un análisis cuantitativo, para el que se ha recopilado y analizado la información expresada mediante cifras y magnitudes medibles para analizar tendencias y cantidades objetivas; y un análisis cualitativo con 13 entrevistas personales y una serie de focus groups con agentes formativos, sociales y municipales.
Principales resultados
Los resultados dibujan una Ribera dinámica, con capacidad de crecimiento y un papel cada vez más determinante en el conjunto de Navarra.
A nivel demográfico, el informe posiciona a la Ribera como un motor para la comunidad, con un aumento poblacional del 3,3%, que supera significativamente el 2,5% del promedio de Navarra. Precisamente, la inmigración, que representa el 18% del total de la población en la zona, supone una oportunidad clave para sostener la actividad económica, rejuvenecer la estructura demográfica y fortalecer el mercado laboral. De hecho, la Ribera presenta una población más joven que la media de Navarra y una evolución positiva del empleo, con una tasa de paro que se sitúa en el 7,8%, el nivel más bajo de los últimos años.
En cuanto al ámbito económico, el estudio pone en valor la consolidación de sectores industriales, como la metalurgia, maquinaria y transformación alimentaria, así como la evolución del tejido empresarial hacia estructuras mucho más eficientes y competitivas. De hecho, la capacidad de la Ribera para genera empleo, incluso en plena transformación económico, refleja su papel como uno de los polos productivos fundamentales del conjunto de Navarra.
Cinco retos estratégicos de la Ribera de Navarra
Además de los resultados, el informe destaca algunos de los grandes desafíos que marcarán el porvenir de la Ribera durante los próximos años. Se trata de retos que requieren anticipación y coordinación, así como una visión compartido de territorio que convierta las dificultades en oportunidades reales de desarrollo.
En el ámbito socio-demográfico y de cohesión social, la Ribera tiene que gestionar anticipativamente el envejecimiento, la migración y la acogida; así como asegurar la integración efectiva de las personas inmigrantes y abordar tensiones en convivencia desde una apuesta por la educación en todas las etapas de la vida.












