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Canal de Navarra (foto:, Canasa)

El consejero de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra, Oscar Chivite, actual responsable del desarrollo de la segunda fase del Canal de Navarra, citó el lunes 6 de mayo a una reunión en Tudela, a los representantes de los ayuntamientos riberos. El objeto de la reunión fue explicar el estado en el que se encuentra el proyecto del Canal de Navarra. El consejero, en el turno de preguntas después de su intervención, dejó claro en sus respuestas varias evidencias sobre el futuro a corto y medio plazo del proyecto.

Puede ser mi opinión particular, pero nos dio la sensación de que a pesar de no querer concretar fechas, esta vez el Gobierno de Navarra se ha “remangado”, y en manos de este consejero, el comienzo de la ejecución del canal será una realidad.

Al menos me quedó clara la situación del momento. Por mucho que insistamos, ahora no se está hablando tanto del resultado a nivel local, es decir, de cuántas hectáreas de regadío tiene asignadas cada municipio. Por el momento, el único tema que está encima de la mesa es, la infraestructura que llevará el agua de la balsa situada en Pitillas a la balsa de Tudela. Entre estas dos balsas nacerá el ramal que llevará el agua hasta Corella. Es decir, ahora toca hablar de la infraestructura que llevará el agua de Itoiz a la Ribera.

Los representantes de Corella realizamos tres preguntas al consejero. La primera: dónde se sitúa, entre el criterio de reparto de agua de boca y de riego, el agua para la industria. El consejero cifró en un 85% para el riego y 15% como agua de boca, estado el agua destinada para la industria, imprescindible para el desarrollo de nuestros municipios, dentro de la concesión de agua de boca, que supone 60 hm3. Asegurando el consejero que era una cantidad suficiente. Aunque examinaremos a fondo los números, daremos en principio por bueno el dato.

La siguiente pregunta, fue la situación de la alegación presentada por el Ayuntamiento de Corella al proyecto. En esta alegación, el ayuntamiento solicitó una concesión mayor de agua que la contemplada en el proyecto. El aumento de la concesión está fijado, pero sobre todo está razonado y justificado por el equipo de ingenieros redactores de la alegación, en 1.450 ha de ampliación. El Consejero en este caso, respondió que en esos momentos no tocaba concretar la zona regable a nivel local, pero que contestarán a las alegaciones.

Por último, preguntamos por la transformación de las infraestructuras agrarias, en concreto por las concentraciones parcelarias que hagan viable la infraestructura del canal. Aquí, en su respuesta hubo dos afirmaciones tajantes:
Si no hay concentración parcelaria no habrá agua del canal.
El problema de la propiedad de la tierra, algo que afecta a los municipios con tierras del reparto de los Montes de Cierzo, debe ser resuelto por cada ayuntamiento aceptado.

En Corella empezamos hace cuatro años un proceso que llevará a una solución definitiva de la propiedad de los Montes de Cierzo y Argenzón. Solución sobre la propiedad de la tierra, que no gustará plenamente a unos ni a otros, pero que será una solución definitiva.

En estos momentos, como siempre hemos hecho, debemos ir por delante y dar los pasos necesarios para que en el momento que se pueda abrir el grifo y salga el agua del canal, no se pierda ni un segundo en problemas que se deberían haber resuelto antes. Solo si está en marcha la necesaria y obligada concentración parcelaria, lo conseguiremos.

Sabemos que el camino aún es largo, pero vamos a proponer al resto de grupos que debemos comenzar la concentración parcelaria cuanto antes. Debemos encargar los primeros estudios donde se defina la zona o zonas donde se debe actuar, así como la dimensión y delimitación de los términos de Corella susceptibles de verse afectados, y de manera concreta la situación de cada una de las parcelas afectadas. La indefinición de la propiedad no puede representar de nuevo un problema, como ya lo fue en la fallida concentración de Abatores en el año 1998.

El futuro de la agricultura en Corella necesita decisiones estudiadas, valoradas y también valientes. Decisiones valientes, que a nadie quepa duda que tomaremos.

Félix Bienzobas Lázaro
Concejal de agricultura en Corella