A Guy Ritchie, se le consideró un tiempo el “bad boy” de cine británico, su filmografía ha girado en torno al mundo de los gánsteres londinenses, como ejemplos: Snatch, cerdos y diamantes, Lock &Stock o la serie Mobland. En esta ocasión, narra la historia de una abogada experta en fraudes financieros que tiene la misión de cobrar una deuda millonaria contraída por un mafioso intocable. El film lo protagonizan: Eiza González, Jake Gylenhall, Henry Cavill, Rosamund Pike, Carlos Bardem.
Bobby Shen (Rosamund Pike), después de que un negocio millonario falle, se ve obligada a contratar los servicios de la abogada Rachel (Eiza González), experta en cobrar deudas y que se mueve en la delgada línea de la legalidad con su equipo. Además, si por medios pacíficos no consigue sus objetivos, cuenta con Bronco (Jake Gylenhall) y Sid (Henry Cavill), profesionales de la violencia para obtener resultados.
Rachel y su equipo tienen la misión de cobrar la deuda multimillonaria del mafioso Manny Salazar (Carlos Bardem), refugiado en su isla con su ejército y ayudado por el abogado Horovitz (Fisher Stevens), dedicado a encubrir todas las extorsiones e inversiones. Rachel consigue congelar diferentes activos del mafioso, y provocar una reunión para que acceda a pagar la deuda. Sin embargo, Salazar tiene intenciones contrarias a pagar la deuda, lo que provocará que Rachel y su equipo tengan que usar su plan de escape si desean salir vivos de la isla…
El film del director de The Gentlmen, posee un montaje frenético, acción imparable y un cierto toque irónico, señas de identidad de su cine. Es verdad que la primera parte se ralentiza al contar el plan de huida pormenorizadamente, pero luego el guion se descontrola, para dar paso a una espiral de explosiones, y persecuciones que apoyado en el trio protagonista recupera el pulso narrativo.
A pesar de que Eiza González, parece la protagonista, es lo contrario, el film está dispuesto para el lucimiento de Jake Gylenhall y Henry Cavill como héroes de acción. El resto de actores Carlos Bardem, Rosamund Pike son meros acompañantes del espectáculo de persecuciones y explosiones del film.
Una nueva película del director Guy Rithcie que no es la mejor de su filmografía, pero que transcurre a la misma velocidad con la que sus protagonistas despejan a tiros el camino de vuelta al hogar.











