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De transparencia perdida en el Ayuntamiento de Tudela a «bota» que aplasta la información, por Ana Figueras


Tal vez la reflexión que intento hacer sobre la necesidad de las buenas practicas en cuanto a transparencia e información en Ayuntamientos, no sea del interés de muchas personas. No obstante, me arriesgo a poner unas cuantas reflexiones sobre el papel y que cada cual opine libremente.

El principio de transparencia en la administración pública, es el fundamento de un buen gobierno.

La transparencia se basa en ser claros, en hacer comprender la información, no generando dudas ni ambigüedades. Ser transparentes es, sobre todo, NO OCULTAR INFORMACIÓN A LOS CARGOS PUBLICOS, PARA QUE PUEDAN HACER SU TAREA EN UN AYUNTAMIENTO.

La transparencia afianza el carácter democrático de cualquier sociedad. Cuando las personas sabemos lo que los políticos hacen con nuestros impuestos, en qué lo gastan y por qué, somos capaces de evaluar, tener opinión y sobre todo pedir cuentas.

Cuando la transparencia se convierte en algo inalcanzable, o simplemente importa poco o nada, como pasa en el Ayuntamiento de Tudela, se pierde en democracia, se desprecia a una sociedad y la exigencia del deber democrático de toda autoridad, se ve mermada.

Leo en prensa que la vecindad de Tudela no sabe el currículo de sus gobernantes, no pueden contactar con ellos y la página del consistorio está sin actualizar hace años en algunos apartados. Las actas y el portal de transparencia no están actualizadas

A esto hay que añadir que la falta de información también se da en otras entidades en el caso de Tudela, la Mancomunidad de Residuos de la Ribera. Esta entidad ya tuvo su particular forma de opacidad con el proceso de adjudicación del CONTRATO DE LIMPIEZA.

Sé que al grupo municipal de Contigo Tudela, se le ha NEGADO, hacer una visita a la obra del corredor del Paseo del Prado. Esto es lo que tenemos en este momento en el gobierno municipal, no es para alegrarse. Más al contrario, es una oportunidad perdida de cumplir con la LEY DE TRANPARENCIA EN LAS ADMINISTRACIONES PUBLICAS.

Una cosa está clara a mi modo de ver. Si una persona representante en el Ayuntamiento no tiene acceso directo a un informe, a visitar una obra de la ciudad, a un expediente o cualquier otro documento para poder desarrollar en tiempo y manera su trabajo, la transparencia falla, si además todo papel que se facilite a los grupos de la oposición tiene que llevar el visto bueno o autorización de la concejalía de turno, es difícil poder trabajar en igualdad de condiciones. La información de un ayuntamiento no es privativa de quien gobierna, es del PLENO MUNICIPAL. En el Ayuntamiento de Tudela, e impone la BOTA QUE APLASTA LA TRANSPARENCIA, en vez de avanzar en democracia.

Ana Figueras Castellano