A Steven Spielberg desde su infancia le ha atraído la pasión por los extraterrestres, prueba de ello fueron: Encuentros en la tercera fase (1977), E.T. El extraterrestre (1982) y La guerra de los mundos (2005). En su film número 37, expone su convicción de que existen otros seres más allá de nuestra galaxia, con los cuales debemos entablar relación, a pesar de los temores que manifiestan los gobiernos. El film lo protagonizan: Emily Blunt, Josh O’Connor, Colin Firth, Eve Hewson.
La historia arranca con Daniel Kellner (Josh O´Connor), y su novia Jane (Eve Hewson), secuestrados, ya que el informático ha robado documentación a la corporación Wardex, que recoge episodios de vida extraterrestre y el gobierno desea ocultar. En un descuido del captor Noah Scanlon (Colin Firth), responsable de Wardex, la pareja consigue escapar. A partir de ese momento comenzará una caza hacia Daniel y su novia para impedir que divulguen la información.
Por otro lado, Margaret Fairchild (Emily Blunt), trabaja como meteoróloga en un canal televisivo en Kansas. Un día en pleno directo, empieza a hablar en varios idiomas, incluyendo un idioma alienígena, originando la incertidumbre entre la población. Margaret será contactada por Hugo Wakefiel (Colman Domingo), para reunirse con Daniel, y también a ella la perseguirá Scanlon por otro motivo.
El director mítico de Tiburón, sigue mostrando su talento con escenas trepidantes, apoyado en la música de John Williams, en un film con dos hilos narrativos diferentes que añaden al mensaje de confraternizar con los alienígenas, un tono de thriller y suspense. Sin embargo, el film presenta algunas limitaciones como: la reiteración de persecuciones, y tramas que no acaban de cristalizarse, decayendo el ritmo narrativo en una segunda parte alargada excesivamente.
Josh O´Connor resulta convincente en su papel, pero es Emily Blunt, cuya presencia imprime la carga emocional al relato, iluminando la pantalla cuando aparece. Del resto de actores, Colin Firth ejerciendo de villano es el protagonista más desdibujado de la narración.
Steven Spielberg que reveló al espectador en Los Fabelman su vocación por el cine, nos regala en esta aventura vistosa, algo sentimental, y con cierto suspense, su convicción de la necesidad de empatizar con “los otros desconocidos del Universo”, por el bien de la humanidad.











