Procesión de Santa Ana. Fotografía de Blanca Aldanondo

A día de hoy, me sigo emocionado cada vez que recuerdo el día en el que, el hoy Alcalde de Tudela, tras ganar las elecciones, me citó para comunicarme que había pensado en mí para ser la nueva y primera mujer Concejal de Festejos de Tudela.

Trémula y rotunda a la vez, simulando una sublime compostura, le respondí con un “SÍ” firme y frío… Y me fui… Me fui para romper a llorar de emoción cuando ya no me veía.
Quien me iba a decir a mí, ni al Alcalde, que un año después, con toda la ilusión del mundo puesta en nuestras primeras fiestas… íbamos como Ayuntamiento a tener que tomar la dura decisión de suspenderlas.

Esto, también me hizo llorar.

Nunca será un trabajo ni tiempo perdido el dedicado a conocer mejor cada tradición

El trabajo de casi un año como concejal, configurando un programa casi rematado en mi cabeza. Trabajo no sólo mío, sino también de mis 10 compañeros que casi diariamente durante un año me han estado ayudando, intercambiando WhatsApps y e-mails con cada idea que veían o inventaban, para estudiar, incluir e intentar mejorar nuestras fiestas.
He oído gente hablar de “trabajo y tiempo perdido”.

No. Eso no. Para mí no. De ninguna manera. Con fiestas o sin fiestas, nunca será trabajo ni tiempo perdido el dedicado a conocer mejor cada tradición nuestra, o el de reunirse con las peñas, o el de negociar con los artistas…

Nos debemos a los tudelanos y hemos trabajado, trabajamos y seguiremos trabajando sin descanso siempre por ellos. En los momentos buenos, pero también, como en éste caso, en las circunstancias más adversas que se nos presenten.

El día 24 a las 12 de la mañana, seguro que no soy la única tudelana a la que se le cae una lagrimica… Y el 25, y el 26 seguramente dos y el 27…. Todos los días tienen algo emocionante y especial.

Tudelanos y tudelanas, seamos responsables estos días y consigamos todos juntos que las fiestas de 2021 se hagan históricas también, pero por ser las mejores nunca vividas.

Y éstas fiestas, momentos especiales, diferentes y novedosos, iba a haber muchos.
Y todos ellos deseo y confío poder incluirlos en el programa del año que viene.

La suspensión de estas fiestas de Santa Ana 2020, pasarán desgraciada e inevitablemente a la historia. Tudelanos y tudelanas, seamos responsables estos días y consigamos todos juntos que las fiestas de 2021 se hagan históricas también, pero por ser las mejores nunca vividas.