Luis Eduardo Gil Munilla, Javier López Bailo, Javier Martínez, Irune García, Alejandro Toquero, Rafael Remírez de Ganuza, Pedro Miguel Sánchez Eguialde y MIguel Vallejo

La Semana Santa tudelana se queda por segundo año consecutivo sin poder celebrar las ceremonias tradicionales de la Bajada del Ángel y del Volatín. La pandemia continúa presente de manera inmisericorde en nuestra sociedad y pese a que todos los colectivos implicados en su celebración se mantienen activos, la responsabilidad desaconseja la organización de cualquier evento que pueda resultar multitudinario.

El alcalde de Tudela, Alejandro Toquero, y la concejal de Comercio, Irune García, acompañados por los representantes del cabildo, Javier López Bailo; la Asociación de Cofradías de Semana Santa, Javier Martínez Latorre; la Orden del Volatín, Rafael Remírez de Ganuza; el centro cultural Miguel Sánchez Montes, Luis Eduardo Gil Munilla, Pedro Miguel Sánchez Eguialde; y la Bajada del Ángel, Miguel Vallejo; han sido los encargados de anunciar la suspensión de casi la totalidad de las actividades que han convertido la Semana Santa en uno de los atractivos turísticos de la capital ribera. «El sentido común nos anticipaba la suspensión, pero uno no termina de acostumbrarse a este tipo de anuncios. Sin embargo hay que hacerlo y recordar que esto es algo temporal y que estas tradiciones volverán», ha reconocido Toquero.

Miguel Vallejo, responsable del acto más señero, la Bajada del Ángel, ha sido el portavoz de las 25 personas que están involucradas en el cuidado y mantenimiento de esta tradición. Ha explicado que todos han considerado coherente y necesario no llevar a cabo la ceremonia. «El Ángel es el Ángel y plantear cualquier simulacro entendemos que es algo que iría en contra de la ceremonia».

Vallejo ha tenido palabras de cariño para Aimar Sánchez y Haizea Maisterra, niño y niña llamados a ser los protagonistas de la ceremonia en 2020 y 2021. «Todos los que vivimos intensamente esta ceremonia sentimos tristeza y, de manera especial, por Aimar y Haizea». Con ellos, ha recordado, los organizadores de la ceremonia tienen el compromiso «y estamos deseando que lo puedan hacer».

Celebraciones litúrgicas

De este modo, lo único que tendrá cabida en la Semana Santa Tudelana, del 25 de marzo, vienes de Dolor, al 4 de abril, Domingo de Resurrección, serán las celebraciones litúrgicas que, como ha anticipado el representante del Cabildo y las parroquias de Tudela, Javier López Bailo, se celebrarán según los aforos y horarios vigentes en ese momento.

Por su parte, la Asociación de Cofradías contribuirá a estas fechas volviendo a decorar el quiosco de la Plaza de los Fueros, una exposición sobre la Semana Santa de Tudela que podrá verse en el Claustro de la Catedral, y un ciclo de cine, ha avanzado Javier Martínez Latorre.

El resto de colectivos implicados también han considerado «se sentido común» renunciar a los actos de Semana Santa. Juanma Pérez Lizar, de la Hermandad de la Pasión Viviente de Tudela, ha lamentado que “lo que no consiguió el cierzo o la lluvia, lo ha conseguido el Covid, cancelar dos años seguidos la Semana Santa con todos sus actos, por supuesto también la Escenificación de la Pasión”. También ha apostado por la unidad de todos tanto para luchar contra el Covid como para conseguir que en el futuro la Semana Santa de Tudela sea “más grande si cabe”.

En nombre de la Orden del Volatín, Rafael Remírez de Ganuza, se ha sumado al llamamiento de responsabilidad del alcalde de Tudela y al sentimiento de unidad expresado por todos los presentes. También ha recordado que éste sería el año de la entrega del 45º Cabezudo Tudelano.

Luis Eduardo Gil Munilla, colaborador de las ceremonias del Ángel y el Volatín, ha apuntado que «con todo el dolor que supone esta decisión, entendemos conveniente imponernos un nuevo sacrificio privándonos de disfrutar de estas ceremonias. Duele no poder celebrarlo pero quizás, con ello, consigamos que más gente pueda ver más ángeles y más volatines en los próximos años”.