Los empresarios Ricardo Comín y Mario Sánchez

El tudelano Ricardo Comín y el cortesino Mario Sánchez, responsable de la firma de soluciones tecnológicas AIT, recibieron el premio a la Trayectoria Empresarial en la XVIII edición de los Premios AER.

Comín fue el primero en agradecer el galardón que otorgan las empresas asociadas a AER. Equiparó la trayectoria del proyecto empresarial de AIT con una subida al monte Anapurna. «Siempre hay locos que lo intentan, como los locos que tienen la sana ocurrencia de montar empresas», dijo.

De su socio, Mario Sánchez, aseguró que no ha podido elegir mejor compañero de viaje. «Empezamos en el garaje de su casa en Cortes y no os voy a engañar, los comienzos fueron duros, muy duros, pero con una ilusión y motivación intactas».

Pese a el buen rumbo inicial de la empresa, Comín recordó que la firma no pudo esquivar la crisis. «Caos, desesperación, llanto, compañeros que caían… Mario y yo nos agarramos con uñas y dientes. Nos replanteamos abandonar la expedición en la que ha sido la más dura de mi experiencias, pero salvamos una pequeña parte del equipo y salimos adelante. Aquí Mario fue el más valiente, tuvo la visión más clara, el que vio un sendero y dijo todos juntos y por aquí», recordó.

Por último, Comín aseguró que reconocimientos como el de AER «te hacen sentir que todo ha valido la pena. Al fin de todo he descubierto que no quiero llegar a ninguna cima, que quiero disfrutar del camino, y que quiero hacerlo acompañado», dijo antes de concluir compartiendo el premio con toda la gente que ha trabajado, trabaja y trabajará en AIT y su familia. «Mi hermano de vida Mario, el MVP de AIT; los padres de mi mujer, en especial José, que ya no está con nosotros, mis padres que me hicieron el mejor de los regalos, mis hermanos, mis dos hijos que, con 4 y 5 años cuando regresaba a casa con las baterías gastadas venían corriendo y los cogía en brazos. Jamás fabricará nunca Tesla un cargador más rápido. Y por supuesto a mi mujer Raquel, que en el peor momento de la crisis y al borde de la quiebra, me dio una de sus muchas lecciones de vida».

Por su parte, Mario Sánchez, reconoció sentirse orgulloso y agradecido por recibir el galardón AER. De su socio, Ricardo, dijo que ha demostrado «la más absoluta confianza en el proyecto y en mi persona, nos hemos complementado y hemos hecho posible convertir nuestro sueño en una bonita realidad». También agradeció a su mujer, Mª Jesús, y a la de Ricardo, Raquel, «ser dos pilares fundamentales del proyecto y que nos hayan iluminado en los momentos de oscuridad».

También hizo extensible el premio a su hijo Paul, «que desde su incorporación al proyecto en 2011 ha sabido dar un nuevo impulso al proyecto con energía ilusión y en algunos momentos hasta con dosis de paciencia» y recordó al equipo de profesionales que confirma AIT «sin los que no hubieramos podido llegar a este momento». Con más emoción recordó a sus padres, «que lamentablemente no pueden ser testigos de este premio pero siento cerca el orgullo que este acto les iba a producir».

Sánchez reivindicó el papel de la empresa en la sociedad y lamentó que uno de sus retos tenga que ser  mejorar la percepción que tiene la sociedad sobre las mismas. «Generamos recursos, somos lugar de encuentro y sin embargo, desde amplios sectores, no se nos ve como un agente social de progreso e incluso, me atrevería a decir, que en algunos círculos somos el enemigo a batir, algo sobre lo que todos deberíamos reflexionar».

Para ello, el empresario ribero no dudó en apostar por colocar «a la personas, y por extensión a la sociedad en el centro de nuestro interés. Evidentemente las empresas debemos generar beneficios, es la única manera de mantenerse vivas y poder contribuir a mejorar nuestra capacitación y destinar recursos para competir en un mercado global. Los resultado son un medio y el verdadero fin está en las personas» y aprovechó la presencia de las autoridades forales, encabezadas por su presidenta para recordarles que su labora no es otra que la de «gestionar nuestro recursos con el objetivo de mejorar calidad de vida, el bienestar y la convivencia de todos los ciudadanos».

Finalmente, Sánchez agradeció ser reconocido «por hacer los que mas me gusta, trabajar con personas diferentes con un objetivo común, algo que es un honor para todo el equipo de AIT».