La fotografía se convierte en las bodas, celebraciones y otros eventos en el testigo de una jornada llena de emociones y momentos únicos. En ellos la visión del fotógrafo resulta vital, como lo es la destreza en el manejo del pincel para el pintor y o la del cincel para el escultor, para que el resultado nos pueda ofrecer sea el mejor relato de esa historia que vive una pareja y que culmina en ese gran día.

La fotógrafa tudelana Paloma Fernández conoce a la perfección un mundo en el que se maneja con destreza desde 2013. Con el paso de los años el poso de la experiencia ha aportado a sus trabajos más intuición a la hora de captar esos instantes especiales, un destacado toque artístico y un mayor nivel técnico. Sus fotografías resultan más maduras en colores, juegan más con las sombras y ofrecen una resolución muy versátil con todo tipo de luces, aportando a la fotografía un acabado estético sobresaliente. “Mi trabajo en este día consiste en reflejar todo lo que está pasando, sin grandes artificios o poses forzadas. Me gusta la naturalidad de los protagonistas, la sencillez y captar esos momentos que se disfrutan con la familia. El objetivo es captar aquellos instantes que más dicen de la celebración con un trabajo coherente, que muestre los sentimientos entre los protagonistas, con su familia, con los amigos… de manera que cuando ellos, pasado el tiempo, vuelvan a ver esas imágenes, puedan revivir un poco ese día”, explica.

El paisaje que nos rodea es acorde a un trabajo que trato que sea natural y sencillo

“Antes de realizar los trabajos me gusta conocer a la pareja y su historia, algo imprescindible para conseguir  fotografías mucho más sensibles y que no se pierdan detalles como los regalos y recuerdos que comparten. Captar estos momentos es el reto de cada uno de mis reportajes”, apunta Paloma.
Cuando los protagonistas son los más pequeños, el objetivo de la fotógrafa no pierde de vista cada detalle de la ceremonia. Los vestidos de comunión para ellas o el traje de los chicos “sin olvidar de cosas cotidianas que nos hablan de los gustos y aficiones y que nos van a permitir conocer mucho mejor a los protagonistas, mostrándolos, desenfadados, naturales y felices, disfrutando de su entorno”, añade.
La naturaleza que rodea a la Ribera es el mejor escenario para plasmar  todos estos recuerdos y por los que apuesta Paloma en sus reportajes. “El paisaje que nos rodea es acorde a un trabajo que trato que sea natural y sencillo, el que los verdaderos protagonistas sean los novios, los niños o las niñas, pero sin descartar esas fotos épicas que uno puede colgar como recuerdo o tenerla de alguna manera como su referencia”, comenta Paloma.

Me gusta la naturalidad de los protagonistas y captar esos momentos que se disfrutan con la familia

Aunque cada vez se apuesta más por el soporte digital para elegir las fotos que más gustan, la experiencia de la fotógrafa tudelana le lleva a recomendar que, al menos se apueste por algún soporte físico. “Hoy en día hay multitud de opciones. Cajas con fotos, infinidad de acabados para colgar en la pared y una gran diversidad de álbumes. Yo recomiendo que, al menos elijan algo al margen del material en digital porque el fotógrafo siempre aporta una visión distinta a cada fotografía. En un álbum puedes aportar un hilo conductor a toda la historia, mantener un color y una estética similar, de manera que los protagonistas tengan en sus manos un producto bonito. Además creo que es un modo de contar la historia de un modo más objetivo”, indica.