INTIA
-- Publicidad --

Cerca de un centenar de profesionales del sector se dieron cita este jueves, 5 de febrero, en la finca experimental de Cadreita para asistir a una jornada técnica sobre fruticultura organizada por INTIA. El evento sirvió para profundizar en los principales retos fitosanitarios y de manejo que afrontan los cultivos frutales.

La apertura, a cargo de Carlos Marzo, responsable de fruticultura de INTIA, incluyó una dinámica interactiva para conocer las principales preocupaciones del sector y los temas de interés para futuras jornadas.

Resumen de la campaña 2025 y estrategias de control

Sandra Aldaz, técnica de experimentación, inauguró las ponencias con un balance de la pasada campaña. Destacó que la primavera húmeda y suave de 2025 creó las condiciones ideales para un grave brote de fuego bacteriano en frutales de pepita. También se observó un adelanto y una mayor duración del periodo de vuelo en algunas plagas.

A continuación, Carlos Marzo presentó los resultados de un ensayo de dos años en Lodosa para encontrar alternativas al uso de sales de cobre —cuyo uso está limitado por ley— para inducir el russeting en la pera Conferencia. De los productos evaluados, el polisulfuro de calcio mostró la mayor eficacia, aunque todos provocaron cierto grado de fitotoxicidad y pérdida de producción.

El control integrado, clave contra malas hierbas y plagas

Irache Garnica, experta en malherbología, expuso las estrategias para controlar Conyza sp., una mala hierba cada vez más problemática. Subrayó que el abuso y la mala aplicación de glifosato han favorecido su resistencia. La solución pasa por aplicaciones tempranas con mezclas de herbicidas de diferente modo de acción y, sobre todo, por complementar la lucha química con métodos integrados como cubiertas vegetales o siegas oportunas.

Posteriormente, Carmen Goñi abordó el control de la mosca del olivo, repasando su biología y las medidas de prevención, monitoreo y control. Hizo hincapié en la importancia de combinar todas las herramientas disponibles —incluyendo el control biotecnológico— y presentó los avances en sistemas de aplicación y monitoreo remoto que está probando INTIA.

Una poda que se adapta al viento

Para finalizar, Antonio Poblador, de Poda Aragonesa S.L., presentó las características de la poda aragonesa 4.0 para almendro. Este método, originario del Bajo Aragón y extendido internacionalmente, busca favorecer una rápida entrada en producción y ayudar al árbol a defenderse de los vientos dominantes que pueden mermar los rendimientos.

La jornada, que contó con una gran acogida por parte del sector, está financiada por el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra y cuenta con la colaboración del proyecto Advisory Net Pest.