A&C Gabinete Pedagógico
Ana Córdoba en su gabinete en la calle Herrerías

Ana Córdoba, de A&C Gabinete Pedagógico, lleva 24 años dedicada a buscar soluciones a los problemas de aprendizaje. Una larga experiencia aunque, “por supuesto siempre sigues aprendiendo”, asegura la pedagoga. “Además, cada chaval, cada padre, cada situación son diferentes, como ha pasado con la pandemia”.

Habitualmente, lo que más demandan las familias son temas relacionados con la logopedia: “Es decir, el tema del habla y del lenguaje”, explica Ana Córdoba, “y problemas con la lecto escritura. También el apoyo escolar, que es un servicio que damos siempre”.
El tema de la escritura y del habla, asegura la pedagoga tudelana, se demanda mucho, sobre todo este pasado curso: “Problemas de pronunciación, retraso del habla y del lenguaje…, es decir, chavales que deberían saber hablar por la edad, y están tardando, o no tienen una evolución normal en el lenguaje”.

Ana Córdoba explica que, “no tengo un estudio científico para asegurarlo, pero yo creo que todos los que trabajamos con niños, hemos notado que la situación de estos dos últimos años ha afectado mucho. Ha podido influir el confinamiento, ya que te relacionas de forma diferente, y las mascarilla, ya que falta información visual a la hora de aprender a hablar y el lenguaje. La falta de esa expresión facial, yo creo que ha influido”.

Atención personalizada en A&C Gabinete Pedagógico

Y es que, un buen desarrollo del lenguaje es importante a la hora de aprender la lectura y la escritura. “Aunque hay muchísimas variables que influyen en el aprendizaje. Lo importante es personalizar en cada niño, ver qué necesita, dónde hay que incidir más, si hay algo de base que no ha quedado bien establecido y le está pidiendo un buen desarrollo del resto de los aprendizajes…”.

Otro tema de gran importancia para esta pedagoga es la falta de autonomía: “A muchos niños se lo damos todo hecho, los adultos les hacemos sus cosas del día a día, porque al final es más rápido. Y es muy importante que lo hagan ellos, porque hacer tareas por tu cuenta implica que el cerebro aprende a secuenciar unos pasos para realizar cualquier acción. Por ejemplo: me tengo que poner los calcetines. Si me los ponen, mi cerebro no está trabajando, pero si lo hace el niño, hay un trabajo de coordinación visomotora, de lateralidad, de movimiento cruzado, de manipulación,… El cerebro tiene que planificar una secuencia de acciones».

«Y que el cerebro aprenda a planificar es importante, porque luego, en tus estudios, en el trabajo…, Tienes que desarrollar estrategias, planificar, coordinar… Son cosas muy básicas de las que no nos damos cuenta, pero así es como el cerebro aprende. Desde el minuto cero. Si les evitamos a los niños esta autonomía, hay mucha riqueza que el cerebro no está adquiriendo”.

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