El Consorcio EDER ha denunciado la falta de equidad en la asignación de fondos de la Red de Dinamización de Comercio Rural de Navarra para 2026, una situación que, según sus responsables, deja a la Ribera en desventaja pese a concentrar una parte importante del tejido comercial de la comunidad foral.
El presidente de EDER, Alejandro Toquero, ha explicado que las localidades del Consorcio EDER concentran el 43% del total de comercios rurales de Navarra, pero que a nivel presupuestario, la partida asignada por el Gobierno solo representa el 23,18% del total, lo que supone que la intensidad de ayuda por comercio en la Ribera sea de apenas 56,10 euros, frente a una media de 128,19 euros en el conjunto de la comunidad.
Apoyo institucional firme
“Necesitamos que los engranajes institucionales funcionen en sincronía y estamos detectando que no se está realizando de esa forma. No podemos permitir ni vamos a permitir que la Ribera trabaje en un escenario de incertidumbre y necesitamos ese apoyo institucional, tan firme aquí como en el resto del territorio”, ha reclamado Toquero.
El presidente del Consorcio ha resaltado que EDER, como entidad, ha demostrado ser “una herramienta increíble y esencial, capaz de movilizar más de 3 millones de euros de inversión privada en un solo año”, por lo que considera que esta eficacia “merece un respaldo jurídico y económico estable que nos permita planificar a largo plazo y seguir siendo la punta de lanza del desarrollo del sur de Navarra”.
Toquero ha dado a conocer que la Comisión Ejecutiva del Consorcio EDER decidió la pasada semana posponer la firma del convenio de la Red de Dinamización de Comercio Rural de Navarra para 2026 hasta obtener explicaciones claras sobre los criterios de reparto del presupuesto y los baremos que se aplican. “La Ribera concentra casi la mitad de los comercios rurales y, sin embargo, recibimos menos de la mitad del presupuesto. Esto no es cuestión de cantidad de personal asignado, sino de resultados; y nuestros resultados están muy por encima de otros territorios”, ha afirmado.
Se menosprecia al comercio de la Ribera
Por su parte, la directora gerente de EDER, Sandra Calvo, ha lamentado que, con esta decisión, “no se menosprecia al Consorcio EDER, sino al comercio de la Ribera”, y incidido que, pese a los datos de eficiencia y generación de empleo, el presupuesto asignado sigue siendo insuficiente. Según Calvo, en la Ribera se concentra un alto nivel de actividad comercial y emprendimiento, pero las ayudas económicas no reflejan esa realidad. “La mayor parte del presupuesto se dirige a territorios con menor densidad comercial, como la montaña, mientras que aquí, que tenemos más comercios y más necesidades, se nos asigna menos”.
Tanto Toquero como Calvo ha incidido en la necesidad de diálogo con el Gobierno de Navarra para corregir la situación, algo que, lamentan, no ha sucedido. “En vez de sentarnos a analizar y negociar, hemos recibido una notificación en la que nos dicen: ‘o lo firmáis en diez días o lo perdéis’. La Ribera no se deja menospreciar ni chantajear”, ha sentenciado Toquero.

Calvo ha reconocido que la situación pone en riesgo la planificación a largo plazo y la efectividad de los programas de dinamización, que incluyen mentorías en digitalización, escaparatismo o formación en herramientas como WhatsApp Business. La gerente ha recordado que la Ribera afronta un reto demográfico específico, con mayores tases de población extranjera integrada, mayores tasas de pobreza infantil y niveles de formación por debajo de la media, lo que requiere políticas adaptadas y recursos adecuados.
Cohesión Social antes que cohesión territorial
Calvo ha reconocido que la situación pone en riesgo la planificación a largo plazo y la efectividad de los programas de dinamización, que incluyen mentorías en digitalización, escaparatismo o formación en herramientas como WhatsApp Business. La gerente ha pedido una reflexión sobre muchas políticas del Gobierno de Navarra que se están centrando en la despoblación, pero, en su opinión, “en Navarra no tenemos un problema de despoblación, lo que tenemos es un reto demográfico en general”.
En este contexto, la gerente de EDER ha reconocido que la Ribera afronta desafíos específicos como la alta integración de población de origen extranjero, una renta per cápita inferior a la media, unos niveles de formación más bajos, mayor abandono escolar y un índice de pobreza infantil que triplica la media de Navarra. “Entonces nos surge la pregunta, ¿estamos pensando en cohesión territorial o en cohesión social, en las personas? Porque el problema no es de hoy y de ahora, sino que afectará al futuro de las segundas y terceras generaciones. Si un niño con pobreza infantil no tiene oportunidades de formación y empleo digno, ¿qué futuro tendrá la Ribera?”, ha alertado.
Calvo ha concluido que, sin políticas y recursos adaptados a estas realidades, “no nos podemos permitir seguir dejando de lado a la Ribera en favor de criterios que no reflejan la realidad del territorio”.
La Comisión Ejecutiva de Consorcio EDER se reunirá el 17 de febrero para decidir los pasos a seguir y exigir que los criterios de reparto sean revisados y ajustados, defendiendo así los intereses del comercio rural en la Ribera de Navarra.













