El Ayuntamiento de Valtierra ha presentado su nueva marca turística, «Valtierra Turismo», una identidad visual propia que el municipio no tenía hasta ahora y con la que busca reforzar su proyección de cara a la próxima apertura de la nueva Tirolina de Los Valles–Corraliza de Bornas. El logotipo, recoge en su diseño la imagen de ’La Torraza’, una torre de origen militar bajomedieval restaurada en 2022, sobre la que se desliza una figura suspendida de un cable, en referencia directa al nuevo recurso turístico, junto con lementos del paisaje del entorno bardenero.
La nueva identidad se aplicará a la señalización turística, al portal valtierra-turismo.es, a las redes sociales y a los elementos de merchandising y papelería institucional que puedan realizarse, en un esfuerzo por dotar a Valtierra de una imagen actual, reconocible y diferenciada del escudo municipal.
La presentación de la marca coincide con un momento de cambio para el turismo en Valtierra. El municipio tiene previsto estrenar en los próximos meses la Tirolina de Los Valles–Corraliza de Bornas, un recorrido de casi 1.200 metros distribuido en dos tramos —uno de 380 metros y otro de 810 metros— que parte de la zona de Los Valles y Corraliza de Bornas y desciende hasta un punto próximo al casco urbano. Se trata de la primera tirolina de gran formato del entorno de las Bardenas Reales, pensada para un público familiar.
Junto a la Tirolina, el Ayuntamiento quiere dar mayor visibilidad al resto de su patrimonio. Entre los recursos que conforman la oferta turística del municipio destacan las cuevas de Valtierra, un conjunto de cerca de 350 viviendas excavadas en las laderas arcillosas del entorno, de las que en torno a nueve siguen habitadas en la actualidad.
Las Cuevas de La Puente, rehabilitadas y musealizadas, ofrecen visitas guiadas regulares desde 2024 y conviven con una oferta consolidada de alojamiento en cueva turística en establecimientos como Cuevas Bardeneras, Cueva Castillo de Peñaflor o El Cobachón.
El municipio cuenta además con la necrópolis celtíbera de La Torraza, en el cerro situado en el centro del casco urbano; los restos del antiguo castillo, de origen musulmán; la iglesia de Santa María, con un retablo mayor renacentista declarado Bien de Interés Cultural; y un mirador con vistas a las Bardenas Reales y a Sendaviva. A ello se suman rutas señalizadas propias como la Ruta de las Salinas o la Ruta del Valle del Silencio, y una identidad gastronómica vinculada a la huerta del Ebro, con productos como el espárrago o la alcachofa, que cada año cobra protagonismo en la Fiesta de la Verdura.
El alcalde de Valtierra, Manuel Resa, ha destacado el significado de esta nueva etapa: «Valtierra tiene mucho que ofrecer y hasta ahora no contábamos con una imagen propia que lo transmitiera. Con esta marca y con la llegada de la Tirolina queremos que quien nos visite no se quede solo en el mirador, sino que descubra también nuestras cuevas, nuestro patrimonio y nuestra gastronomía».
Resa ha subrayado también la dimensión estratégica del momento: «tenemos la oportunidad de convertirnos en un destino propio y poder generar más actividad económica en nuestro pueblo alrededor de un turismo sostenible, cultural y deportivo».












