Inicio Opinión ¿Un Algarrobico en Valdizarbe?, por Gorka Ederra y David Eslava

¿Un Algarrobico en Valdizarbe?, por Gorka Ederra y David Eslava

El pasado domingo 18 de junio celebramos en la Casa de Cultura del Ayuntamiento de Obanos la asamblea general de la asociación Salvemos El Perdón, en la que se aprobó, por unanimidad, la presentación de un recurso contencioso administrativo contra la previsible aprobación del macro parque fotovoltaico que la empresa Solaria quiere construir en Valdizarbe.

“Salvemos El Perdón 4.0 – Erreniega Salba Dezagun” es el nombre de la asociación que se creó en octubre de 2020, formada por vecinos y vecinas de Valdizarbe y de la ladera norte de la sierra de El Perdón, para enfrentarse a los macro parques fotovoltaicos, entre los cuales están los tres proyectos promovidos por la empresa Solaria, en terrenos de Adiós y Muruzábal. El pasado 30 de marzo recibieron la declaración de impacto ambiental favorable por parte del Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, el primer paso para su autorización definitiva.

Desde Salvemos El Perdón se ha advertido reiteradas veces al Gobierno de Navarra que en modo alguno tiene competencias para su tramitación, ya que la Ley del Sector Eléctrico lo deja meridianamente claro: todos los proyectos que superen los 50 MW de potencia deben ser tramitados en el gobierno central. El macro proyecto de Solaria en Valdizarbe tiene 150 MW, así que para sortear la ley lo han fragmentado en tres proyectos de 50 MW cada uno, totalmente colindantes entre sí. Una burda y más que manida triquiñuela, que constituye un fraude de ley, y que sin embargo suele salir bien a los infractores, ya que la justicia es demasiado lenta para actuar a tiempo. Casos como el hotel de El Algarrobico, en Almería, o la urbanización de la Isla de Valdecañas, en Cáceres, son ejemplos de licencias incorrectamente concedidas por gobiernos autonómicos, judicializados hasta la extenuación. Esperemos que no se reproduzcan ahora en nuestra tierra.

El Gobierno de Navarra ha tenido en sus manos en las dos últimas legislaturas la oportunidad de haber realizado una adecuada planificación de la generación y distribución de energía, con el máximo consenso posible, pero no ha querido. Su papel, tristemente, se ha reducido a ser mero facilitador de permisos y autorizaciones de las grandes empresas energéticas. Y paradójicamente, la producción de las grandes instalaciones eólicas y fotovoltaicas que se pretenden construir en Navarra, es superior al consumo eléctrico de la comunidad foral. Es decir, la producción de energía renovable no está pensada para cubrir las necesidades reales de la sociedad navarra, sino adaptada al oligopolio que conforman las grandes empresas energéticas. Nada nuevo en el horizonte. Mientras, se sacrifican grandes superficies agrícolas para construir instalaciones de solar fotovoltaica -en una región como Navarra que debe importar cereales-, alterando el medio en el que viven especies animales y vegetales, con gran impacto paisajístico, en una comarca como la nuestra, que es Camino de Santiago.

Desde nuestro punto de vista la piedra angular de la transición energética ha de residir en una disminución drástica de las necesidades energéticas, y el consumo restante de energía debería proceder de fuentes renovables. Pero el quid de la cuestión está en la forma en que se quieren realizar muchos proyectos en Navarra, basados en parques solares y eólicos de grandes dimensiones, en zonas en las que el impacto visual y ambiental es muy alto, y en los que desaparecerán, caso de construirse, valores importantes para la comunidad: agricultura, paisaje, biodiversidad, etc. Donde sus pueblos pueden quedar sin vida, sin recursos, o sin capacidad real para gestionarlos.

Desde “Salvemos el Perdón 4.0” siempre hemos defendido a las energías renovables, bajo el lema “Renovables Sí, pero No Así”. Vamos a persistir en todas las vías posibles para que los planes de la empresa Solaria, en connivencia con el Gobierno de Navarra, no sigan para adelante, cueste lo que cueste. Para ello iniciamos una campaña de captación de nuevos socios y donaciones, hacemos un llamamiento público, (puede consultarse en nuestra página web, www.salvemoselperdon.org), y aprovechamos para agradecer de corazón a todos aquellos que se han solidarizado con nuestra causa, animándonos a perseverar en nuestra desigual lucha.

Gorka Ederra y David Eslava, miembros de Salvemos El Perdón 4.0 – Erreniega Salba Dezagun.