Raúl López con la obra ganadora
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El cartel anunciador de las fiestas de Santa Ana 2026 tiene este año una historia particular. La obra elegida, “Timbaleros de Tudela”, lleva la firma de Raúl López Martín, diseñador gráfico afincado en Estella, que recibió primero el accésit del certamen y, días después, pasó a convertirse en ganador tras la descalificación de la obra inicialmente premiada por el uso de inteligencia artificial.

López, de 55 años, nació en Barakaldo, se formó en Bellas Artes en la Universidad del País Vasco y cursó Bachillerato Artístico en Logroño. Su relación con el dibujo y el diseño viene de lejos. “Mis padres decían que había nacido con un lápiz debajo del brazo”, recuerda. Desde joven ha trabajado en estudios de diseño y agencias de publicidad, primero en Bilbao y después como freelance, en una trayectoria marcada por los carteles, la ilustración y el diseño gráfico.

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Su vínculo con Tudela tampoco es nuevo. En 1995 ya se presentó al concurso de carteles de Santa Ana y quedó segundo, precisamente con una obra protagonizada por los timbaleros. En 2003 ganó el certamen, y ahora, más de dos décadas después, regresa a la primera línea con un motivo que tenía pendiente. “Era un personaje al que le tenía mucho cariño. Me parecía muy emblemático de Tudela, siempre está en el txupinazo, en las procesiones, en todas las celebraciones, pero no aparece representado demasiadas veces”, explica.

Un cartel pensado solo para Tudela

“Timbaleros de Tudela” es una obra directa, limpia y centrada por completo en sus protagonistas. No hay plaza, ni quiosco, ni Casa del Reloj, ni otros elementos festivos. Solo los timbaleros convertidos en el símbolo central. “Quería que ellos fueran el elemento representativo de Tudela. El cartel son ellos”, resume el diseñador.

Para Raúl López, un cartel festivo no debe ser únicamente una obra bonita, sino una pieza capaz de cumplir una función concreta, anunciar unas fiestas y conectar con la ciudad a la que representa. “El diseño no deja de ser solucionar un problema. A ti te dicen que tienes que hacer un cartel de fiestas, que tiene que llamar la atención y funcionar, y tienes que resolver eso”, describe a modo de briefing. Por eso, aunque reconoce que tiene un estilo propio, intenta que su gusto personal pase a un segundo plano. Primero está el mensaje, la claridad y la identificación con el lugar.

En este caso, esa identificación era fundamental. “Este cartel no lo puedo usar en otro otro sitio. Es un personaje de Tudela y es para los tudelanos”, afirma. “Tienen que sentirse orgullosos de su cartel, espero que les guste y que piensen que está hecho para ellos”.

Sensación agridulce

El camino hasta convertirse en el ganador no ha sido el habitual. Su cartel recibió el accésit, pero la exclusión de la obra premiada lo situó como imagen oficial de las fiestas.

El diseñador admite que ha vivido esta situación con sentimientos contradictorios. Por un lado está la satisfacción de representar de nuevo a Tudela. Por otro, la sensación de que ese momento de protagonismo que recompensa al artista y su obra quedó empañado por la polémica. “La ilusión de representar a Tudela es enorme. Para mí es un honor muy grande volver a hacerlo y conseguirlo con el personaje que quería”, reconoce. Pero a reglón siguiente añade que “también sientes pena, porque ese momento en el que tu obra tiene que ser el foco de atención del concurso, de alguna manera, te lo han quitado”.

Aun así, López valora la respuesta del Ayuntamiento y del jurado. Considera que actuaron correctamente al revisar lo ocurrido y aplicar las bases del certamen. “Les honra haber hecho caso a las quejas y haber tomado una decisión. Creo que fue la acertada, porque estaba en juego el prestigio del concurso”, indica.

La inteligencia artificial y el diseño gráfico

La polémica ha abierto un debate más amplio sobre el papel de la inteligencia artificial en el diseño y en los concursos artísticos. Raúl López no rechaza la IA como herramienta, pero sí advierte del riesgo de utilizarla para ocultar el proceso creativo y presentarla como una obra realizada íntegramente por el autor. “La inteligencia artificial me parece una herramienta muy buena en su justa medida y utilizada bien, pero en los concursos de ilustración y carteles hay ahora mismo un descontrol enorme”.

Para el diseñador, la clave está en la transparencia. Si una obra utiliza IA, debe indicarse. Y si las bases la prohíben, como ocurría en Tudela, no puede presentarse una obra generada con esa tecnología. “Las bases en este caso era muy claras. No se podía usar inteligencia artificial y además había que presentar una declaración jurada diciendo que no se había utilizado”, recuerda.

Al mismo tiempo, reconoce que la IA también plantea una dificultad añadida para quienes dominan técnicas muy detalladas o hiperrealistas, porque algunas obras hechas a mano pueden llegar a parecer generadas artificialmente. “Puede pasar que tengas una currada de meses y alguien piense que lo ha hecho la inteligencia artificial”, reflexiona.

Una imagen para Santa Ana

Tras la experiencia vivida, Raúl López prefiere quedarse con la parte positiva que es que su cartel estará en las calles de Tudela, en los programas y en la memoria visual de las fiestas de 2026. Como dice, “Timbaleros de Tudela” es una obra pensada desde un símbolo concreto, reconocible y profundamente tudelano.

Por eso, cuando se le pregunta qué le gustaría que sintieran los tudelanos al verlo colgado por la ciudad, responde sin dudar. “Sobre todo, que les guste y que se sientan identificados con él”.

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