El alcalde de Tudela, Alejandro Toquero, repasa en esta entrevista la situación de la ciudad en la antesala de las fiestas de Santa Ana, un momento que define como el más especial del año para la capital ribera. Además de hablar del ambiente festivo, aborda los principales proyectos municipales, los conflictos abiertos con el Gobierno de Navarra y los retos de futuro para la ciudad en el último tramo del mandato.
¿Cómo ve Tudela en la antesala de sus fiestas?
Las fiestas siempre se viven con mucha ilusión. Ya estamos inmersos en ese ambiente festivo que comienza en los pueblos de la Ribera y que culmina con Santa Ana. Cuando nos ponemos el pañuelo rojo al cuello parece que nos transformamos, dejamos a un lado los problemas cotidianos y nos dedicamos a disfrutar de algo tan nuestro como son las fiestas.
“Cuando nos ponemos el pañuelo rojo parece que nos transformamos y dejamos atrás los problemas cotidianos”
Creo que Tudela, y en general toda la Ribera, vive estas fechas con muchas ganas. Son días muy especiales en los que la gente se reencuentra, visita otros pueblos, recibe a familiares y amigos que vuelven a casa y disfruta de unos momentos que forman parte de nuestra identidad.
¿Cree que ha conseguido que el Gobierno de Navarra se replantee el proyecto de la planta de fangos?
Lo que hemos demostrado es que Tudela va a llegar hasta el final en la defensa de sus intereses. Nunca hemos engañado a nadie. Siempre dijimos que utilizaríamos todos los recursos a nuestro alcance y así lo estamos haciendo.
Yo no quería acudir a los tribunales, pero no nos han dejado otra opción. Considero que a Tudela se le engañó con la moratoria anunciada para las plantas de biogás. Se nos aseguró una cosa y después ocurrió otra muy distinta. Mientras otros proyectos se paralizaban, el de Tudela seguía adelante.
“Tudela va a llegar hasta el final en la defensa de sus intereses”
No existe consenso social ni político en torno a esta ubicación y, además, numerosos informes apuntan que los fangos deben tratarse cerca de su lugar de origen. Por eso seguiremos defendiendo que esta planta no se construya donde está prevista.
¿Qué alternativa plantean para tratar los fangos?
Nuestra propuesta es muy sencilla. No estamos en contra del biogás, sino de que esta instalación se ubique a apenas un kilómetro de Tudela, en una zona de alta productividad agrícola, próxima al río Ebro y con riesgo de inundación.
Lo que planteamos es que no se sigan trasladando más fangos a Tudela de los que ya se tratan actualmente y que se busque una ubicación alternativa para la planta. Además, entendemos que cada zona debería tratar sus propios residuos para evitar un tráfico constante de camiones recorriendo Navarra de norte a sur.
¿Da por amortizado el debate sobre la financiación de Tudela?
En absoluto. Que me hayan dicho que no en varias ocasiones a la Carta de Capitalidad no significa que vaya a dejar de reclamarla.
Sigo convencido de que Tudela está infrafinanciada para los servicios supramunicipales que presta a toda la Ribera. El único estudio realizado hasta la fecha, elaborado por entidades independientes, concluye que la ciudad necesita más de cinco millones de euros adicionales al año para cubrir adecuadamente esos servicios.
Además, cuando se habla de las inversiones que recibe Tudela conviene recordar que ese dinero también procede de los impuestos que pagan los tudelanos y las empresas de la ciudad. No estamos pidiendo privilegios, sino lo que consideramos justo.
¿Qué ha ocurrido con proyectos como la plaza de toros o la remodelación del Ciudad de Tudela?
En el caso de la plaza de toros, el proyecto dependía de una iniciativa privada vinculada inicialmente a la implantación de un supermercado. Finalmente esa empresa optó por otra ubicación, pero seguimos manteniendo conversaciones porque podría existir interés por parte de otras compañías.
La idea sigue siendo atractiva: una nueva plaza de toros acompañada de un aparcamiento subterráneo mediante una fórmula de concesión que no suponga un coste directo para el Ayuntamiento.
Respecto al estadio Ciudad de Tudela, han surgido otras prioridades. El cierre de las piscinas obligó a destinar recursos importantes a una nueva instalación. Aun así, hemos realizado inversiones destacadas, como la nueva iluminación, que ha permitido que el campo pueda utilizarse en horario nocturno.
¿Se arrepiente del trato dado a Ramón Lázaro con las subvenciones pese a tener impagos con el consistorio?
No, porque en el procedimiento que siguió el Ayuntamiento no hubo ninguna irregularidad. He podido consultar el auto judicial y en él no aparece el Ayuntamiento de Tudela ni se atribuye ninguna responsabilidad a la institución municipal.
Lo primero que hicimos fue hablar con el Gobierno de Navarra para conocer cómo estaban abordando la situación y actuar con responsabilidad. Nosotros siempre hemos apoyado al deporte de la ciudad, tanto al CD Tudelano como al Ribera Navarra FS, independientemente de quién estuviera al frente de cada entidad.
En el caso concreto de la subvención al Tudelano, se siguió el mismo procedimiento que se había aplicado históricamente. Existía una deuda antigua con la Junta de Aguas que se iba amortizando progresivamente y todo el expediente contó con los informes favorables de Intervención y Secretaría. No hemos hecho nada diferente a lo que se había realizado anteriormente.
Lógicamente, no me gusta la imagen que generan este tipo de situaciones para la ciudad, pero debemos dejar actuar a la Justicia y esperar a que determine lo que corresponda.
Piden que el Ayuntamiento se persone en la causa. ¿Entiende que el Consistorio es una entidad afectada?
A día de hoy no. El Ayuntamiento de Tudela no aparece perjudicado en la causa ni existe constancia de que se haya producido un perjuicio económico para las arcas municipales.
Si en algún momento se acreditara que los intereses de Tudela han resultado afectados, seré el primero en defenderlos. Esa es mi obligación como alcalde. Pero, con la información de la que disponemos actualmente, no existe ningún motivo jurídico que justifique esa personación.
¿Confía también en cómo se gestionaron los informes jurídicos relacionados con la planta de fangos?
Sí, plenamente. Siempre hemos defendido que no existió fraccionamiento de contratos y seguimos manteniendo esa posición.
Contamos con informes de los servicios jurídicos municipales y también con informes externos que concluyen que se actuó conforme a la legalidad y que los contratos analizados respondían a cuestiones distintas.
Por eso creemos que algunas acusaciones se han realizado de forma precipitada. Cuando se conozcan las conclusiones definitivas, habrá quienes deban rectificar determinadas afirmaciones que realizaron públicamente.
¿Cómo plantea resolver la situación de Tudela-Cultura?
Creo que es importante diferenciar la gestión de personal de la actividad cultural. Tudela atraviesa uno de los mejores momentos de su historia desde el punto de vista cultural y no debemos confundir ambos planos.
Las decisiones adoptadas hasta ahora siempre han estado respaldadas por asesoramiento jurídico. Nuestro objetivo es garantizar que Tudela-Cultura continúe funcionando con normalidad y manteniendo el alto nivel de programación que ofrece actualmente.
Para ello estudiaremos las modificaciones presupuestarias que sean necesarias, igual que hacemos en otras áreas municipales cuando surgen nuevas necesidades o proyectos no previstos inicialmente. Lo importante es que la actividad cultural siga creciendo y que los ciudadanos continúen disfrutando de una oferta de calidad.
Pasará el verano y comenzará una nueva carrera electoral. ¿Con qué proyectos espera cerrar este mandato 2023-2027?
Hay proyectos que ya son una realidad y otros que me gustaría dejar completamente encarrilados. Entre los más importantes están las nuevas piscinas municipales, una inversión de más de cuatro millones de euros que transformará las instalaciones deportivas de la ciudad.
También considero fundamental el ascensor urbano hacia la calle Manresa y toda la reordenación de esa zona, así como la futura remodelación de calles como Fuente Canónigos o Peñuelas, dentro del proceso de modernización urbana que estamos impulsando desde hace años.
Además, me gustaría dejar encauzado definitivamente el proyecto de Sementales. Hemos mantenido recientemente reuniones con el estudio de Rafael Moneo y el proyecto se encuentra ya en una fase muy avanzada. He trasladado al Gobierno de Navarra la propuesta de financiar la actuación al cincuenta por ciento, porque considero que se trata de una infraestructura que trasciende a Tudela y tiene interés para toda la Comunidad Foral.
Repasando el programa electoral, quedan proyectos como la avenida de Tarazona, las zonas deportivas en los barrios, las políticas de juventud o un festival de música. ¿Se ha avanzado en estos ámbitos?
Sí. En el caso de la avenida de Tarazona, este mismo año esperamos disponer del proyecto definitivo. Se trata de una actuación compleja por las características de la vía, la presencia de arbolado, zonas de aparcamiento y centros educativos, pero seguimos avanzando.
Respecto a la juventud, actualmente se están desarrollando más actividades que nunca. Además de las iniciativas impulsadas desde el área de Juventud, la antigua Cooperativa de Labradores tendrá una importante orientación hacia este colectivo, con nuevos espacios y actividades.
También se está trabajando para impulsar un festival juvenil y nuevas propuestas culturales y de ocio dirigidas a los jóvenes.
En cuanto a las zonas deportivas, una de las medidas más importantes ha sido la apertura de los patios de los colegios fuera del horario lectivo, una reivindicación que nos trasladaban muchas familias y jóvenes. Además, seguimos desarrollando actuaciones vinculadas al entorno de Santa Quiteria para fomentar la práctica deportiva y el uso de espacios saludables al aire libre.
En el barrio de Lourdes se habló de un nuevo centro de salud y de soluciones para el aparcamiento. ¿Cómo están estos asuntos?
Seguimos reclamando al Gobierno de Navarra la construcción de un centro de salud para el barrio de Lourdes. Es una petición que traslado de forma reiterada cada vez que tengo ocasión de reunirme con responsables del área sanitaria.
Además, hemos planteado la posibilidad de aprovechar instalaciones ya existentes en la zona y seguimos estudiando distintas alternativas.
Respecto al aparcamiento, el Ayuntamiento está analizando la viabilidad de habilitar nuevos espacios en terrenos del antiguo colegio. Hemos mantenido varias reuniones con los vecinos y estamos ultimando los estudios necesarios para presentar una propuesta concreta y consensuada.
¿Le convence la propuesta del Gobierno para el TAV?
No. Creo que la propuesta actual sacrifica el futuro de Tudela. Durante años, todos los estudios técnicos apuntaban a que la mejor solución pasaba por sacar el trazado ferroviario del centro urbano y crear una nueva estación en el entorno de la ETI.
Sin embargo, tengo la sensación de que la decisión ya estaba tomada antes incluso de escuchar las alegaciones y propuestas presentadas desde Tudela. Nosotros analizamos todos los informes disponibles y defendimos lo que considerábamos mejor para la ciudad desde el punto de vista urbanístico y de movilidad.
Además, la alternativa elegida mantiene la división física de la ciudad y aumenta el impacto del tráfico ferroviario de mercancías sobre zonas habitadas. Por eso seguimos defendiendo que se reconsidere el proyecto y se vuelva a estudiar la solución más beneficiosa para Tudela y para toda la Ribera.
¿Cómo valora el desarrollo del proyecto de la UPNA en Tudela?
Valoro positivamente los avances en Formación Profesional, la ampliación de la ETI y todas las inversiones educativas que se están realizando en la ciudad. Son proyectos que cuentan con la colaboración del Ayuntamiento y que benefician directamente a Tudela.
En cuanto a la UPNA, sigo pensando que avanza demasiado despacio. Tudela lleva más de veinte años con una oferta universitaria muy limitada y considero que la ciudad debería haber incorporado nuevos grados hace tiempo.
Perdimos una oportunidad importante con el grado de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, que finalmente se implantó en Pamplona. Aun así, seguiremos reclamando una mayor presencia universitaria porque creemos que es fundamental para el desarrollo económico y social de la Ribera.
¿Qué plantea para mejorar la salud de Tudela y la Ribera?
La principal preocupación sigue siendo la falta de profesionales sanitarios y el aumento de las listas de espera. Es una realidad que trasladan diariamente los propios usuarios del sistema sanitario.
Seguimos reclamando más médicos, más especialistas y una mejor atención para la Ribera. También defendemos la necesidad de un tercer centro de salud en Tudela, concretamente en el barrio de Lourdes, para responder al crecimiento de la población y mejorar la asistencia.
Lo que pedimos es que la sanidad vuelva a situarse entre las prioridades del Gobierno de Navarra. Más allá de los anuncios o de las inauguraciones, lo importante es que los ciudadanos reciban una atención rápida y de calidad.
¿Participa el Ayuntamiento en los foros donde se abordan estas cuestiones?
Sí. Participamos en todos aquellos espacios en los que somos requeridos y trasladamos nuestras propuestas siempre que tenemos oportunidad.
Nuestro objetivo es colaborar para mejorar la atención sanitaria en la Ribera y defender los intereses de los vecinos de Tudela en todas aquellas cuestiones que afectan a la salud pública.
Seguridad. ¿Es Tudela una ciudad segura?
Sí, Tudela es una ciudad segura y una ciudad cómoda para vivir. Evidentemente, el riesgo cero no existe en ningún lugar, pero los datos generales permiten afirmar que estamos ante una ciudad segura.
Eso no significa que determinados hechos no nos preocupen. Cuando se producen sucesos graves debemos actuar con firmeza y exigir responsabilidades a quienes corresponda.
Desde el Ayuntamiento seguimos reforzando los recursos destinados a la seguridad ciudadana, tanto mediante la ampliación de medios policiales como con la instalación de nuevas cámaras de videovigilancia.
¿Se han sacado de contexto los hechos ocurridos en el barrio de Lourdes?
Creo que sí. Durante la celebración del 75 aniversario del barrio se organizaron decenas de actividades gracias al esfuerzo de asociaciones, colectivos y vecinos que trabajaron durante meses para que todo saliera bien.
Por supuesto, cualquier incidente preocupa y debe abordarse, pero no podemos permitir que hechos aislados eclipsen un fin de semana que fue un éxito de participación, convivencia y ambiente festivo.
Me gustaría que el recuerdo que permanezca sea el de una celebración ejemplar que superó todas las expectativas y demostró la capacidad de organización y dinamización que tiene el barrio.
¿Se encuentra cómodo en UPN?
Sí, absolutamente. Me siento cómodo en UPN y trabajando dentro del proyecto regionalista.
¿Va a liderar el proyecto regionalista en Tudela en las próximas elecciones?
Todavía no he tomado una decisión. Lo que me he propuesto es disfrutar del tiempo que me queda de mandato y centrarme en los proyectos que todavía tenemos entre manos.
“Ser alcalde de Tudela es el mayor honor que puedo tener”
Ser alcalde de Tudela es el mayor honor que puedo tener y quiero aprovechar este último tramo de legislatura para seguir trabajando por la ciudad. Cuando llegue el momento, hablaré con mi familia, con mi equipo, con el comité local y con la dirección del partido antes de tomar una decisión.
Ahora mismo mi prioridad es culminar proyectos importantes para Tudela y dejar una ciudad mejor de la que encontré cuando asumí la Alcaldía.
¿Qué le produce más quebraderos de cabeza al alcalde durante estos siete días de fiestas?
Que no ocurra nada que pueda empañar las fiestas. Siempre digo lo mismo en las juntas de seguridad: lo más importante es que todo transcurra con normalidad y que ningún incidente altere unos días que están pensados para la convivencia, la alegría y el disfrute.
“Lo más importante es que no ocurra nada que empañe estos días de convivencia y alegría”
Queremos que la gente disfrute de cada acto, que las peñas, las cuadrillas y las familias vivan las fiestas con tranquilidad y que quienes nos visitan se lleven un buen recuerdo de Tudela.
¿Qué imagen quiere que proyecte Tudela a quienes nos visitan durante las fiestas?
Me gustaría que vieran una ciudad moderna, dinámica y acogedora, pero que al mismo tiempo mantiene intactas sus tradiciones.
Cuando alguien vuelve a Tudela después de un tiempo y me dice que la ciudad ha cambiado para mejor, siento que estamos haciendo las cosas bien. Quiero que quienes nos visitan disfruten del ambiente, de nuestra gastronomía, de nuestras calles y de unas fiestas que tienen una personalidad propia dentro de Navarra.
Y, por supuesto, quiero que descubran lo especiales que son momentos como el chupinazo o la procesión de Santa Ana.
Si pudiera incorporar una novedad o mejorar algún acto sin limitaciones presupuestarias, ¿qué haría?
Probablemente apostaría por traer espectáculos musicales de primer nivel. Las fiestas ya tienen una estructura muy consolidada y hay muchos actos que forman parte de nuestra identidad y que nadie entendería que desaparecieran.
La innovación debe llegar sin perder la esencia. Siempre intentamos incorporar novedades, pero respetando unas tradiciones que la ciudadanía siente como propias. Si dispusiéramos de recursos ilimitados, seguramente reforzaríamos la programación musical con artistas de primer nivel internacional.
Las fiestas ponen a prueba la convivencia entre quienes quieren disfrutar y quienes necesitan descanso. ¿Es un debate superado?
Es un equilibrio complicado. Durante una semana la ciudad cambia completamente y es lógico que se generen molestias en determinadas zonas.
Intentamos minimizar el impacto mediante controles, limitaciones y mediciones de ruido, pero también debemos asumir que las fiestas generan actividad, música y una gran afluencia de personas. El objetivo es compatibilizar ambos derechos de la mejor manera posible, aunque es un debate que nunca desaparece del todo.
De todo lo que escucha durante las fiestas, ¿qué agradecimiento recibe con más frecuencia y cuál es la crítica más habitual?
La mayoría de las personas se acercan con cariño y con ganas de disfrutar. Mucha gente me anima a seguir trabajando en determinados proyectos o me traslada su satisfacción por cómo evoluciona la ciudad.
Las críticas suelen estar relacionadas con cuestiones muy concretas: una calle que necesita una mejora, más sombras, más actividades para jóvenes o actuaciones en determinados barrios. Son demandas lógicas y muchas veces ayudan a detectar necesidades que pueden resolverse desde el Ayuntamiento.
También es cierto que los jóvenes suelen pedir más programación musical y más actividades pensadas específicamente para ellos.
¿Qué es lo primero que piensa cuando ve una Plaza Nueva abarrotada durante el chupinazo?
Pienso en el privilegio que supone contemplar esa imagen desde el balcón de la Casa del Reloj. Es una fotografía impresionante y uno de los momentos más emocionantes que puede vivir un alcalde de Tudela.
Pero también pienso en todo lo que representa. En la ilusión contenida de miles de personas esperando el inicio de las fiestas y, especialmente, en lo mucho que valoramos estos momentos después de haber tenido que suspender las fiestas durante la pandemia.
Es una mezcla de emoción, responsabilidad y orgullo por la ciudad.
Viajemos a las fiestas de Santa Ana de 2035. ¿Qué le gustaría que hubiera cambiado y qué le gustaría que siguiera exactamente igual?
Me gustaría que las fiestas siguieran conservando su esencia. Hay elementos que no deberían cambiar nunca porque forman parte de la identidad de Tudela.
“Las fiestas deben mantener su esencia generación tras generación”
El chupinazo, la procesión de Santa Ana, la devoción de quienes la viven desde la fe, el ambiente en las calles o el orgullo de ponerse el pañuelo rojo son aspectos que deberían mantenerse intactos.
Las fiestas evolucionarán, como siempre lo han hecho, pero sin perder aquello que las hace únicas y reconocibles generación tras generación.
Defina las fiestas de Tudela en una frase.
Son la semana más intensa, alegre, emotiva y especial que vive Tudela durante todo el año.












