La oposición ha permitido al equipo de Gobierno de UPN sacar adelante la modificación presupuestaria necesaria para ejecutar las obras de mejora del firme de los polígonos industriales de Tudela. El pleno extraordinario se ha celebrado con el Gobierno municipal en minoría entre los concejales presentes, lo que ha obligado a UPN a contar con el respaldo de otros grupos para aprobar un expediente que debía tramitarse con urgencia para no comprometer una subvención de 190.901,76 euros del Gobierno de Navarra.
Por parte del equipo de Gobierno han asistido el alcalde, Alejandro Toquero, junto a Fernando Ferrer, Verónica Gormedino, Martín López, Anichu Agüera, Laura Casanova, Reyes Carmona, Zeus Pérez e Irune García. Frente a ellos se han sentado todos los representantes de la oposición: Irene Royo, del PP; Marisa Marqués, Alberto Lajusticia, Eneko Larrarte, Olga Risueño y Eva Eliceche, de Contigo Tudela; e Iván Romo, Laura Sáez y Olga Chueca, del PSN.
Finalmente, los tres grupos de la oposición han respaldado una operación que permitirá incorporar al presupuesto municipal los fondos forales destinados a unas obras consideradas necesarias para mejorar las infraestructuras industriales de la ciudad.
Urgencia
El concejal de Urbanismo, Zeus Pérez, ha explicado que la subvención ha sido concedida para mejorar el firme de los polígonos y que la urgencia de la tramitación viene marcada por los plazos establecidos en la resolución. «Tiene que estar firmada el acta de replanteo de la obra antes del 30 de septiembre», ha indicado al justificar la convocatoria extraordinaria.
Pérez ha detallado que las obras habían salido inicialmente a licitación por 462.792,15 euros, aunque la oferta mejor valorada ha presentado una baja del 25%, lo que ha reducido el contrato hasta los 347.094,11 euros. La ayuda del Gobierno de Navarra financiará el 55% del presupuesto protegible, con una aportación de 190.901,76 euros, mientras que el resto se cubrirá con recursos municipales.
El responsable de Urbanismo ha defendido además la necesidad de acelerar todos los trámites. Tras la aprobación de la modificación presupuestaria, la previsión municipal es adjudicar el contrato de forma inmediata, proceder a su formalización y firmar el acta de replanteo antes de que expire el plazo establecido por la convocatoria. «Nuestras estimaciones de ejecución son de unos seis a ocho días laborales si todo va según lo previsto», ha indicado Pérez.
Apoyo con distintos matices
El PP, a través de Irene Royo, ha respaldado sin reservas la modificación al considerar que se trata de una actuación necesaria para mejorar la competitividad de los polígonos de Montes de Cierzo y Las Labradas. La portavoz popular ha considerado «irresponsable» renunciar a una ayuda que financia el 55% de la inversión y ha destacado la importancia de mejorar unas infraestructuras fundamentales para la actividad económica y el empleo. No obstante, ha aprovechado su intervención para reclamar al Gobierno de Navarra nuevas actuaciones en los polígonos tudelanos.
Iván Romo, del PSN, también ha anunciado su voto favorable, aunque ha cuestionado la planificación presupuestaria seguida por el equipo de Gobierno. Los socialistas han recordado que el presupuesto municipal contemplaba inicialmente 150.000 euros para estas inversiones, mientras que apenas tres meses después las obras se licitaron por más de 462.000 euros. Romo ha preguntado qué habría hecho el Ayuntamiento para afrontar la actuación si Tudela no hubiese terminado accediendo a la subvención tras la renuncia de otras entidades locales.
Pese a esas dudas, el portavoz socialista ha dejado claro el sentido de su voto al diferenciar las críticas a la gestión de la utilidad de la inversión. «Entendemos que obviamente va en beneficio de la ciudad. Por lo que, por descontado, nuestro voto va a ser positivo», ha afirmado.
«No ponemos palos en la rueda»
También Contigo Tudela, con Eneko Larrarte como portavoz, ha apoyado la modificación. Su grupo ha pedido aclaraciones sobre los plazos, la renuncia de los restantes licitadores a recurrir y la baja del 25% presentada por la oferta mejor valorada. El equipo de Gobierno ha asegurado que esas renuncias constan por escrito en el expediente y que la oferta no tiene la consideración de anormalmente baja según el pliego.
Larrarte ha dejado igualmente claro que su grupo facilitaría la aprobación porque considera que la actuación beneficia a Tudela: «Nuestro voto va a ser favorable, porque no ponemos palos en la rueda».
A partir de este momento, Contigo Tudela ha abierto un segundo debate sobre la forma en la que el alcalde ha convocado y gestionado este pleno extraordinario.
Duro choque político
Larrarte reprochó que UPN hubiese llegado a una sesión en la que necesitaba los votos de otros grupos sin haber contactado previamente con ellos para explicar la urgencia ni garantizar los apoyos necesarios. «La urgencia, señor Toquero, no está reñida con el decoro», afirmó, antes de acusar al alcalde de «manifiesta irresponsabilidad».
El portavoz de Contigo subrayó la paradoja de que el Gobierno municipal necesitase en esta ocasión los votos de una oposición a la que, según recordó, el propio alcalde ha acusado en otras ocasiones de «poner palos en las ruedas» o de no «arrimar el hombro». «Son los que hoy necesitan para obtener una subvención del Gobierno de Navarra», recordó.
Larrarte amplió su crítica a la propia convocatoria. Explicó que algunos concejales no están liberados, tienen otros trabajos y deben reorganizar sus agendas para asistir a un pleno extraordinario. A su juicio, el equipo de Gobierno debería haber realizado al menos una llamada previa a los portavoces. «¿Tan difícil es levantar el teléfono, llamar a tres personas?», preguntó.
El dirigente de Contigo Tudela fue todavía más lejos al sostener que la falta de comunicación podía haber puesto en peligro la propia subvención si la oposición hubiera decidido no facilitar la urgencia. «Hoy se podía quedar este señor (en referencia a Zeus Pérez) sin subvención si los miembros de este Pleno que no están en el equipo de Gobierno no votasen a favor», afirmó, antes de contraponer la actitud de su grupo a la que atribuye habitualmente al alcalde: «Cuanto peor, mejor. Esa es su política, no es la nuestra».
Las dudas formales sobre el expediente
La discusión política se mezcló además con varias objeciones de carácter formal. Larrarte cuestionó que en la documentación no apareciese claramente identificada y firmada la propuesta del concejal o concejala delegado del área que había dado origen al acuerdo.
«No sabemos quién hace la propuesta», insistió en varias ocasiones, señalando que el documento incluido en el expediente aparecía tramitado desde Secretaría pero sin una firma del responsable político que, según el propio texto, formulaba la propuesta.
La cuestión obligó a intervenir al secretario municipal, Miguel Chivite, quien reconoció la anomalía formal pero restó trascendencia jurídica al defecto. «En el aspecto formal, la propuesta la firma la letrada de Secretaría. No es la competente para firmar una propuesta de acuerdo, pero está ratificada con la convocatoria de pleno por el alcalde. Con lo cual, estaría convalidada», explicó.
Larrarte, sin embargo, mantuvo sus dudas y lamentó que, después de varias intervenciones, siguiera sin concretarse quién había formulado políticamente la propuesta. «Han pasado tres turnos, dos intervenciones del secretario, y todavía este grupo no sabe qué concejal delegado ha hecho la propuesta», afirmó.

«A casi nadie le gustan las formas»
El debate adquirió todavía más relevancia cuando el propio secretario tomó la palabra para expresar su malestar por el clima que vienen alcanzando las sesiones plenarias. Chivite ya había hablado en varios momentos para reconducir la sesión y recordar que se trataba de un pleno extraordinario con un único punto.
Pero su intervención más significativa significativa al poner sobre la mesa una reflexión sobre el ambiente institucional de la Corporación. «Me van a permitir que me exprese yo, que no suelo. Hablo con casi todos los concejales y a casi nadie le gustan las formas, los tonos que terminan ocurriendo en casi todos los plenos».

Larrarte acusa a Toquero de perder el «decoro institucional»
Antes de ese pronunciamiento del secretario, Larrarte ya había centrado buena parte de su intervención en el comportamiento del alcalde durante el pleno. Le reprochó que mirase el teléfono mientras intervenía y sostuvo que esa actitud suponía «una falta de respeto absoluta como alcalde de Tudela».
El portavoz de Contigo Tudela recurrió repetidamente al concepto de «decoro institucional» para cuestionar las formas de Toquero. «La autoridad pierde legitimidad cuando pierde las formas», afirmó, para añadir después que «el decoro institucional exige respeto, prudencia y responsabilidad».
Para Larrarte, la forma de convocar el pleno ha evidenciado una manera de relacionarse con la oposición que considera inadecuada, especialmente en una situación en la que el equipo de Gobierno necesitaba sus votos para alcanzar la mayoría. «No se trata de aparentar solemnidad, sino de actuar a la altura de la responsabilidad encomendada por el pueblo de Tudela», le recordó.
Toquero: «Le pierden las formas»
Toquero permaneció durante buena parte del debate sin intervenir, pero acabó tomando la palabra en la recta final para responder al portavoz de Contigo Tudela. El alcalde rechazó las críticas y devolvió a Larrarte el reproche sobre las formas. «En este pleno, desde hace mucho tiempo, le pierden las formas», aseguró.

Toquero vinculó la actitud de Larrarte con los resultados electorales de su formación. «Igual por eso es por lo que van perdiendo votos cada día» y el alcalde recordó que se había presentado dos veces a las elecciones municipales y que las había ganado «con dos mayorías absolutas».
Toquero ironizó además con la cantidad de veces que Larrarte había pronunciado su nombre durante la intervención. «Me ha subido usted a los altares, nombrándome todos los días», afirmó, antes de asegurar que no pretendía entrar en el debate personal que, a su juicio, buscaba el portavoz de Contigo. «Yo estoy zen, señor Larrarte. Estoy feliz, estoy a gusto, estoy tranquilo. Y yo veo que usted no está a gusto en este pleno», concluyó.












