La macrogranja está proyectada en terrenos próximos al cruce de la carretera entre Tudela y Corella con la N-113
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El Ayuntamiento de Corella ha presentado alegaciones ante el Gobierno de Navarra para mostrar su rechazo a la instalación de una explotación porcina de cebo para 7.200 animales promovida por la empresa RIBERPORC SLU en el término municipal. El proyecto, sometido actualmente a información pública, plantea la construcción de una macrogranja que se situaría a unos 2,5 kilómetros del casco urbano de la localidad ribera.

La oposición del consistorio se fundamenta en motivos urbanísticos, agrícolas, medioambientales, con una producción estimada de miles de metros cúbicos de purines al año, y sociales. Entre los principales argumentos destaca la incompatibilidad del proyecto con el proceso de concentración parcelaria y modernización del regadío ligado a los sectores XIV y XV de la segunda fase del Canal de Navarra, iniciado mediante la Orden Foral 317E/2025 del Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente.

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La granja «choca frontalmente» con el proceso de reorganización agrícola

El consistorio recuerda que dicha orden establece la necesidad de contar con autorización expresa del Gobierno de Navarra para cualquier nueva construcción o actividad que pueda condicionar las futuras estructuras agrarias de la zona. En este sentido, el Ayuntamiento considera que la implantación de la granja “choca frontalmente” con el proceso de reorganización agrícola actualmente en marcha.

Además, el documento de alegaciones advierte de que buena parte de las parcelas previstas para la gestión de purines son terrenos comunales sobre los que la empresa promotora no tendría capacidad de decisión. El Ayuntamiento sostiene que esos suelos están destinados al aprovechamiento agrícola tradicional y rechaza que puedan utilizarse para la distribución de residuos ganaderos.

El escrito también pone el foco en los posibles impactos ambientales derivados de la instalación. Entre ellos menciona el riesgo de contaminación de acuíferos y cursos de agua, las emisiones de amoniaco y gases contaminantes, la generación de olores, el aumento de moscas y ruidos, así como el tráfico pesado asociado a la actividad.

En su documento de alegaciones el ayuntamiento de Corella advierte de la cercanía de la explotación proyectada al río Alhama, la balsa de La Estanca y espacios de valor ambiental y arqueológico, como los yacimientos de Araciel y La Dehesilla. El Ayuntamiento considera que una instalación de estas características podría afectar negativamente al paisaje y comprometer futuros proyectos de valorización patrimonial y turística.

Modificación del plan municipal

En paralelo, el consistorio recuerda que ha iniciado la tramitación de una modificación del Plan Municipal con el objetivo de regular la implantación de este tipo de explotaciones en suelo no urbanizable. En este sentido, el Ayuntamiento ha avanzado que a intención es priorizar el desarrollo agrícola vinculado al Canal de Navarra frente a grandes instalaciones ganaderas.

El Ayuntamiento de Corella reconoce las autorizaciones para este tipo de proyectos en suelo no urbanizable corresponden al Gobierno de Navarra y no a las entidades locales pero entiende que existen “circunstancias muy objetivas” para impedir la autorización para esta explotación.

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