La Asamblea Antipolígono volverá a recorrer el próximo 7 de junio (11:30h. en Los Aguilares) el camino hacia el Polígono de Tiro y Bombardeo de Bardenas en una edición marcada por el actual contexto internacional y la escalada bélica que sacude distintos puntos del planeta. De este modo, la XXXVI Marcha al Polígono se celebrará con un llamamiento expreso a la movilización ciudadana frente al “avance del belicismo” y el papel que, según denuncian las organizaciones que integran la Asamblea Antipolígono, juegan instalaciones militares como el polígono de tiro en la estrategia armamentística de la OTAN.
La marcha cuenta con el apoyo de organizaciones antimilitaristas, sindicatos y partidos políticos de Navarra y Aragón que, más allá de la histórica reivindicación contra el polígono, quieren realizar un llamamiento colectivo a favor de la paz y contra la normalización de la guerra.
Una edición que llega en un momento especialmente grave
Durante la presentación de la convocatoria, la portavoz de la Asamblea Antipolígono, Milagros Rubio, aseguró que “año tras año sumamos más razones para movilizarnos por la paz” y advirtió de que el polígono “no solamente es utilizado por el Ejército español, también por otros países de la OTAN para ensayar armamentos y posibles guerras”.
Rubio situó la marcha en un momento “especialmente grave” por los conflictos abiertos en Oriente Medio, Ucrania, Sudán y otros puntos del planeta. Denunció que “las guerras no son soluciones” y que la creciente inversión militar se realiza “en detrimento de servicios públicos esenciales”. En este contexto, alertó de que el polígono adquiere “una relevancia militar de primer orden”, aumentando los riesgos para la población del entorno ante una posible escalada internacional.
La Asamblea ha sumado, además, sus críticas al aeródromo de Ablitas, cuya actividad militar cuestionan por considerarla parte de una creciente militarización de la Ribera. “La actividad militar en ambas instalaciones supone una apuesta por no resolver los conflictos de manera pacífica y diplomática”, afirmó Rubio.
Fin del contrato
Uno de los ejes centrales de la movilización pone el foco en el horizonte de 2028, fecha en la que finaliza el contrato de arrendamiento entre la Comunidad de Bardenas y el Ministerio de Defensa. La Asamblea exige que no se renueve el convenio y reclama a las instituciones navarras que recuperen una posición común en favor del desmantelamiento del polígono.
En esa misma línea se pronunció José Luis Ruiz, de la plataforma No a las Guerras de Ejea y pueblos, que recordó que este año se cumplen 75 años desde la instalación del campo de tiro en territorio bardenero. “Nuestra tierra se destina desde hace décadas a ensayar la muerte y la destrucción”, lamentó.
Ruiz alertó de los riesgos que asumen las poblaciones próximas debido a las maniobras militares y al tráfico aéreo constante. Recordó accidentes ocurridos en las últimas décadas con aviones militares y denunció que “la Ribera navarra, la comarca cincovillesa y todo el pasillo aéreo hacia Zaragoza se han convertido en el verdadero polígono militar”.
Un territorio para el medio ambiente
Eduardo Navascués, de Ecologistas en Acción, criticó que “las razones de Estado” hayan terminado condicionando la vida y los usos tradicionales de Bardenas y aludió al ecosistema de una de las especies más emblemáticas de nuestro territorio para representar sus condiciones de vida. La alondra de Dupont, ave esteparia en peligro de extinción, recordó, convive con el ruido de los bombardeos. “Quiere alzar una voz apagada por el ruido ensordecedor de vuelos rasantes, quiere que se oiga su canto, un silbido aflautado y dulce nada comparable con el ruido atronador de aviones que anuncian muerte y destrucción ”, denunció.
Navascués defendió transformar el actual espacio militar en una reserva natural y sostuvo que “la paz y el medio ambiente siempre acaben perdiendo frente a los intereses geoestratégicos”.
Por su parte, Begoña Aguirre, del Partido Carlista de Euskal Herria, avanzó que han planteado a varios grupos parlamentarios una iniciativa para que defiendan en el Parlamento de Navarra una propuesta que reclame el cierre definitivo del polígono en 2028 y pedir al Gobierno foral que impulse alternativas económicas para reducir la dependencia del canon militar que perciben las entidades congozantes de Bardenas.












