El alcalde de Fustiñana, Sergio Vitas, ha logrado que se reconozca el daño causado por unos comentarios ofensivos publicados en internet contra su persona, en un episodio que pone el foco en el debate sobre la responsabilidad en el entorno digital, la percepción de impunidad en redes sociales y que las expresiones vertidas en internet pueden tener consecuencias legales y económicas.
Los hechos se remontan a finales de septiembre de 2025, cuando, a raíz de una publicación informativa sobre la visita de los Reyes de España a Tudela, un usuario realizó comentarios insultantes en Facebook dirigidos al alcalde, que aparecía en una fotografía junto a otras autoridades.
El mensaje alcanzó una notable difusión, con miles de visualizaciones e interacciones, lo que llevó al afectado a presentar una denuncia ante la Policía Foral y, posteriormente, a promover un acto de conciliación ante el Juzgado de Paz con la intención —según su entorno— de que este tipo de conductas no queden impunes.
El pasado 27 de noviembre se celebró el acto de conciliación que concluyó con un acuerdo entre las partes. El autor de los comentarios se aviene a reconocer los hechos y los términos planteados en la solicitud de conciliación, y se compromete a abonar al alcalde la cantidad de 1.500 euros en concepto de daños y perjuicios, además de las costas del letrado. También conlleva pedir disculpas a través de este medio. Algo que ya ha trasladado con un «pido perdón al alcalde de Fustiñana».
El acuerdo ha evitado celebrar un juicio, pero deja un mensaje claro, las redes sociales no son un espacio ajeno a la ley. Las expresiones que atentan contra el honor de una persona pueden derivar en responsabilidades legales y económicas.












