Inicio Opinión Ione Belarra y Podemos se equivocan (una vez más), por Carlos Aguado

Ione Belarra y Podemos se equivocan (una vez más), por Carlos Aguado

Debemos estar orgullosos del Descubrimiento de América. Sí, lo escribo con mayúsculas, porque fue uno de los mayores avances en la historia de la humanidad. Pocos más pueden equipararse a un hecho que lo cambó todo: la política, la economía, la geografía, la biología… Todas las ramas de la ciencia se vieron afectadas y nuestra percepción del planeta cambió para siempre.

Imaginemos que somos capaces de enviar una nave tripulada al espacio profundo, donde nadie ha llegado. Supongamos que esa nave llega a otro planeta donde existe vida inteligente y, además, se las ingenia para volver y contarlo. Eso es lo que pasó en el Descubrimiento de América, ni más ni menos.

Después de llegar al nuevo continente, España se lanzó al nuevo mundo, y españoles de toda condición y de toda la geografía (navarros, vascos, catalanes, extremeños…) fueron a hacer las “américas”, a prosperar, a buscar un hueco que no tenían en la entonces emergente primera potencia mundial.

No se puede ocultar que estos hombres, rudos y brutales, cometieron atrocidades en el nuevo continente en busca de una vida mejor, pero no más que aquellas que se cometían en su país de origen o en cualquier otro de Europa. Hay que recordar que era la Edad Media, y las personas por aquel entonces vivían en sistemas feudales, sin más ley que la del señor. Sería injusto juzgar a aquellos hombres desde el prisma actual, ya que los derechos humanos y la democracia igualitaria estaban a siglos de ser siquiera algo razonable, y la aspiración principal de un individuo era buscar algo que comer y seguir vivo al día siguiente. Era el signo de los tiempos y todos los países actuaron del mismo modo.



Lo que sí es cierto es que España llevó al nuevo mundo grandes avances, como el castellano, el tercer idioma más hablado del mundo en la actualidad, la cultura, la arquitectura, las universidades, las carreteras, la agricultura moderna… España fue de los primeros grandes imperios en abolir la esclavitud, otra lacra signo de los tiempos, y ya hace siglos que hay leyes del rey de España donde se dice que los derechos y obligaciones de todos los habitantes de estos territorios son los mismos que los de la madre patria. No fue así en lo que hoy conocemos como Estados Unidos, dominado por Gran Bretaña, ni en el Brasil colonizado por Portugal. Tuvieron que pasar varios siglos para que esto cambiase en estos lugares.

Por eso me cabrea, no que un presidente populista como el mexicano López Obrador pida que el rey de España se disculpe ante México, sino oír a españoles como Ione Belarra reclamando al monarca que pida perdón por los abusos de la conquista de América; o a partidos como Podemos o Izquierda Ezquerra aceptando la mayor y, una vez más, confabulándose con el nacionalismo, echando por tierra nuestra historia para volver a decir que este país siempre ha estado atrasado a su tiempo, que los españoles de entonces y los de ahora somos unos fascistas retrógrados e ignorantes (ya sé que el fascismo no existía entonces, pero a ellos les da igual), que todo lo que ha salido de este país ha sido malvado y que tenemos que arrepentirnos solo por el hecho de respirar.
Debemos poner en valor la historia de España, que con sus luces y sombras ha hecho del mundo lo que es hoy, y debemos sentirnos orgullosos de que descubriera América, porque aunque hubo sombras propias de la época, las luces fueron mucho más brillantes.
Tenemos que estar más unidos que nunca con los países hispanoamericanos, que son nuestros hermanos. En estos tiempos en los que el cáncer del populismo y el nacionalismo quiere renacer, como lo estamos sufriendo en Navarra, debemos tener claro quiénes somos y quiénes queremos ser, para que tanto Navarra como España sigan siendo envidiados por la mayor parte del mundo por valores como la democracia plena, la igualdad y la libertad.

Carlos Aguado es coordinador de Ciudadanos Tudela e integrante en la lista de Navarra Suma en Tudela.