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Elegidos los ganadores del 18ª Concurso Microrrelatos Tudela

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[ihc-hide-content ihc_mb_type=»show» ihc_mb_who=»4,5,6,7,8,9″ ihc_mb_template=»2″ ] Tudela-Cultura ha elegido los ganadores del 18ª Concurso Microrrelatos Tudela. ‘No es lo que parece’, ‘Mal de ojo’ y ‘Espero tenerte’ son los tres relatos ganadores del 18º concurso de Microrrelatos de Tudela. ‘Espero tenerte’, de Jaione Vicuña (Tudela), ha obtenido el premio de votación popular al obtener más de 300 ‘Me gusta’ en la página Facebook de Tudela-Cultura. ‘No es lo que parece’, de Javier Suero (Tudela), y ‘Mal de ojo’, de Charlotte Puebla (Tudela), han sido los dos premiados por parte del jurado, formado por varios miembros del grupo literario Traslapuente.

Los premios están dotados con 200 € cada uno. Este concurso está dirigido a personas mayores de 16 años nacidas o empadronadas en Tudela y el alumnado de los Centros Educativos de Tudela. En esta edición se presentaron un total de 36 relatos, 8 más que en 2019 y 20 más que los de 2018.

Relatos ganadores

‘No es lo que parece’, de Javier Suero
Llevaba ya un rato dando vueltas, aturdido por el humo e irritado por aquella música estridente. El día había concluído de la peor de las maneras y solo había una persona capaz de darle la vuelta. Solo ella podía hacer que aquel cuadro de Dalí tuviera algo de sentido.
Aquellos instantes hasta que distinguí su silueta de entre la muchedumbre fueron más largos que el mes de enero. Pero al fin, allí estaba. Tenía tantas ganas de verla que sin pensármelo dos veces la abracé por la espalda y nos besamos como hacía mucho tiempo no habíamos hecho. De hecho, no recuerdo haber recibido un beso como aquel en mis veinticinco años de vida.
¿Cómo iba yo a saber que aquella no era mi novia?

‘Mal de ojo’, de Charlotte Puebla
Al fin, después otro ajetreado día conseguía ralentizar mi ritmo y sumergirme en la lectura.
Volví a retomar el bestseller de Kafka que ya había empezado a coger el polvo. Una vez abierto, sólo quedaba deslizar la mirada y dejarse llevar por aquella cascada de palabras.
Instantes después, ya estaba absorta en mi lectura y mis ojos tomaron un ritmo de frenesí, como si corriese libre sobre el papel. La tranquilidad no había durado mucho. En ese accelenrando, casi podía acariciar la textura de las páginas con olor a polvo y moho. Un auténtico placer terrenal.
Pero tal fue mi desgracia, que el condenado humano cerró bruscamente el libro dejándome aplastada a mitad del relato, como un punto más.

‘Espero tenerte’ (Premio votación popular), de Jaione Vicuña
Érase una vez una maestra que empezaba los cuentos con las tres palabras mágicas que se oían gritar en su aula tras la pregunta ¿nos inventamos un cuento? La euforia y el griterío era normal, quien antes dijese las tres palabras mágicas determinaba quién sería el protagonista de la historia, y eso era todo un privilegio. A partir de ahí, todo era fantasía, felicidad, imaginación y creatividad. Gestionar la vida de los personajes era fácil y divertido; la propia, no tanto: 25 personas de 4 y 5 años en un aula gestionando emociones; un no parar. Discusiones, enfados, reconciliaciones, caricias y cariños, juegos, arte, urgencias médicas y no tan médicas, abrazos, lloros, incluso llantos, fiestas, y más de una bienvenida casi siempre inesperada. Es cierto, solo leerlo, agota.

Hoy, sabiendo y asumiendo que estoy muy lejos de poder agotarme con ellos y ellas, y aprovechando el lado positivo (o no) de la soledad de ser el primero en todo, he sido yo la primera en entonar el “érase una vez…” y he elegido a la protagonista de esta historia. Os la presento ahora ya que ella siempre llega al final, se llama DESPEDIDA. Debe tener muchas personalidades, depende de cómo, cuándo y por quién la conozcas.
A veces llega, y otras, la esperas. Yo, esta vez, la espero.[/ihc-hide-content]