Erika Navarro, concejala de Centros Cívicos, Juventud y Salud del ayuntamiento de Tudela

Erika Navarro llega al meridiano de la legislatura con el objetivo de relanzar las ideas y proyectos con las que llegó a la concejalía de Centros Cívicos, Juventud y Salud hace dos años. Proyectos que se han visto trastocados por la pandemia y por una situación que, reconoce, “no era la que habíamos deseado”.

¿Qué valoración hace de estos dos años de legislatura?

Nos ha tocado enfrentarnos algo que no se esperaba y para lo que nadie estaba preparado. Hemos tenido que tomar decisiones inimaginables y enfrentarnos a una página en blanco. Se ha intentado hacer lo mejor para esta ciudad. Desinfecciones, cierres de locales municipales, decisiones difíciles. Para nada ha sido lo que hubiésemos deseado.

Esperamos que en estos dos años que quedan, el Covid nos permita impulsar estas iniciativas en juventud

¿Ha trastocado mucho los planes con los que llegó a la concejalía?

Sí claro. Tuvimos que cerrar los centros cívicos, y cuando se pudo volver a abrir, hacerlo poco a poco y sin poder dar el impulso que se le quería dar. Vamos poco a poco con el tema de aforos, tenemos un centro cívico Lestonnac recién reformado, con un salón de actos magnífico y que lamentablemente aún no hemos podido ver lleno.

Y respecto a Juventud ya se puede imaginar. Dos años sin fiestas de la juventud ni en 2020 ni en 2021, dos años sin Ribera Sound, no hemos podido poner en marcha las actividades que queríamos impulsar junto a la concejalía de Festejos, cosas que tenemos en mente desarrollar. Esperamos que en estos dos años que quedan, el Covid nos permita impulsar estas iniciativas en juventud.

¿Qué se ha podido llevar a cabo?

Hay que decir que no hemos parado. Nos hemos reinventado, hemos cambiado actividades, hemos favorecido otro tipo de actividades para que los jóvenes tuvieran su espacio, primero con cosas online y luego, cuando se ha podido, presenciales.

Ha sido muy importante iniciar el desarrollo del Plan de Juventud. El coste de este plan y  diagnóstico es 14000 euros, para lo que contamos 7.526,40€ de una subvención de Gobierno de Navarra para el desarrollo de proyectos dirigidos a fomentar y promover la participación ciudadana en la comunidad foral de Navarra, y otros 3.000 euros del Instituto Navarro de Juventud dentro de la convocatoria de subvenciones a entidades locales de navarra para el impulso y apoyo de políticas públicas de juventud, por lo que el coste de este proyecto apenas va a tener impacto en las arcas municipales. Teníamos un plan obsoleto desde 2010 y para el 31 de diciembre queremos tener el nuevo aprobado para poder presentarlo a la ciudadanía con sus actividades. Para mí es muy importante contar con los jóvenes, conocer su opinión de primera mano y planificar tras haberles escuchado.

También han tenido cabida algunas actividades como las Jornadas Contra el Acoso Escolar. También las considero muy importantes. Estamos muy involucrados con este tema. Lo dijimos en la campaña electoral y hemos llevado a cabo un ambicioso programa con charlas para padres y adolescentes y concienciar sobre este tema lo considero uno de los hitos de esta concejalía.

Hemos dotado de contenido al edificio del Molinar con una participación tudelana y ha sido un proyecto muy bonito

Hemos dotado de contenido al edificio del Molinar. Contábamos con el proyecto pero había que completarlo. Lanzamos la iniciativa Eres parte de la Historia, haciendo un llamamiento a la población y creo que ha quedado un proyecto precioso en el que las familias tudelanas han donado aperos de labranza para que el resto de la población pueda verlos. Ha sido que se ha hecho entre los tudelanos, con una participación tudelana y ha sido un proyecto muy bonito. Esperamos que con el inicio del curso se permita que los escolares puedan visitarlo porque me parece muy importante que conozcan la historia de su ciudad.

¿Qué retos le quedan hasta el final de la legislatura?

Confiamos en poder dar un impulso a las fiestas de la juventud como habíamos prometido y realizar el año que viene un programa ambicioso para que los jóvenes tengan sus fiestas. También se va a dotar al centro cívico Lestonnac de cabinas de ensayo, un proyecto que retrasamos porque este año no se iban a poder usar.

Estamos trabajando para poder comenzar este año escolar con el servicio de la Chiquiticasa después de año y medio cerrado y queremos continuar con las actividades en familia en centros cívicos que han funcionado muy bien. Creo que es importante dar un espacio a las familias y que los niños de 5 a 12 años cuenten con una actividad municipal organizada para ellos, con sus actividades y hueco en la agenda municipal.

Confiamos en poder dar un impulso a las fiestas de la juventud como habíamos prometido

¿Qué relación hay con la juventud tudelana? ¿Cómo llega el ayuntamiento hasta este sector de la población?

A la juventud una institución como un ayuntamiento le parece algo muy serio para relacionarse pero tengo que decir que las reuniones con la Mesa de la Juventud son muy gratificantes. Son reuniones en las que se sacan muchas ideas y en las que hay un diálogo muy abierto. Tengo la suerte de contar con un técnico de Juventud que tiene una relación maravillosa con los jóvenes de la ciudad. Hay un diálogo continuo y considero muy importante contar con ellos. No te puedes sentar en un despacho sin conocer sus gustos. Tenemos otra edad y hay que escucharles.

Hemos querido que el área de Salud tenga su importancia en la actividad municipal

¿Qué proyectos se han podido poner en marcha en materia de salud?

Hemos  querido que Sanidad tenga su importancia en la actividad municipal. Como ayuntamiento no tenemos competencias como tal, pero si podemos trabajar en la educación en salud. La ciudad se ha adherido al proyecto La Ribera Saludable y, a pesar del Covid, estamos impulsando programas de formación en reanimación cardiopulmonar, RCP, con unos videos junto con la concejalía de Juventud. Vamos a comenzar a formar a jóvenes de primero de bachiller de los centros de la ciudad y a partir de octubre organizaremos charlas dirigidas a la población.

Tudela se ha dotado de más desfibriladores, se ha apostado por tener el DESA en la calle y sacarlo de los edificios, como se ha hecho en el Teatro Gaztambide donde no tenía sentido en un edificio que abre una vez a la semana y se ha trasladado a su fachada. Ahora pasamos a una segunda fase que es dotar de conocimiento a la ciudadanía. Como he dicho se va a formar a alumnos del primero de bachiller, el colegio de enfermería va a impartir charlas de manera gratuita, y se va a formar a la ciudadanía. Cuanto más conocimiento tenga la población más aumenta la cadena de supervivencia. Es un reto personal y creo que conseguiremos que Tudela sea una ciudad cardioprotegida.

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