Inicio Tudela El Centro Lasa busca voluntarios para acompañar a familias refugiadas

El Centro Lasa busca voluntarios para acompañar a familias refugiadas

Uno de los mayores dramas que puede vivir cualquier persona en su vida es tener que dejar todo atrás y convertirse en refugiado. Hemos podido verlo en las últimas semanas en el caso de miles y miles de ucranianos que han huido de la guerra y se han reasentado en diferentes países europeos. Sin embargo, aunque no estén en los focos de la actualidad, la migración forzosa, ya sea por causas bélicas, climáticas, de violación de derechos humanos, etc, es una realidad que afecta a personas de muchos lugares del mundo.

Tudela participa desde el año pasado en el programa de Patrocinio Comunitario SOMOS, que tiene como objetivo acoger y hacerse sentir parte de la comunidad a familias que han tenido que dejar atrás sus vidas. El Centro Lasa ha sido el encargado de ponerlo en marcha. SOMOS es un proyecto de reasentamiento de refugiados que surge en Canadá en el año 2022. Es un programa piloto, en el que el protagonismo no recae en las entidades sociales, sino en la propia localidad: son los vecinos los que asumen la responsabilidad principal de acompañar en este proceso.

«¿Por qué se pone el foco en los vecinos y vecinas?», explica Ángela García, educadora social del Centro Padre Lasa. «Porque nuestro acompañamiento técnico, con lo que conlleva, dura dos años, tanto económico, como técnico para el acceso a la escolarización, a la sanidad, etc. Pero a los dos años, ellos continúan siendo vecinos de Tudela y están solos. Creemos que el que tengan vínculos es algo necesario. A veces pensamos que es suficiente con las oportunidades que se les da como sanidad pública, educación… Pero ellos empiezan de cero y el aislamiento es brutal. Llegan sin el idioma, muchas veces ni saben a dónde vienen. Las necesidades básicas tenemos la capacidad de cubrirlas, pero esas necesidad de compañía, de escucha, de sentirte parte de un sitio, no la tienen cubiertas».

Trabajo en tres áreas

En concreto, se trabaja especialmente en tres áreas:

  • Asentamiento y adaptación: satisfacer las necesidades básicas de las personas
    refugiadas, asesoramiento, ayuda y orientación en la adquisición de conocimientos de los
    idiomas oficiales y sobre los servicios y recursos disponibles y aprender sobre su comunidad.
  • Creación de redes comunitarias, sociales y profesionales.
  • Intercambio bidireccional: desarrollar un entendimiento mutuo entre las culturas de
    las personas refugiadas y las personas voluntarias, que hagan que las personas participen
    en la vida comunitaria y experimenten un sentido de pertenencia a largo plazo. Mediante
    este intercambio las personas voluntarias conocen mejor los problemas a los que se
    enfrentan las personas refugiadas.

Favorecer la autonomía y los lazos sociales

Actualmente en Tudela hay dos familias sirias dentro de este programa: «Una que acaba de cumplir un año aquí», explica Ángela García, «y otra que llegó en febrero de este año. Son familias de las que se considera que el reasentamiento es más que necesario y se les ofrece la protección subsidiaria. Esto quiere decir que tienen unos derechos como traducción, la residencia permanente, permiso de trabajo… En una de las familias, por ejemplo, la la madre es muy joven, tiene 26 años, y todos sus hermanos, padre, madre,.. Se han quedado en el Líbano.

Pero este programa es bidireccional: «Buscamos, aparte de favorecer la autonomía de la familia para cuando pasen esos dos años, la propia sensibilización de la ciudadanía hacia una realidad que estamos viviendo». Actualmente, en Tudela hay un grupo local con siete vecinos. «Sin ellos no tendría sentido ni se podría hacer lo que hacemos. Es un voluntariado algo distinto; trata de vínculos, por lo que va más allá que el dedicar unas horas. Es cierto que requiere más dedicación, pero también aporta flexibilidad. Tenemos por ejemplo, un voluntario que es profesor, y puede aportar clases de castellano extra. Otra chica, Rebeca, cuando va a hacer una excursión o algo especial, nos llama y nos pregunta si la familia quiere ir, o si los menores quieren salir al parque. Otra mujer decidió que se podía encargar de darles a conocer qué actividades se hacen en Tudela que puedan ser interesantes para ellos, como cuentacuentos, u otras iniciativas a las que puedan ir los peques…».

«Hay veces», cuenta Ángela, «que simplemente el saludarles por la calle hace mucho. En el Barrio de Lourdes que ya los conocen más, el sentirse saludados, que vean una cara y la reconozcan como la de un vecino… Es una parte fundamental para el duelo migratorio».

Llegada de una nueva familia

El 14 de junio llega a Tudela una tercera familia siria procedente de Líbano. «Son padre, madre y dos menores. Buscamos voluntarios que, con simplemente un poquito de su tiempo, quieran participar. Hace falta un compromiso por supuesto, pero pueden ser pequeñas cosas. Es cierto que llegan en un momento complicado, junio, no hay escuela, el tema sanitario va a tardar un poco más, vienen sin idioma… Pero queremos animar a cualquier persona a que participe. Creemos que es una experiencia que puede ser compleja, pero da mucho aprendizaje».

Aquellos que estén interesados pueden pasarse por el propio Centro Lasa o llamar al 652 381 458.

Artículo anteriorLucas Eza, un actor que no para tras 30 años sobre los escenarios
Artículo siguienteFallece un niño de 3 años en Corella por una supuesta ingesta de agua oxigenada