Alberto Añon

Cascante ha vivido estos últimos días de confinamiento con una sensación de victoria. Ver a dos de sus vecinos, Fermín Ayensa y María Miramón, salir triunfantes de la batalla que le han disputado al coronavirus ha sido una inyección de moral para los vecinos de una localidad, que como todas, se encerraron en sus casas el 14 de marzo y contuvieron la respiración para aguantar lo que se venía encima.

Las altas de Fermín y María no han sido las únicas alegrías de estos días, recuerda el alcalde de la localidad, Alberto Añón. «Manuel Sandúa, responsable de salud de la zona básica de Cascante, también nos ha informado de que las pruebas que se han realizado a nuestros residentes del Hogar Nuestra Sra. del Rosario, han dado todas negativo».

El alcalde de Cascante no tiene suficientes palabras de agradecimiento para todos los gestos que se están dando en la localidad y que están haciendo más llevadera la situación entre los cascantinos. «Tengo que felicitar a los trabajadores de la residencia el gran trabajo que están haciendo y a todas las personas que con su labor contribuyen a que podamos actuar con precaución en el reparto de alimentos, mascarillas y otros elementos de protección. La empresa del comedor social, con la que hemos llegado a un acuerdo para que pueda continuar y se repartan los alimentos en los domicilios con una diferencia de coste que el ayuntamiento ha asumido al 100%, o con Cruz Roja, que está pendiente y atendiendo a las personas mayores y quien más los puede necesitar. Las empresas de la localidad también han colaborado con la donación de material, no solo en Cascante, también a otros sitios como el Hospital de Tudela. Ha habido donaciones como la que ha realizado la Asociación de Cazadores y la gente ha confeccionado mascarillas en sus casas. Está habiendo muy buena coordinación entre los diferentes colectivos de la localidad con el fin de atender y paliar las diferentes situaciones que se van originando y creo que el comportamiento de los vecinos, desde el punto de vista de la solidaridad, es digno de alabar», resalta Añón.

En este capítulo y al igual que ha ocurrido en otras localidades, no ha faltado la implicación de los agricultores cascantinos, que con su alcalde como primer agricultor, han salido con sus tractores y maquinaria a desinfectar las calles de la localidad una vez por semana desde el pasado 20 de marzo.

Aunque el futuro, reconoce Añón, es algo en lo que hay que pensar, el alcalde de Cascante prefiere centrar ahora mismo los esfuerzos de la localidad en combatir al coronavirus. «Ahora mismo creo que la salud es lo más importante. Lógicamente nos preocupa cómo va a repercutir todo esto a nivel  de gastos e ingresos en el ayuntamiento. Habrá que echar una mano a las residencias, a los autónomos, a la hostelería y otros sectores que resulten afectados. Esa será nuestra disposición. Pero a día de hoy lo importante es poner en marcha diferentes medidas preventivas para paliar los posibles contagios o infecciones. Vivimos una situación excepcional, algo que no nos había ocurrido nunca y de lo que no tenemos una referencia que nos permita establecer comparativas», comenta.

Por todo ello, el alcalde pide a los cascantinos que mantengan el mismo grado de compromiso que han demostrado hasta ahora. «Hay que quedarse en casa y actuar con toda la precaución posible y atender, conforme pasen los días y vayan desarrollándose los acontecimientos, qué es los que podemos hacer o qué tendremos que dejar de hacer», concluye.