Las fiestas de Cadreita duran apenas una semana, pero su preparación ocupa prácticamente todo el año. Así lo explica la concejala de Festejos de Cadreita, María Preciado, que reconoce que el trabajo comienza casi cuando terminan las celebraciones del año anterior.
«En cuanto acaban ya empiezas a pensar qué ha gustado, qué no y qué se puede mejorar. Luego, desde Navidad, ya empezamos fuerte con la contratación de orquestas, ganaderías y todo lo que requiere más previsión», explica.
Organizar unas fiestas supone cada año un delicado ejercicio de equilibrio. No solo entre el presupuesto y las expectativas, sino también entre mantener las tradiciones y ofrecer novedades capaces de atraer a públicos muy distintos.
«Todo ha subido de precio y hemos tenido que ajustar algunos actos que otros años eran más potentes. Intentamos mantener toda la programación, aunque en algunos casos haya que adaptarla», reconoce.
Tradición e innovación para llegar a todos
Si hay una idea que ha guiado la confección del programa de este año es que cada vecino encuentre una actividad pensada para él. «Escuchamos mucho a la gente. Hablo con vecinos de todas las edades porque no es lo mismo lo que pide una persona de 18 años que otra de 30 o de 60. Intentamos poner un poco de todo», señala.
Precisamente esa búsqueda del equilibrio ha llevado al Ayuntamiento a introducir algunas novedades. Mientras la carpa volverá a apostar varios días por los DJ, se ha programado también un concierto alternativo en las Cuatro Esquinas dirigido a un público más adulto.
«La juventud pide sobre todo DJs, pero también hay mucha gente a la que ese tipo de música no le convence. Hemos querido ofrecer una alternativa para que todos disfruten de las fiestas», explica.
El Día de las Peñas, el mayor quebradero de cabeza
Si hay una jornada especialmente complicada de organizar es el Día de las Peñas. «Nunca sabes qué poner. Si programas una actividad y no funciona, te lo reprochan. Si no la haces, también preguntan por qué no está», comenta entre risas.
Por eso este año el programa se ha diseñado escuchando directamente a los jóvenes del municipio.
La jornada comenzará con la tradicional concentración de peñas disfrazadas en la plaza y la ronda con la charanga. Después llegarán la comida popular, un DJ animador con toro mecánico, juegos inspirados en el Grand Prix, la subida con la charanga y una larga ronda festiva por las calles del municipio.
El Día del Hombre y el Agroturismo, principal novedad
La principal novedad de las fiestas será la incorporación del Día del Agroturismo al programa festivo, que se celebrará a la vez que el Día del Hombre.
Hasta este año esta jornada sobre el Agroturismo se celebraba en junio, pero las altas temperaturas han llevado al Ayuntamiento a trasladarla a las fiestas de San Miguel para favorecer una mayor participación. «Creemos que así habrá más gente y más ambiente», resume la concejala.
La programación incluirá una trashumancia, actividades tradicionales en la plaza, una feria artesanal durante toda la mañana y una pochada popular abierta a todos los asistentes. También habrá encierro infantil, vacas por la tarde y la actuación nocturna de Los Tenampas y sus mariachis.
El chupinazo y San Miguel, los momentos más esperados
Aunque el programa cuenta con actos para todas las edades, María Preciado tiene claro cuáles son los momentos más especiales de las fiestas: «El chupinazo es el acto que reúne absolutamente a todo el pueblo. Da igual la edad o la peña; ese momento es de todos.»
Junto a él, destaca el Día de San Miguel, con la misa y la procesión, como la jornada más tradicional y emotiva para los cadreitanos.
Y, por supuesto, las vacas siguen siendo uno de los pilares de las fiestas. «Si quitáramos las vacas nos crujían», bromea, consciente de que continúan siendo uno de los actos más esperados por los vecinos.
Las fiestas desde tres perspectivas
Para María Preciado las fiestas tienen un significado especial porque las vive desde tres ámbitos muy distintos.
Como concejala debe coordinar y supervisar el desarrollo de toda la programación. Como cadreitana disfruta con su peña, La Volcada. Y, además, participa activamente como integrante de la banda de música.
«Desconectar es imposible. Siempre estás pendiente de que todo salga bien, de que la charanga esté donde tiene que estar o de que el siguiente acto empiece a tiempo. Las fiestas las disfrutas, pero a medio gas», admite.
Una semana de convivencia
Pese a la intensidad de las jornadas festivas, la concejala destaca el ambiente que se vive en Cadreita: «Son unas fiestas tranquilas, de convivencia y de reunión.»
Respecto a las molestias que puedan ocasionar algunos actos, especialmente durante la noche, asegura que la mayoría de los vecinos las entienden como parte de una semana muy especial. «Muchos mayores me dicen que todos hemos sido jóvenes y que son solo siete días.»
Cuando las fiestas llegan a su fin, reconoce que aflora una mezcla de sensaciones: «Se junta un poco de todo: cansancio, alivio, alegría y también tristeza porque se acaban.»
Antes de despedirse, María Preciado lanza una invitación a quienes todavía no conocen las fiestas de San Miguel: «Todo el mundo es bienvenido. Estoy segura de que quien venga las va a disfrutar.»
Y resume el sentimiento de todo un pueblo en una sola frase: «Es la semana más esperada por los cadreitanos.»












