El Barrio de Lourdes vivió el pasado sábado la celebración de su 75 aniversario. Vecinos, asociaciones, entidades sociales y representantes municipales se sumaron a una programación que rindió homenaje a las personas que han construido la identidad de un barrio que forma parte de la historia de Tudela de manera inseparable.
La celebración reunió a más de una veintena de colectivos vinculados a la vida social, cultural, deportiva y vecinal en un reconocimiento colectivo a quienes han contribuido a convertir el Barrio de Lourdes en un referente de convivencia y participación ciudadana desde su nacimiento a mediados del siglo XX.

Uno de los momentos más emotivos de la jornada tuvo lugar en la plaza del Padre Lasa donde se descubrió una placa conmemorativa del aniversario. En el acto sirvió se recordó la figura del jesuita José María Lasa, impulsor de un proyecto que surgió para dar respuesta a la llegada de cientos de familias procedentes de distintos puntos de España en busca de trabajo y futuro.
La profesora tudelana Gloria Berástegui, fue la encargada de poner voz al recuerdo de aquellos orígenes en los que por las calles marchaba de manera omnipresente la solidaridad y el compromiso social.

Un homenaje a quienes han construido el barrio
Carlos Romano y Alberto Ramírez, integrantes de la Asociación de Amigos del Dance y Paloteado de San Juan y encargados de dar vida a los personajes del Mayoral y el Rabadán en el tradicional Paloteado, fueron los encargados de poner voz a un acto central “de 75 años resumidos en música, versos, bailes, recuerdos, aplausos y mucha emoción” en el que se destacó el valor de las numerosas entidades que han contribuido al desarrollo de esta parte de la capital ribera.
Ambos agradecieron la implicación de todas las personas y colectivos que han hecho posible tanto la celebración como la evolución del barrio a lo largo del tiempo. Este reconocimiento se dirigió especialmente a asociaciones como ANFAS, la Asociación de Vecinos y Vecinas del Barrio de Lourdes, el Club Deportivo Lourdes y las parroquias de Lourdes y San Juan con Sixto Iragui como párroco, y que desempeñaron un papel fundamental en ámbitos como la integración, el deporte, la educación, o la cultura.
Un barrio construido por sus vecinos
Uno de los mensajes más repetidos durante la jornada fue la importancia de las personas como elemento vertebrador de la identidad de Lourdes. “Un barrio no son solo casas y calles, son sus personas”, recordaron los representantes del Paloteado durante el acto, una idea que resume el espíritu con el que nació el Barrio de Lourdes y que continúa vigente tres cuartos de siglo después.
En la celebración también se quiso poner de manifiesto la capacidad de acogida que ha caracterizado históricamente al barrio. Si en sus orígenes recibió a familias llegadas desde distintos territorios de España, hoy continúa siendo un espacio diverso en el que conviven vecinos de diferentes procedencias y realidades sociales.

Música, tradición y convivencia para celebrar el aniversario
La programación contó con la participación de la Coral del Club La Ribera, los Auroros y el grupo Txistus, así como representantes de las distintas asociaciones del barrio. La jornada culminó con una multitudinaria comida popular en el patio del antiguo colegio, donde más de 400 personas compartieron mesa en un ambiente festivo.












