María Forcada en una de sus últimas intervenciones públicas en la inauguración de la exposición dedicada a Rafael Moneo en la fundación que lleva su nombre

El Ayuntamiento de Tudela ha decretado dos días de luto oficial y banderas a media asta por el fallecimiento esta mañana de María Carmen Forcada, Hija Predilecta de Tudela desde 2020 por su encomiable labor de impulso a la cultura en nuestra ciudad y por su labor de mecenazgo de las artes.

Mari Carmen Forcada tenía 103 años y su funeral se celebrará mañana en la Catedral de Santa María de la capital ribera, a las 12.00 horas.

El alcalde de Tudela, Alejandro Toquero, ha enviado una carta a la familia en la que, en nombre de la ciudad, ha expresado sus condolencias y ha agradecido “su generosidad y su aportación a engrandecer nuestra ciudad. No quedarán en el olvido su cariño, su cordialidad y la disposición que siempre mostró por aumentar notablemente el legado cultural que ha dejado para las generaciones futuras de Tudela. Recibid nuestro más sentido pésame”, ha expresado.

Trayectoria

María del Carmen Forcada Gónzález (Tudela, 17 de agosto de 1920) era la mayor de siete hermanos y, como ella mismo afirmaba, aprendió de su padre la cultura del trabajo serio y formal. Devota de su trabajo, su carrera se gesta cuando en 1961 arriesga todos sus ahorros para alquilar un local en la avenida de Zaragoza, con la intención de abrir una tienda de muebles “modernos destinada a la decoración de viviendas, negocios y despachos. Su buen gusto, tenacidad y valentía la sitúan hoy como una absoluta innovadora y como una pionera que extendió su vida laboral durante 73 años.
De su extensísima trayectoria merece mención el trabajo de amueblamiento y restauración del salón de plenos del Ayuntamiento de Tudela.

Empresaria del año en 2002 por la Asociación de Empresarios de Tudela (AER) y Decoradora Honorífica por la Escuela de Decoradores de Navarra en 2017, el Gobierno de Navarra le concedió en 2008 la Cruz de Carlos III El Noble y el Ministerio de Educación y Formación Profesional la reconoció con la Cruz de Alfonso X El Sabio.
Su contribución a la ciudad de Tudela y su compromiso con el arte y la cultura quedaron materializados en la donación altruista al Ayuntamiento, en 2007, de la Casa Palacio del Almirante, un edificio plateresco del siglo XVI que fue el origen de la constitución de la Fundación María Forcada. Tras una profunda rehabilitación, inaugurado en 2010 y visitado por SM la Reina doña Sofía en 2011, el inmueble es actualmente la sede de la EPEL Tudela-Cultura.

Cabe señalarle otras donaciones como la de los dos bustos relicarios de santas del siglo XVI y un atril nambán (1588-1630) al Cabildo de la catedral que, más adelante, los depositaría en el Museo de Tudela.