Lorenzo De’ Médici es uno de los últimos herederos de este linaje junto con su hermano. Ninguno de ellos cuenta con descendencia, por lo que estamos hablando de una de las últimas personas que portan este histórico apellido. Consciente de ello y de la importancia que tiene mantener y transmitir el legado de su familia, durante los últimos años se ha dedicado a investigar entre sus archivos históricos proporcionando a la sociedad numerosos datos desconocidos hasta el momento.

En esta ocasión se desplazará personalmente hasta el Palacio del Marqués de San Adrián, sede de la UNED de Tudela, para hablarnos de dos de sus ancestros quizá no tan conocidos, pero no por ello menos importantes: Ana Maria Luisa De’Medici y Cosimo III De’Medici.

Anna Maria Luisa De ‘Medici, la gran mecenas de Florencia 

De educación exquisita y con gran amor por el arte, Anna Maria Luisa De’Médici es la artífice del llamado «Pacto de Familia», que entró en vigor tras su muerte en 1743, según el cual todos los futuros gobernantes de la Toscana se comprometían a dejar en la región y en Florencia los bienes artísticos de los Medici. Anna Maria Luisa, que falleció sin descendencia, sabía que a su muerte todos sus bienes pasarían a la familia franco-austríaca de los Lorena. Gracias a este documento, que se firmó tras muchos años de esfuerzo personal, hoy la ciudad de Florencia puede disfrutar de un extenso patrimonio artístico catalogado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

El viaje del Gran Príncipe Cosimo III De’ Medici, Príncipe Heredero de Toscana, por España y Portugal

Cosimo de’ Medici, hijo de Fernando II de Toscana y de Victoria della Rovere- Medici, era el príncipe heredero del gran ducado de Toscana. Viajó por España, Portugal, Inglaterra y Francia, en un periplo muy poco frecuente para los nobles de la época. Inició su viaje en Livorno (Italia), donde se embarcó con destino a Barcelona, visitando ciudades como Zaragoza, Madrid, Toledo, Granada, Córdoba, Sevilla, Badajos, Lisboa, Oporto Santiago de Compostela y A Coruña, para continuar nuevamente por mar.
El príncipe realizó este viaje acompañado por una gran comitiva, entre la que se encontraban personas de la nobleza, artistas y escritores. Estos últimos

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