El patio del Palacio del Marqués de San Adrián, sede de UNED Tudela, se ha transformado este mes en un espacio donde la imaginación cobra vida. El fotógrafo pamplonés Carlos Sendar expone su Bestiario fotográfico, pareidolias con dientes, una muestra que reúne una veintena de imágenes capaces de convertir lo cotidiano en criaturas sorprendentes.
La exposición parte del concepto de la pareidolia, un fenómeno que permite reconocer formas familiares en elementos naturales. En este caso, Sendar propone al espectador descubrir animales fantásticos —o “monstruos”— ocultos en texturas, sombras y detalles del entorno.
Una invitación a mirar de otra manera
Lejos de ofrecer imágenes cerradas, la muestra plantea un juego visual en el que cada visitante interpreta lo que ve. Las fotografías, acompañadas de pequeños textos, funcionan como punto de partida para despertar la imaginación y construir significados propios.
El propio artista reconoce ese carácter abierto de su obra: “Yo puedo ver en ellas a estos monstruitos, pero otras personas pueden ver cosas completamente diferentes”, una idea que conecta con la experiencia personal de cada espectador.
Naturaleza, infancia e imaginación
El origen del proyecto está en la mirada pausada y curiosa que Sendar desarrolló desde niño, observando formas en las nubes o en las superficies más simples. Esa conexión con la naturaleza y la imaginación se refleja en una colección que juega con la frontera entre lo real y lo imaginado.
El resultado es una propuesta artística que invita a detenerse y observar con calma. Alejándose del consumo rápido de imágenes y apostando por una experiencia más reflexiva.
La exposición puede visitarse hasta el 30 de abril en horario habitual de UNED Tudela.












