Hace ya diez años que comenzó su andadura la Ciudad Agroalimentaria de Tudela (CAT), sociedad pública del Gobierno de Navarra, con la vocación de consolidar un espacio estratégico para el desarrollo industrial y logístico de la Ribera. Fue diseñada para generar un ecosistema industrial en torno a un Centro de Infraestructuras comunes (CIC), con instalaciones de primer nivel que generan y ponen a disposición de las empresas suministros de energía, vapor, etc., para fomentar su competitividad. Todo ello se enmarca en una planificación orientada a la eficiencia energética, la sostenibilidad y la innovación. Su evolución acompaña la transformación económica de la región, ofreciendo un entorno preparado para responder a las necesidades de empresas de todos los tamaños y sectores.
A lo largo de los años, la CAT ha configurado un hub industrial que presta servicios muy variados y valiosos: espacios industriales y logísticos, soluciones avanzadas en suministros energéticos, apoyo técnico, servicios e instalaciones compartidas y un entorno colaborativo que facilita el crecimiento. Esta combinación la ha consolidado como un polo de atracción para nuevos proyectos y startups que buscan un espacio donde desarrollarse. En este contexto, el Centro Europeo de Empresas e Innovación de Navarra (CEIN), eligió la CAT para instalar su segundo vivero de empresas en Navarra, siendo el mejor emplazamiento para fomentar el crecimiento de iniciativas emprendedoras en la zona.
Ambición global con arraigo local
En 2020, en plena tormenta de la pandemia, Darwin Biomed se trasladó al Vivero de Innovación de la CAT para contar con espacio de diseño y fabricación donde seguir desarrollando los prototipos médicos de Michelangelo, un andador inteligente con prevención activa de caídas. El proyecto nació de la unión entre la formación como ingeniero industrial de su fundador, Adrián Jiménez, y las carencias en soluciones técnicas para ayudar a caminar a personas con discapacidad intelectual y del desarrollo que percibió haciendo voluntariado. La empresa ha sido reconocida por el MIT (Massachussets Institute of Technology) de Boston, con doble premio Impulso Emprendedor de CEIN, y cuenta con el respaldo de grandes inversores como Easo Ventures o Erreka (Mondragon Health). Para Adrián, su presencia en la Ribera se debe “al puro arraigo. Todo el equipo es de la tierra: Monteagudo, Cintruénigo, Tarazona, Tudela… Hemos tenido compañeros de grandes ciudades, pero son las raíces lo que mantiene el núcleo de la compañía a largo plazo. Estratégicamente es el lugar perfecto para estar, además de que hay talento, terreno e infraestructura más que suficientes para seguir creciendo a todos los niveles. Somos una compañía con ambición global, pero en esta tierra se hacen las cosas muy bien y seguiremos apostando por ella sin dudarlo.”
“Nos ha proporcionado instalaciones que no nos ofrecía ningún otro sitio”

En el caso de Bread Free, pronto cumplirán cinco años instalados en la CAT. “Elegimos instalar aquí la empresa porque nos ha proporcionado instalaciones que no nos ofrecía ningún otro sitio ya que valoramos muchísimo el hecho de tener todos los servicios juntos, como oficina, nave, laboratorio, talleres, tiendas de repuesto…”, explica su fundador, Daniel Gómez-Bravo. Su empresa nació también de una experiencia personal, al ver los desafíos diarios que enfrentan las personas celiacas y sus familias para encontrar alimentos adecuados y de calidad, que además tienen precios elevados. Junto con un equipo de profesionales, desarrollaron PURA, la primera harina de trigo sin gluten del mundo gracias a un proceso biotecnológico patentado, que cumple con la normativa “sin gluten” del Reglamento Europeo (UE) 828/2014. Es la primera start up del mundo en lograr este hito. Bread Free ha sido seleccionada por Mondelez dentro de su programa Colab Tech como una de las 10 startups a nivel mundial más innovadoras para lanzar nuevos productos al mercado. Actualmente venden a obradores nacionales y de Italia, y pronto llegarán a los supermercados y tiendas on-line. También trabajan con Monbake para desarrollar el primer pan de harina de trigo sin gluten del mercado a nivel industrial.















