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Diez años después de su creación, Villa Javier se ha consolidado en Tudela como uno de los principales recursos de apoyo a personas y familias en situación de vulnerabilidad. Durante 2025 la Fundación Tudela Comparte —entidad impulsora del proyecto— atendió a 1.307 personas en sus diferentes programas, —1.198 en Vila Javier— cifras que ilustran el papel que desempeña.

El servicio de Acogida, eje del funcionamiento del centro, incorporó a 1.198 usuarios con una media de 11,9 atenciones por persona o familia. Desde este punto se articula el acceso al resto de recursos del proyecto, el Comedor social Villa Javier, el Capacico, el programa formativo El Semillero, el espacio comunitario Ventana y el acompañamiento a Personas sin Hogar.

231 usuarios en el Comedor de Villa Javier

El comedor de Villa Javier ofreció durante 2025 más de 14.700 servicios de comidas y cenas durante los 365 días del año, con un total de 231 personas atendidas —194 usuarios de paso, día o varios días y 87 varias semanas o meses—  y una media de uso de 21 comensales diarios. Mientras, el Capacico distribuyó más de 60.000 kilos de alimentos a 504 personas, casi la mitad menores de edad. Paralelamente, 219 personas participaron en cursos de formación básica y prelaboral de El Semillero, y 112 en actividades comunitarias orientadas a la convivencia, el bienestar emocional y la inserción social de la Ventana. A estas cifras se suman 53 Personas sin Hogar acompañadas con un itinerario personalizado para mejorar su alojamiento, salud y autonomía.

Más allá de las cifras, el trabajo de Villa Javier ha hecho que 691 personas lograran avances en distintos indicadores como acceso a prestaciones, vivienda, formación o empleo.

Todo ello gracias a una red estable de voluntariado que suma 167 personas que colaboraron de manera regular o puntual en las distintas actividades del centro. Pese a la cifra todavía se necesitan algunas personas voluntarias más para los 14 turnos semanales del Comedor (7 comidas y 7 cenas), dedicando únicamente 1,5 horas a la semana, eligiendo día y turno.

Los datos muestran que la pobreza severa sigue siendo una realidad cotidiana en la Ribera, con rostro femenino, joven y mayoritariamente migrante.

¿Por qué sigue siendo necesario Villa Javier?

Aunque Navarra mantiene uno de los niveles de desigualdad más bajos del Estado, el IX Informe sobre Pobreza y Desigualdad Social publicado en 2025 —con datos de 2023— confirma que la realidad social que sigue presente en la Ribera hacen que la Merindad de Tudela continúe encabezando la tasa de pobreza severa en la comunidad.

El concepto es técnico pero su definición clara. Una familia padece pobreza severa cuando no alcanza el 40% de la mediana estadística de ingresos de su entorno. En 2023, eso significaba en Navarra con menos de 746 euros al mes. En Tudela, con una mediana de ingresos por unidad de consumo de 1.635 —en Navarra la cifra media es de 1.865— con menos de 654.

Esta situación no afecta a todos por igual. Según el informe, la pobreza severa se concentra con especial intensidad en tres colectivos: mujeres, personas de nacionalidad extranjera y menores. El dato generacional es especialmente llamativo, a menor edad, mayor pobreza.

El origen geográfico también importa. La Ribera sigue mostrando cifras más elevadas que las zonas centrales de la comunidad, lo que evidencia un componente territorial que persiste en el tiempo. De hecho, mientras la tendencia general se mantiene estable, en algunos segmentos —especialmente población joven y familias migrantes— los índices incluso aumentan en la Ribera.

En paralelo, el informe detecta que la pobreza severa afecta hasta siete veces más a la población de nacionalidad extranjera que a la española, con tasas que oscilan entre el 39,7% y el 41,2%, frente a un rango del 6,3% al 20,7% en la población española.

Llamamiento a las administraciones

La Fundación Tudela Comparte ha hecho un llamamiento a las administraciones públicas, pero también a entidades privadas, para que el trabajo coordinado con las entidades sociales y ciudadanía permita reducir la brecha territorial y mejorar las oportunidades de quienes más lo necesitan.