Laboral Kutxa estima que la economía de Navarra cerrará 2023 con un crecimiento en torno al 1,5%. Joseba Madariaga, responsable del Departamento de Estudios Económicos de la entidad financiera ha presentado en Tudela los datos del informe anual que elabora Laboral Kutxa y que estima que esta cifra alcanzará el entorno del 2% para el resto de España.

La cita organizada por Laboral Kutxa ha reunido en el Hotel Tudela Bardenas de la capital ribera al responsable de la entidad financiera en Navarra, Javier Cortajarena, al Consejero de Industria, Mikel Irujo y al responsable de Hacienda Foral José Luis Arasti, que han valorado los resultados de este informe económico.

Madariaga ha dibujado un escenario de debilidad en el sector industrial navarro, una situación que es compartida por los principales países desarrollados de nuestro entorno. También, ha dicho, hay cierta debilidad en las exportaciones navarras hacia el exterior y en lo que va de año la producción industrial se ha reducido un 3,2% y aunque sectores como la alimentación han seguido creciendo no han podido compensar el retroceso que han experimentado otras áreas como la automoción.

Pese a este escenario el mercado laboral se muestra sólido, con un descenso del paro y un aumento de la afiliación, y aunque en 2023 la creación de empleo se ha desacelerado los datos siguen siendo optimistas.

Un 2024 complicado

Por su parte, el consejero de Hacienda del Gobierno de Navarra, José Luis Arasti, ha reconocido que el contexto económico que se presenta para 2024 es complicado. Respecto a la evolución de los precios, ha reconocido que espera que la inflación se mantenga elevada, por encima del 4% este año, y que aunque en 2024 será menor “siempre será por encima del 2% deseable”, ha reconocido.

De este modo, ha asegurado es responsable de la Hacienda Foral, Navarra espera para 2024 un crecimiento moderado del PIB y del empleo, un período de crecimiento modesto, por debajo de las tendencias reflejadas en la economía en Navarra en los últimos años pero siempre, ha apuntado, en valores positivos.

Por último Madariaga ha reconocido la complejidad de establecer estimaciones en un periodo con fuertes incertidumbres y que, aunque las cifras marcan un descenso respecto a ejercicios anteriores, el 1,5% no es una mala cifra cuando Europa va a estar por debajo del uno por ciento.