Una treintena de figuras de rostros enigmáticos, extraídas de la iconografía religiosa y trasladadas a un lenguaje plenamente contemporáneo, ocupan desde ayer, 1 de octubre el patio del Palacio del Marqués de San Adrián, sede de UNED Tudela y donde se ha inaugurado esta tarde la exposición Descendidas. Se trata de una muestra pictórica de la artista navarra Jimena Martinicorena Zaratiegui que revisita modelos tradicionales del arte cristiano para despojarlos de su contexto original y explorar nuevas posibilidades plásticas y expresivas.
La inauguración ha contado con la participación de la propia artista y del director de UNED Tudela, Luis Fernández. La muestra podrá visitarse durante todo este mes de octubre y está integrada por alrededor de 30 obras, principalmente óleos sobre lienzo, junto a trabajos sobre papel realizados con tinta y acuarela.
La llegada de Descendidas a UNED Tudela posee un significado especial para Martinicorena, que cursó estudios de Historia del Arte en la UNED. “Siento que es un poco devolverle a la UNED lo que en parte la UNED me ha dado a mí”, ha explicado la artista. Ese vínculo alcanza al propio origen de la exposición, ya que buena parte de su inspiración procede de contenidos que conoció durante aquellos años. “Toda la inspiración de la idea de esta exposición viene del arte medieval, de la iconografía, de un montón de cosas que al fin estudié aquí. Eso significa como una devolución, como un agradecimiento”, ha
señalado.
Ese interés por la historia del arte y por el papel desempeñado durante siglos por la Iglesia como productora y transmisora de manifestaciones artísticas está en la génesis de la muestra. A Martinicorena le atraen especialmente la utilización histórica del arte como expresión del poder y como vehículo para transmitir mensajes, así como los significados contenidos en los pequeños detalles de las representaciones. “Me llamaba la atención por qué se eligen unas formas y otras, qué significados llevan los pequeños detalles que aparecen en las manifestaciones artísticas”, ha revelado.
De esa curiosidad surgió también una pregunta creativa, la de cómo trasladaría ella misma aquellas imágenes a la pintura.
Descendidas transforma así motivos y tipos iconográficos tradicionales, elimina buena parte de sus referencias originales y sitúa las figuras en un nuevo espacio secularizado. Durante la inauguración, Fernández ha destacado que las obras comparten ese proceso de transformación, al presentar las imágenes fuera de sus contextos y conservar únicamente algunos rasgos que permiten conectarlas con sus modelos primigenios del arte cristiano.
El resultado posee, según la artista pamplonesa, una importante fuerza visual. “La gente siempre destaca que son obras muy cargadas de fuerza, que son muy impactantes a nivel
visual”, ha indicado. Una intensidad especialmente visible en las figuras humanas, cuyos rostros y miradas aparecen suspendidos en escenarios difíciles de determinar. “Hay una indeterminación que yo creo que puede perturbar un poco a la persona que lo ve”, reconoce Martinicorena.
Color y expresividad
El color constituye otro de los elementos esenciales de su propuesta. La artista se aleja deliberadamente de una utilización figurativa y fiel a la realidad para buscar en su lugar una aplicación “mucho más expresiva, mucho más colorista”. En los óleos, trabaja además con capas de pintura muy finas, en ocasiones casi transparentes, y con fundidos y degradados sutiles, mientras que, en las obras sobre papel, contrapone la intensidad de la tinta con la suavidad de la acuarela y la aguada.
La exposición permite también apreciar la evolución reciente de Martinicorena. Algunas de las piezas comenzaron a gestarse en el 2024, aunque la mayoría han sido realizadas durante la pasada primavera y este verano. En este proceso, la pintora navarra ha ampliado sus motivos hacia elementos naturales, como flores y pájaros, y ha experimentado con nuevos recursos pictóricos. “Se me han ampliado un poco los derroteros por los que poder ir en cuanto a la pintura y a la técnica de pintar”, afirma.
Martinicorena comenzó a pintar con apenas seis años y, desde entonces, la pintura ha formado parte de su vida. Nacida en Pamplona en 1999, se graduó en Filosofía en el 2021 por la Universidad Complutense de Madrid, posee estudios de Historia del Arte en la UNED y, actualmente, compagina su actividad artística con la docencia de dibujo y pintura en varias academias de la capital navarra.
Su trayectoria expositiva incluye una muestra colectiva celebrada en el 2024 en el centro Plazara! de Pamplona; Entre luz y momento, presentada ese mismo año en la sede de Izquierda Unida de Navarra; y una primera exposición de Descendidas en la galería Ormolú de Pamplona en el 2025. La actual exposición Descendidas podrá visitarse en el patio del Palacio del Marqués de San Adrián, sede de UNED Tudela, hasta el próximo 30 de octubre.












