Ismael Miñés
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Ismael Miñés conoce bien el Ayuntamiento de Cortes. Ha pasado por la oposición, por el equipo de Gobierno, por la Alcaldía y, en esta legislatura, ha vuelto a asumir la responsabilidad de la Comisión de Festejos. Una trayectoria que, según explica, siempre ha estado guiada por una misma idea, «hacer cosas que al final beneficien a los vecinos de Cortes».

Ahora afronta uno de los momentos más intensos del año. Las fiestas de San Miguel están a la vuelta de la esquina y detrás del programa hay meses de contactos, reuniones, contrataciones y coordinación. Miñés habla de las novedades preparadas para este año y de la importancia de que peñas, asociaciones y colectivos también participen en la construcción de las fiestas.

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¿Qué tiene la política municipal para seguir implicado después de tantos años?

Entré en el ayuntamiento en 1995 con la ilusión de trabajar y hacer cosas para que Cortes siguiera prosperando y tuviera buenos servicios. Esa ha sido siempre mi filosofía de trabajo y mis principios. He intentado hacer cosas que al final beneficiaran a los vecinos, tanto desde la oposición como desde el equipo de Gobierno.

Después de esa experiencia, ¿cree que sería bueno que cualquier ciudadano pasara alguna vez por el Ayuntamiento?

Convendría. Es parecido a lo que ocurre con las personas que trabajan en asociaciones y van tirando del carro. Muchas veces su labor no se percibe como un trabajo o una dedicación y parece que cualquiera podría hacerlo. Y sí, en ocasiones cualquiera podría hacer determinadas cosas, pero para hacerlas hay que estar ahí y hay que arrimar el hombro. Yo no espero a que me digan qué tengo que hacer. Si puedo hacerlo, lo hago.

Llegan las fiestas y parece que todo comienza con el chupinazo, pero ¿cuándo empieza realmente el trabajo?

Hay unos cuantos meses de trabajo detrás. De hecho, hay cosas que prácticamente empiezas a mover cuando acaban las fiestas anteriores. Las orquestas hay que contratarlas con bastante tiempo y lo mismo ocurre con las ganaderías. Tienes que empezar a contactar para asegurarte de que las fechas que quieres estén disponibles y no quedarte después sin opciones. Hay que hacerlo con tiempo.

Si tuviera que destacar alguna cita de las fiestas de este año, ¿con cuál se quedaría?

Yo siempre destaco una por encima de todas, el Paloteado. Creo que es un espectáculo que hay que vivir al menos una vez.

También todo lo que gira alrededor del día del patrón resulta muy emotivo. Hay mucha gente que lo vive de una manera muy personal porque es algo que te llena de emoción.

Y después, cada jornada está dedicada de alguna forma a un colectivo determinado, pero eso no significa que sea exclusivamente para ese colectivo. Los niños, los mayores, las mujeres, las peñas… todos tenemos que sentirnos incluidos.

Las fiestas son para vivirlas, cada uno en la medida que quiera y participando en los actos que más le gusten.

¿Qué novedades se encontrarán este año los vecinos?

Hemos preparado algunas cosas diferentes. Por ejemplo, el primer domingo habrá un encierro de toros por la mañana, algo que hacía muchos años que no se celebraba. Y no será un encierro totalmente tradicional; habrá alguna novedad que la gente descubrirá ese mismo día.

También hemos contado con la Escuela de Gaiteros de Tudela para realizar un alarde de gaiteros, que hará una ronda por el pueblo. Hace muchísimo tiempo que no se organizaba algo específicamente así en Cortes, al menos que yo recuerde.

Además, habrá espectáculos y actividades infantiles relacionadas con el ambiente taurino, porque es algo que demandan bastante las familias. Habrá trashumancia y volveremos a tener una mañana con ponis en el parque, una actividad que hicimos durante las fiestas de San Juan y que funcionó muy bien.

¿Un programa con propuestas para todas las edades?

Sí. Hay conciertos para los mayores, DJs y grupos para los jóvenes y propuestas infantiles. Intentamos responder también a lo que los distintos colectivos nos van trasladando en las reuniones que mantenemos para preparar el programa. Al final hay que equilibrar tradición, novedades y presupuesto. Hay que mantener un orden entre las tres cosas.

¿Hasta qué punto participan peñas, asociaciones y colectivos en la elaboración del programa?

Participan bastante. Tenemos un canal de WhatsApp abierto en el que comentamos iniciativas y realizamos encuestas, por ejemplo para elegir los menús de determinadas comidas de fiestas.

Nos trasladan qué quieren y, a partir de ahí, buscamos diferentes opciones. En ocasiones incluso hacemos encuestas para que sean ellos quienes elijan cuál les convence o les gusta más.

Este año creo que hemos celebrado tres reuniones de la Comisión de Festejos. La gente acude, da su opinión y propone grupos, DJs o actividades que ha visto funcionar en otros sitios y que considera que podrían trasladarse a Cortes. Nosotros tomamos nota e intentamos contactar. Si encaja en presupuesto, horarios y fechas, se contrata. Nuestra intención es, por lo menos, atender y estudiar todas las peticiones.

Esta legislatura ha vuelto a asumir Festejos. ¿Ha cambiado mucho el trabajo respecto a sus primeras etapas en el Ayuntamiento?

Los años cambian y también cambian los gustos. Cuando fui concejal de Festejos al principio de mi trayectoria política, la gente que entonces era joven ahora ya es adulta y demanda otras cosas.

Todo va evolucionando, aunque en esencia las fiestas siguen girando alrededor de los espectáculos taurinos, la plaza, la música, las comidas, los almuerzos… Hay variaciones, pero la estructura general de las fiestas de nuestros pueblos suele mantenerse bastante.

¿Cuál es el mayor quebradero de cabeza a la hora de confeccionar el programa?

La dificultad está en poner sobre el papel todos los actos que has ido contratando por separado y conseguir que no se solapen, para que la gente pueda asistir a ellos con tranquilidad sin tener que elegir constantemente entre dos cosas que ocurren a la vez.

¿Consigue disfrutar un concejal de Festejos de las fiestas?

Siempre tienes que estar pendiente porque surge alguna cosa. Pero tengo unos compañeros de Corporación que facilitan mucho las cosas, sobre todo la alcaldesa, Conchi Ausejo, e Inma Ciriza, que están siempre apoyando y ayudando, y lo mismo ocurre con el resto de concejales del grupo.

Cuando hay más personas capaces de tomar una decisión en un momento determinado, si surge algo que hay que cambiar o modificar, todo resulta mucho más llevadero. Contar con ayuda siempre es importante y, en ese sentido, creo que las cosas están funcionando bastante bien.

¿Y qué es lo que más puede complicar unas fiestas?

La climatología. Por suerte, en los últimos años hemos tenido buen tiempo y siempre confiamos un poco en el veranillo de San Miguel.

La lluvia sí puede cambiar mucho las fiestas. Hay actividades que pueden mantenerse más o menos, pero las comidas populares y los almuerzos pierden parte de su encanto si tienes que trasladarlos a un espacio cubierto. Tenemos plan B y podemos utilizar el frontón, pero no es lo mismo que hacerlo en el patio de la Casa de Cultura o en el parque. La fiesta también hay que vivirla en la calle.

¿Hay algún día que viva con una emoción especial?

Para mí, el día de San Miguel es especial por todo lo que conlleva. Es un día completo desde primera hora de la mañana. Hay personas que empiezan prácticamente a las siete con la salida de los auroros y las dianas, y después se van sucediendo los actos durante toda la jornada hasta terminar con la orquesta. No destacaría únicamente un acto. Me quedaría con el día completo de San Miguel.

¿Qué tiene que ocurrir para que cuando acabe el 4 de octubre pueda decir que han sido unas buenas fiestas?

Que todo salga como está previsto, que no haya percances, que los festejos taurinos se desarrollen sin problemas y que gusten las orquestas y los distintos espectáculos musicales que hemos preparado.

Que la gente acuda a los almuerzos y a las comidas populares y, sobre todo, que disfrute de las fiestas. Las fiestas se preparan para que la gente disfrute. Si la gente no disfruta durante esos días, en algo habremos fallado.

Por suerte, durante los últimos años el balance ha sido positivo porque la gente ha disfrutado. Cuando la gente disfruta y todo sale bien, nosotros también estamos satisfechos.

Cortes vuelve a cerrar prácticamente el calendario de fiestas patronales del verano en la Ribera. ¿Qué les diría a quienes estén pensando en acercarse?

Que serán bienvenidos en Cortes, como todos los años. Quienes ya han venido en otras ocasiones saben que los esperamos con los brazos abiertos. Lo mismo digo a todos los vecinos que quieran participar en los actos programados. Todo el mundo será bien recibido. Lo único que pedimos es que disfruten de las fiestas con respeto. Hay que salir a la calle y disfrutar de la fiesta.

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