El euskaltegi Arrigarai AEK de Tudela ha inaugurado su nueva sede en el número 31 de la calle Camino de San Marcial, junto al Paseo de Invierno, poniendo fin a una etapa de casi cuatro décadas en el edificio de la calle Herrerías. El crecimiento sostenido del número de personas interesadas en aprender euskera ha dejado pequeñas aquellas instalaciones y ha llevado a AEK a buscar un espacio más amplio, moderno y adaptado a sus necesidades actuales.
La inauguración ha reunido a alumnado, profesorado, personas vinculadas al euskera en la Ribera y representantes de diferentes colectivos culturales. El acto ha contado además con música y actuaciones de txalapartaris, el coro Tutera Kantuz, Muga Dantza Taldea y los Gaiteros de Tudela-Tuterako Gaiteroak, entre otros participantes.
El traslado llega en un momento de crecimiento para el euskaltegi. Si en el curso 2010-2011 había únicamente 10 personas matriculadas, cinco años después eran 44 y durante el curso 2025-2026 la cifra alcanzó los 145 alumnos. Para el nuevo curso, que comenzará en octubre, AEK confía en superar la barrera de los 150 estudiantes.
De Herrerías a San Marcial, casi 40 años después
La historia de AEK en la Ribera se remonta a la década de los 80, cuando comenzaron a organizarse clases de euskera para adultos en distintos espacios ante la falta de una sede propia.
Fue en 1988 cuando AEK adquirió el local de la calle Herrerías de Tudela y abrió allí el euskaltegi Arrigarai. Desde entonces, aquel espacio se ha convertido en una referencia para varias generaciones de personas que han querido aprender euskera en la capital ribera.
El aumento del alumnado ha terminado por hacer necesaria una mudanza. «Lo que se ha sembrado durante años está dando sus frutos», destacaron durante el acto de inauguración la directora del centro, Maite Arenal y el profesor Iñaki Bakero, que reconocieron el crecimiento que ha experimentado la enseñanza del euskera en la Ribera gracias al trabajo desarrollado durante décadas por el profesorado de AEK al que quisieron reconocer públicamente.

Tres aulas, una sala polivalente y un patio
El nuevo euskategi dispone de tres aulas, todas ellas más amplias que las anteriores, además de una recepción y una sala polivalente que servirá también como espacio de trabajo para el profesorado. Una de las principales novedades es la existencia de un patio, que AEK quiere aprovechar para organizar talleres, encuentros y otras actividades relacionadas con el euskera y la cultura. «Nuestro lema es aprender y vivir en euskera», explicaron los responsables. «Queremos que sea un lugar cómodo y acogedor para quienes aprendáis euskera y para quienes queráis y podáis utilizarlo. Nuestro objetivo en este euskaltegi también es que se nos quede pequeño», desearon.

AEK también sale de Tudela
La actividad del euskaltegi Arrigarai no se limita a la capital ribera. Durante cerca de cuatro décadas, el profesorado de AEK ha impartido clases en diferentes localidades, utilizando para ello espacios municipales, casas de cultura o instalaciones como la ikastola Argia.
Actualmente, el centro cuenta con seis profesores que se desplazan por distintos puntos de la Ribera, manteniendo grupos fuera de Tudela. Este curso se reforzará además esa presencia territorial con nuevas aulas en Murchante, Valtierra y Cabanillas, además de la ampliación de la oferta en la propia Tudela.
La intención es acercar el aprendizaje del euskera a aquellas personas que tienen interés en estudiarlo sin que la distancia hasta la capital ribera se convierta en una barrera.
Una nueva sede en plena campaña de matriculación
La inauguración ha coincidido además con la campaña de matriculación para el curso que comenzará en octubre. Iñaki Bakero y Maite Arenal, han aprovechado para animar a quienes tengan interés en aprender el idioma a acercarse a conocer el centro.
En este sentido han destacado las posibilidades para quienes comienzan desde cero, cuyos cursos de iniciación cuentan actualmente con ayudas para facilitar la matrícula. «Animamos a toda la gente que tenga algún interés o ilusión por el euskera a que se acerque. Ahora que tenemos un euskaltegi tan nuevo y tan bonito, que vengan, que vean el ambiente y el trabajo que se hace aquí», concluyeron deseando que cada vez más personas de Tudela y la Ribera encuentren un lugar donde aprender y utilizar el euskera.












