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Como todas las noches antes de acostarse, Clara, la hermana mayor de una familia de siete hermanos, entró en la habitación donde dormían todos juntos y comenzó a leerles un cuento titulado “Historias de Navidad”.

La primera historia decía que en una montaña nevada se podía ver a los tres Reyes Magos y a todo su séquito. Les acompañaban muchos camellos con miles de regalos. De repente, se tuvieron que parar porque todo el camino estaba bloqueado por la nieve. Entonces vieron acercarse criaturas extrañas y terroríficas: hombres lobos, tarántulas gigantes, osos polares…. Los reyes se asustaron mucho pero al rato se dieron cuenta que venían a ayudarles. En un momento quitaron toda la nieve y los reyes pudieron seguir su camino.

En agradecimiento los reyes les dieron regalos.

Clara continuó con la siguiente historia y todos la escuchaban boquiabiertos.
Una tarde una niña llamada Ana, se puso a hacer un muñeco de nieve en el patio de su casa. De repente Santa montado en su trineo se chocó contra el muñeco de nieve. Después Santa se sintió mareado y no se acordaba dónde tenía que llevar los regalos.

Entonces Ana escuchó un ruido y fue a ver lo que pasaba y eran los renos que sabían hablar. Ana les contó que Santa no recordaba nada. Y entonces ellos junto a los elfos entregaron los regalos.

El hermano pequeño se quedó dormido y Clara siguió con la siguiente historia.
En una casa, en Nochevieja, iban a celebrar el amigo invisible. Dejaron los regalos debajo del árbol y cuando fueron a cogerlos habían desaparecido. Salieron a la calle y vieron a una persona disfrazada de Grinch con un saco de regalos. Entonces sospecharon de él.

Intentaron quitarle la careta pero no pudieron porque era el verdadero Grinch. Al final llamaron a la policía y lo detuvieron.

Clara les dijo a sus hermanos que ya era tarde y que tenían que dormir. Ellos le pidieron que les leyera la última historia y ella accedió pero les hizo prometer que después se dormirían.

La noche de Nochebuena Santa estaba cocinando la cena para todos los renos. De repente se fue la luz y se apagó el fuego. Santa se asustó mucho porque esa noche debía alimentar bien a todos los renos antes de salir a repartir todos los regalos. Al final Santa llamó a los Reyes Magos que vinieron y arreglaron todo el alumbrado. Desde aquel día fueron amigos.
Cuando Clara terminó de leer la última historia, les dio un beso a sus hermanos y apagó la luz. ¡¡Qué descanséis, hasta mañana! ¡Os quiero mucho!

3º A

Cuentos de Navidad

Aquella tarde, la profe de Lengua se disponía a leer los cuentos que sus alumnos y alumnas habían escrito. Se trataba de cuatro historias de Navidad que por equipos habían inventado en la clase de Lengua.

La primera historia comenzaba así “Érase una vez una Navidad del cinco de enero de 1958 cuando los reyes magos iban caminando por el desierto. De repente una gran bola de nieve les cae encima y les corta el camino. Entonces al rey Melchor se le ocurre una idea, pedir ayuda al paje real a través de una carta mágica que envían por el cielo. A las pocas horas aparece el paje real con toda la guardia de palacio y les ayudan a quitar toda la nieve. Y así pueden continuar su destino”.

La segunda historia decía así “Había una vez un reno que se llamaba Rodolfo y que estaba preparando la cena para Nochebuena. Quería invitar a todos sus amigos los renos que esa noche estaban trabajando muy duro. Pero de repente se apagó la luz. Rodolfo se puso muy triste y entonces decidió pedir ayuda a los vecinos del barrio. Sus vecinos le prestaron la casa para preparar la cena y también le dieron muchas velas para que volviera a casa a celebrar la Nochebuena con todos sus amigos los renos.”

La tercera historia contaba: “Se acercaba el último día de colegio antes de la Navidad. En el colegio íbamos a celebrar como todos los años un almuerzo compartido. Los alumnos de tercero dejamos todos los alimentos sobre las mesas. Primero saldríamos al patio y luego nos comeríamos todos los manjares tan exquisitos que habíamos traído. Cuando llegamos a clase todos los alimentos habían desaparecido como por arte de magia. Nos quedamos boquiabiertos. Estábamos muy nerviosos y no sabíamos qué hacer. Entonces al encargado de clase se le ocurrió bajar a la directora para que se pusiera en contacto con Santa Claus para ver si él sabía lo que había pasado. Santa investigó y retrocedió en el tiempo para ver lo que había pasado. Cuál fue su sorpresa cuando vio a los dos elfos que se encuentran en las clases de primero robando todos los alimentos. Todos los niños y niñas buscamos por el colegio y al final los encontramos en la Biblioteca dándose un festín. ¡Habían vuelto a hacer de las suyas! Así que decidimos quedarnos allí a almorzar con ellos!”.

Por último la cuarta historia narraba: “Había una vez un elfo llamado Trabajador que se dedicaba a entrenar a los renos para que estuvieran en forma.Una tarde salieron a entrenar y de repente, Trabajador se cayó por una chimenea. Los renos siguieron revoloteando por toda la ciudad. Como era la noche de Reyes, sus majestades vieron los renos en el cielo. Les extrañó mucho y decidieron llamar a Santa Claus con su móvil. Santa les cuenta que lleva días preocupado porque no sabe nada de el elfo Trabajador. Al final los reyes deciden ir casa por casa dejando los regalos y encontraron a Trabajador en una chimenea de una casa en Tudela. Le ayudaron a salir y a montar en un reno que dirigió a los demás hasta el Polo Norte”.

La profesora se emocionó con las historias tan bonitas que habían escrito sus alumnos y alumnas. Pero lo que más le gustó a la profe de Lengua fue como habían trabajado los alumnos y alumnas, cómo se habían esforzado y cómo habían sido capaces de crear trabajando en equipo esas historias tan originales. ¡Estaba muy orgullosa de todo el alumnado!

3º B

Historias mágicas por Navidad

Aquella mañana, en la clase de infantil la profesora Cristina les estaba explicando a sus alumnos y alumnas que los compañeros de tercero de primaria habían escrito unas historias muy bonitas sobre la Navidad y pasó a contárselas.

Comenzó con la primera historia:
“Una tarde cercana a la Navidad, en una estación de tren llegó una locomotora con todos sus vagones repletos de regalos para los niños y las niñas que se habían portado bien.

Desde otro planeta miles de aliens observaban la Tierra. Pronto divisaron el tren lleno de regalos y decidieron venir a robarlos. Los aliens llegaron a la tierra en una nave galáctica y aterrizaron en la estación del tren. En la estación se encontraba Aimar el pingüino jefe de estación. Aimar descubrió sus intenciones de robar los regalos y entonces les convocó a una reunión.

En esa reunión el pingüino les explicó que si robaban los regalos acabarían con la ilusión de todos los niños y niñas del planeta Tierra. Llegaron a un acuerdo si ellos se disfrazaban de elfos y ayudaban a repartir los regalos Santa les daría algún regalo para ellos y así lo hicieron”.

Después continuó con la segunda historia:
“El veinticuatro de diciembre cuando Santa Claus se disponía a coger sus trineos se llevó una gran sorpresa. Los renos habían desaparecido. Santa estaba muy preocupado, si no conseguía adivinar dónde estaban los renos no podría repartir los regalos aquella noche.

Santa trató de encontrar alguna prueba en los trineos y de repente encontró pelo verde en el asiento de un trineo. Entonces se dio cuenta que ese pelo era de un personaje al que no le gusta nada la Navidad. Era el pelo del Grinch. Santa siguió las huellas de pelo verde y llegó hasta la cueva del Grinch. Allí estaban todos los renos. Santa soltó a todos los renos y le dejó una nota al Grinch que decía: “NUNCA PODRÄS ARRUINARNOS LA NAVIDAD”, firmado Santa. Cuando llegó el Grinch se enfadó y se puso a llorar. Otra vez que no había conseguido fastidiar la Navidad”.

La tercera historia contaba lo siguiente:
“En algún lugar del planeta Tierra, en una cocina muy grande, un famoso chef estaba preparando unas galletas de jengibre para una fiesta de cumpleaños. Por la noche escuchó un ruido y cuando se acercó a la cocina vio que todas las galletas habían cobrado vida y se estaban escapando por la ventana.

El chef salió a buscarlas y por el camino se encontró a unos elfos y les pidió ayuda para encontrarlas. Los elfos le dijeron al chef que no las buscara porque ellos ya sabían donde estaban . Se habían marchado al “País de las galletas de jengibre”, donde nadie se las podría comer. De repente el chef se despertó y se dio cuenta de que todo había sido un sueño. ¡Menudo susto se había llevado!”

Por último la profesora les contó la cuarta historia:
“Una tarde helada de invierno cinco amigos : Adam, Mónica, June, Lina y Abdessamad, se quedaron atrapados en el parque porque empezó a nevar mucho y el suelo se cubrió de nieve. Se empezó a hacer de noche y de repente vimos a lo lejos una luz en el cielo. Era Santa Claus. Le pedimos ayuda y con su magia ¡puf ! nos sacó. Les dimos las gracias y galletas. Y gritamos todos: ¡La mejor navidad del mundo!”

Al final todos los niños y niñas de infantil aplaudieron entusiasmados. ¡Las historias les habían encantado!!

3º C