Sin duda, uno de los colectivos que se han destacado por su labor a lo largo de estos meses ha sido Protección Civil. En reconocimiento a este gran trabajo, Protección Civil de Milagro ha recibido la Placa de Honor de la Asociación Nacional de Agrupaciones y Asociaciones de Voluntarios de Protección Civil de España, ANAV. Susana Alonso y Johana Cajigos Lameiriñas, son dos de las voluntarias de PC Milagro.
¿Cómo os habéis sentido con este reconocimiento?
Susana.- Para los voluntarios es un gran honor, porque supone el reconocimiento oficial al trabajo que hemos realizado en estos meses, aunque lo que nos queda de verdad es la gratitud de la gente con la que hemos estado en sus casas, residencias, etcétera.
Johana.- Es verdad que te sientes agradecido, pero el recuerdo más importante es el del contacto diario con las personas en los pueblos, especialmente con las más mayores y más desprotegidas.
¿Cuál ha sido la labor que los voluntarios han llevado a cabo durante la pendemia para haceros merecedores de la placa? Cuéntanos las actividades que habéis realizado…
Susana.- Bufff… no sé ni pon dónde empezar. Al principio, en marzo, era muy importante avisar a la población de lo que se nos venía encima, y a partir de ahí han surgido muchas cosas, desde acompañar a personas que estaban solas, hasta hacer compras de medicamentos o de alimentos en el supermercado, repartir tareas escolares, libros, chromebooks, non-touch, mascarillas… llevan alimentos al recinto de Refena o donaciones de alimentos a las residencias y a los centros hospitalarios de Pamplona y Tudela. Han sido miles de horas y cientos de servicios.
¿Alguna experiencia a destacar? ¿Alguna acción que os haya marcado de forma especial?
Johana.- Ha habido días muy duros, hemos soltado alguna lagrimilla más de un día, porque una de las sorpresas ha sido ver cuánta gente mayor está sola. Especialmente duro fue el día que desinfectamos la Residencia de Fitero, y ver que al irnos se quedaban las trabajadoras encerradas dentro con los residentes, en un día que habían muerto ancianos y otros habían sido trasladados. Los aplausos también han sido importantes, pero nos parece que los que son de destacar son nuestros aplausos y los de la ciudadanía al personal sanitario, que nosotros hacemos extensible a todos los gremios que han estado dando la cara desde el primer día.
¿Cuánta gente compone el grupo de Milagro?
Johana.- Actualmente somos 48 voluntarios, con edades entre 16 y 63 años, y con procedencia de prácticamente toda Navarra.
¿Se trata de un voluntariado con mucho arraigo en esta localidad?
Susana.- Bueno, llevamos doce años que se han pasado volando, y la verdad es que “aunque no nos vean, siempre estamos ahí”, como dice un lema de protección civil. Pienso que con la pandemia se ha empezado a valorar aún más nuestro trabajo, porque uno de los aspectos más positivos es que se nos ha visualizado.
¿Cómo se han sentido los voluntarios durante la pandemia? Porque ha tenido que ser duro tanto trabajo…
Johana.- Sí, ha habido momentos duros, pero nos hemos ayudado unos a otros. Hemos tenido también la ayuda de nuestro compañero psicólogo, Antonio Esparza, que además atendió por teléfono a cualquier ciudadano, y lo cierto es que entre todos lo vamos superando.
Susana.- Lo peor es que había muchas ganas por hacer cosas desde el primer día, pero no éramos conscientes de lo que se venía encima y de que esta situación se iba a alargar tanto tiempo y que iba a ser tan terrible en mortandad, además de la crisis social y económica.
Los vecinos, ¿os decían algo, agradecían vuestra labor?
Johana.- Han sido muchas las muestras de agradecimiento en todos los pueblos.
Susana.- Y las mujeres de Milagro han estado de diez. Montaron la campaña “Endulza Prote” y la verdad es que nos tuvieron muy bien atendidos con comida y postres. Un diez para ellas. Muchísimas gracias.