Fustiñana
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Fustiñana refuerza su papel como uno de los enclaves estratégicos de acceso a las Bardenas Reales en la Ribera. Con un modelo basado en la sostenibilidad, la tranquilidad y el contacto con el paisaje, la localidad avanza en su posicionamiento turístico apoyada en nuevos proyectos como el futuro centro de información —Puerta Sur del parque natural— y la recuperación de espacios culturales como el Cine Lux. Hablamos con su alcalde, Sergio Vitas, sobre presente y futuro de un municipio que busca crecer sin perder su esencia.

Fustiñana se encuentra en un enclave privilegiado junto a las Bardenas Reales. ¿Qué papel quiere jugar dentro del turismo en la Ribera?
Como siempre decimos, el potencial turístico de Fustiñana está muy vinculado al turismo de naturaleza. Nuestra ubicación, junto a las Bardenas Reales y en un entorno muy reconocible de la Ribera, nos sitúa en una posición muy interesante para quienes buscan una escapada cercana, tranquila y ligada al paisaje.

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Queremos que Fustiñana sea un municipio que sume valor a esa experiencia, ofreciendo cercanía, autenticidad y un entorno amable para disfrutar con calma del territorio. No hablamos de un turismo masivo, sino de un turismo respetuoso, vinculado a la naturaleza, al paseo, a la bicicleta, a la observación del paisaje. Un turismo con vocación de sostenibilidad medioambiental.

¿Qué atractivos destacaría de Fustiñana para quienes buscan una escapada tranquila y auténtica?
Destacaría, en primer lugar, el propio entorno natural y la cercanía a las Bardenas, que convierten a Fustiñana en un punto muy atractivo para quien quiere disfrutar de la naturaleza desde la tranquilidad. También pondría en valor la gastronomía y el carácter de nuestra gente.

Además, la implantación en Fustiñana del nuevo centro de información turística como Puerta Sur de acceso a Bardenas, aunque es un proyecto de la Comunidad de Bardenas, va a reforzar indirectamente esa posición del municipio como lugar de acogida y de paso para visitantes. El centro se levanta en Fustiñana y forma parte de la futura red de accesos al parque, junto a Arguedas y Carcastillo.

¿Qué supone este proyecto para el municipio?
Aquí hay que dejar claro que se trata de un proyecto promovido por la Comunidad de Bardenas Reales. Dicho esto, para nuestro municipio supone una noticia positiva, porque una infraestructura de este nivel implantada en Fustiñana siempre ayuda a reforzar su visibilidad y su vinculación con el territorio bardenero.

Y, para el conjunto de Bardenas, entendemos que supone un paso importante en la mejora de la acogida al visitante, en la ordenación de accesos y en la distribución de flujos turísticos. La propia Comunidad de Bardenas ha planteado esta red con ese objetivo: reforzar la atención en puntos estratégicos y redistribuir mejor las entradas al parque.

Este centro formará parte de una red junto a los accesos de Arguedas y Carcastillo. ¿Cómo ayudará esta estructura a mejorar la experiencia de los visitantes en el Parque Natural?
Entendemos que esta red de accesos va a contribuir a que la llegada a Bardenas sea más ordenada, más informada y más equilibrada. Que existan tres puertas principales —sur, norte y oeste— permite distribuir mejor a los visitantes y ofrecerles información desde distintos puntos del territorio.

El proyecto incorpora también elementos ligados a la tradición agrícola de la Bardena. ¿Por qué era importante que el centro tuviera esa identidad vinculada al territorio?
Porque Bardenas no se entiende solo desde el punto de vista paisajístico o natural; también se entiende desde la historia de los usos del territorio y desde la relación que durante generaciones han mantenido sus pueblos con ese espacio. En el caso de Fustiñana, esa conexión con la agricultura forma parte de la identidad local y del paisaje humano que rodea a Bardenas.

¿Qué impacto espera que tenga esta nueva infraestructura en Fustiñana?
Insisto en que no es una infraestructura municipal, por lo que no nos corresponde valorar su gestión directa. Pero sí podemos decir que, como beneficio colateral, es razonable pensar que puede contribuir a reforzar la presencia del municipio en el mapa turístico de la Ribera y generar movimiento en el entorno.

Cualquier equipamiento que atraiga visitantes, mejore la información y sitúe a Fustiñana como uno de los accesos al territorio bardenero puede tener una repercusión positiva indirecta en la economía local, en la hostelería, en el comercio y en la proyección exterior del pueblo. La red completa prevista por Bardenas también contempla su gestión.

Recuperación del Cine Lux

Desde al ayuntamiento destacan además, que la recuperación del anitguo Cine Lux es un proyecto muy importante para Fustiñana, porque supone recuperar un espacio con memoria y transformarlo en un local útil para el presente y para el futuro del municipio. El Cine Lux forma parte del recuerdo colectivo de muchas generaciones, y su recuperación tiene un valor que va más allá de la propia obra.

Además, convertirlo en sala multiusos significa dotar al pueblo de un espacio preparado para acoger actividad cultural y social de manera estable: cine, teatro, conciertos, actos vecinales y otras iniciativas que ayuden a dinamizar la vida del municipio.

La primera fase de las obras ya está en marcha, y una vez este nuevo espacio una vez esté completamente equipado, la futura sala multiusos está concebida para albergar proyecciones de cine, representaciones teatrales, conciertos musicales y otros actos culturales y sociales. También contará con una gran sala principal, graderío con butacas móviles y plegables, escenario con soporte técnico, cabina de sonido e iluminación, aseos adaptados y camerinos.

Trabajar por la calidad de vida

Entre el nuevo centro turístico y el futuro espacio cultural del Cine Lux, Fustiñana está impulsando proyectos importantes. Por este motivo, el alcalde la localidad, Sergio Vitas, imagina, dentro de unos años, un municipio vivo y en materia turística y cultural.

“Creo que los proyectos que impulsamos hoy tienen que estar pensados para el futuro”, asegura. “Las personas estamos de paso en los cargos públicos, vamos y venimos, pero los pueblos siguen y los proyectos deben quedar para que quienes estén mañana puedan continuarlos y hacerlos crecer”.

“Por eso intentamos que las iniciativas que se ponen en marcha no sean proyectos de una persona o de un momento concreto, sino proyectos pensados para el pueblo y para responder a las necesidades de nuestros vecinos también dentro de unos años”.

“Si conseguimos dejar infraestructuras útiles, espacios que den vida al pueblo y proyectos que tengan continuidad, entonces estaremos haciendo las cosas bien. Al final, de lo que se trata es de trabajar pensando en el futuro de Fustiñana y en la calidad de vida de quienes viven aquí”, concluye.

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