-- Publicidad --

La depuradora de aguas residuales de Tudela que presta servicio a la capital ribera, Murchante, Fontellas y Cascante ha concluido la primera fase de su ampliación y modernización tras una inversión superior a los 10 millones de euros y un año y medio de obras.

El consejero de Cohesión Territorial, Óscar Chivite, ha visitado las instalaciones junto al director general de Administración Local y Despoblación, Jesús María Rodríguez; el director gerente de NILSA, Fernando Mendoza; el alcalde de Murchante, Macario Jarauta; y la presidenta de la Junta Municipal de Aguas de Tudela, Anichu Agüera.

-- Publicidad --

La infraestructura, inaugurada en 2001, podrá atender ahora a más de 39.000 habitantes, además de responder al crecimiento de la actividad industrial, especialmente agroalimentaria.

Las mejoras, ha explicado el consejero Chivite “se centran en una mejora de la línea de fangos y una mejora de la electrificación”.

Adaptada a un número mayor de población

Cuando la planta se puso en marcha hace 25 años daba servicio a unas 20.000 personas. Hoy esa cifra se ha duplicado, al tiempo que la industria de la zona ha intensificado su actividad. La actuación permitirá adecuar la instalación a las nuevas demandas poblacionales y empresariales.

El consejero ha enmarcado esta intervención dentro del plan estratégico de inversiones de NILSA para la Ribera, dotado con 60 millones de euros hasta 2030. “Es una primera fase de un proyecto global que tiene NILSA dentro de su plan de inversiones”, ha explicado, subrayando que se trata de “implicarnos con el medio ambiente y con la mejora del entorno fluvial de los ríos a través de la mejora de las depuradoras”.

Renovación eléctrica integral

La actuación más relevante ha sido la renovación completa de la instalación eléctrica, que databa de 2001 y había superado ampliamente su vida útil. La depuración es una actividad electrointensiva, han recordado los técnicos, por lo que esta actualización resulta clave para garantizar seguridad, eficiencia y fiabilidad.

Se ha construido un nuevo edificio para el centro de control de motores, una galería de servicios que conecta los distintos elementos de la planta y se ha renovado todo el cableado, cuadros eléctricos y sistemas de monitorización, y que ha supuesto dos tercios de la inversión total.

Mejora de la línea de fangos

La segunda gran actuación se ha centrado en la línea de fangos, residuo resultante tras el proceso de depuración. Se ha construido un nuevo edificio de deshidratación, incorporado dos centrífugadoras —tecnología que permite extraer el agua del fango— y ampliado los depósitos de almacenamiento y tratamiento, reutilizando infraestructuras existentes.

También se ha mejorado el sistema de recepción de fangos líquidos procedentes de otras depuradoras del entorno, con un nuevo depósito específico, y se ha instalado una nueva báscula para controlar el peso de los camiones que entran y salen de la planta.

Además, se ha implantado un sistema de desodorización con motores de extracción y filtros biológicos para evitar molestias por olores.

Chivite ha subrayado que el objetivo es avanzar en la valorización de este residuo. “Lo que se está buscando es una valorización de un recurso que en este momento estamos teniendo que enviar fuera., hacerlo con una mejor eficiencia energética y un mejor tratamiento medioambiental”.

Impulso a la I+D+i

Las inversión se ha completado con la adecuación del laboratorio de investigación de NILSA y una planta piloto de dedicada a proyectos de investigación donde la empresa pública trabaja la eliminación de contaminantes emergentes o la mejora de los procesos de tratamiento.

La CHE pide ajustar la autorización ambiental de la depuradora de Tudela

Coincidiendo con la visita del consejero Chivite a la Depuradora de Tudela, el ayuntamiento de Tudela, que se opone a la ejecución de la segunda fase de ampliación de la EDAR en la que se incluye el polémico tratamiento de fangos, ha dado a conocer que la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha requerido al Gobierno de Navarra que rectifique la autorización ambiental recientemente concedida a la EDAR de Tudela.

El organismo estatal considera que la actividad de la depuradora y el vertido de aguas tratadas al Río Ebro no deben incluirse dentro del régimen de Autorización Ambiental Integrada (AAI), más exigente, ya que se trata de depuración de aguas residuales urbanas, una actividad que ya cuenta con su propia autorización de vertido al amparo de la Ley de Aguas.

La discrepancia surge tras la inclusión de la instalación en la Resolución 1249E/2025 del Gobierno foral, vinculada al proyecto de tratamiento de fangos. La CHE sostiene que, por su naturaleza, la EDAR debe quedar fuera del marco de la normativa estatal sobre prevención y control integrados de la contaminación.

Para el ayuntamiento abre una puerta para anular la autorización al proyecto

Para el alcalde de Tudela, este requerimiento abre una nueva puerta a la posible paralización del proyecto ya que, según el Consistorio, la actividad de la depuradora y el vertido al Río Ebro deberían incluirse en la resolución foral, al entender que esa materia no se encuadra dentro del régimen de Autorización Ambiental Integrada.

El alcalde, Alejandro Toquero, ha señalado que habrá que analizar el alcance de una eventual rectificación para determinar si podría dejar sin efecto la AAI concedida y, en consecuencia, modificar la situación administrativa del proyecto vinculado a la producción de biogás.

Desde el equipo de gobierno municipal se insiste en que se actuará con prudencia hasta conocer el desenlace administrativo, aunque consideran que el escenario podría variar en función de la decisión que adopte el Ejecutivo foral tras el pronunciamiento de la Confederación.

Trámite administrativo

Para el consejero, Óscar Chivite, el requerimiento de la CHE no va más allá de un trámite entre administraciones para clarificar el encaje jurídico de la autorización. Ha restado trascendencia al requerimiento y ha avanzado que se determinará la fórmula jurídica más adecuada en la autorización ambiental del proyecto vinculado a la EDAR de Tudela.

Chivite ha explicado que la Confederación y el área de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra están coordinándose para definir el encaje normativo correcto, ha evitado calificar la situación como un error administrativo y que la cuestión responde a la interpretación técnica sobre la vía más adecuada para tramitar la autorización. “Lo que se está buscando es la autorización ambiental adecuada”, ha señalado, insistiendo en que se trata de un paso más dentro del proceso que continúa su tramitación administrativa. “Seguimos con la misma planificación de avanzar para ponerlo en marcha cuanto antes”, ha indicado el consejero, quien ha explicado que en todo momento el Gobierno está buscando “darle la mayor seguridad administrativa, jurídica y técnica al proyecto”.

-- Publicidad --