lavandería Castejón
Cristobal Ortuño en la lavandería La Parada
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Castejón cuenta con una nueva lavandería autoservicio, La Parada, un establecimiento que nace con el objetivo de ofrecer una alternativa para quienes necesitan lavar prendas de gran tamaño o, simplemente, quieren reducir el tiempo dedicado a las coladas domésticas.

Al frente de esta iniciativa se encuentra Cristóbal Ortuño Ruiz, vecino de Castejón, quien explica que la idea surgió precisamente después de conocer de primera mano el funcionamiento de este tipo de establecimientos en Tudela. Su planteamiento inicial estaba relacionado principalmente con el lavado de prendas voluminosas, como ropa de cama o cortinas, aunque al conocer a los usuarios de la lavandería descubrió que el servicio podía tener también otra utilidad. “Hay gente que va con un montón de ropa de diario, de deporte, calcetines…”, explica. Y es que algunos usuarios prefieren acumular la ropa de varios días y acudir a la lavandería para realizar en una sola vez lo que en casa supondría varias coladas. De ahí surgió también el lema del establecimiento: “Lava más, tarda menos”.

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Lavadoras de hasta 18 kilos

La lavandería dispone de tres lavadoras de 11, 14 y 18 kilos de capacidad, además de dos secadoras de 18 kilos, lo que permite abordar tanto las coladas habituales como prendas de mayor tamaño.

El funcionamiento busca precisamente facilitar el ahorro de tiempo. Los ciclos de lavado duran aproximadamente 40 minutos, dependiendo del programa, mientras que el secado puede realizarse en unos 16 minutos con la tarifa mínima, ampliándose el tiempo según la cantidad introducida. En conjunto, Ortuño estima que en una hora o poco más es posible completar el proceso de lavado y secado.

Además, los usuarios no necesitan llevar detergente ni suavizante. Las propias máquinas incorporan dosificadores que administran automáticamente detergente, oxígeno activo para las manchas y suavizante en cada ciclo.

Una alternativa para las prendas grandes

Aunque la idea inicial estaba más vinculada a las prendas voluminosas, como ropa de cama o cortinas, el perfil de usuarios es amplio. Familias que acumulan la ropa de varios días, personas que regresan de vacaciones con varias maletas o usuarios que no disponen de secadora encuentran aquí una alternativa para hacer la colada de forma rápida.

El establecimiento cuenta además con aire acondicionado y una máquina de vending con café, refrescos y productos para picar, buscando ofrecer un espacio cómodo durante el tiempo que dura el lavado y el secado.

Ortuño reconoce que poner en marcha un nuevo negocio siempre supone un esfuerzo y que los primeros meses sirven para comprobar la respuesta de los usuarios. En su caso, señala que la evolución está siguiendo las previsiones que le habían trasladado desde otras localidades con este tipo de establecimientos: una mayor actividad en primavera, cierta ralentización durante los meses de verano y una previsión de mayor demanda durante el invierno, especialmente en jornadas húmedas o de niebla.

Para el promotor, una de las principales ventajas del servicio se resume precisamente en el ahorro de tiempo. “Yo en casa ya no hago coladas”, explica, señalando que ahora puede acumular la ropa de varios días, llevarla al establecimiento y tenerla lavada y seca aproximadamente en una hora. La ropa sale caliente y, según destaca, prácticamente sin arrugas, por lo que solo queda llevarla a casa y guardarla.

“El tiempo es oro”, resume Cristóbal Ortuño, convencido de que la posibilidad de concentrar varias coladas en un único lavado puede convertirse en una alternativa práctica para los vecinos de Castejón.

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