El Consejo de Administración de la sociedad pública Canal de Navarra (CANASA) ha aprobado los precios máximos de expropiación y la relación de bienes y derechos afectados por las obras de la segunda fase del Canal de Navarra, un trámite imprescindible para poder avanzar hacia la licitación de esta infraestructura durante 2026.
La decisión, adoptada en la reunión celebrada el pasado 16 de marzo en Artajona, supone un paso clave dentro del proceso administrativo necesario para ejecutar el proyecto. En total, la medida afecta a unos 1.500 expedientes relacionados con parcelas, edificaciones y diferentes usos del suelo que deberán ser ocupados o modificados para hacer posible la construcción del canal.
Con esta aprobación se establece el marco económico de referencia para las negociaciones con los propietarios, de acuerdo con la legislación vigente en materia de suelo y expropiación forzosa. El objetivo es facilitar acuerdos amistosos con los afectados, garantizando al mismo tiempo seguridad jurídica y control presupuestario para la administración.
Casi 7,6 millones de euros para adquisiciones y posibles indemnizaciones
El importe máximo estimado para la adquisición de los bienes y derechos necesarios para ejecutar la obra asciende a 5.845.151,60 euros. A esta cifra se añade una previsión adicional del 30% —1.753.545,48 euros— destinada a cubrir posibles contingencias o indemnizaciones complementarias derivadas del proceso expropiatorio.
De este modo, el presupuesto máximo aprobado para este concepto alcanza los 7.598.697,08 euros.
Las parcelas afectadas se localizan en varios municipios de la Ribera y la Zona Media de Navarra: Pitillas, Ujué, Santacara, Mélida, Valtierra, Arguedas, Tudela, Corella, Cintruénigo, Cascante y Tulebras, además del territorio de Bardenas Reales.
Los terrenos incluidos en los expedientes presentan diferentes usos, principalmente tierra arable de secano y regadío, frutales, olivar, cultivos de frutos secos, huertas y pastos, aunque también se contemplan edificaciones, zonas urbanas y áreas vinculadas a cauces o corrientes de agua.
Un paso clave antes de licitar las obras
La aprobación de estos precios máximos es un trámite previo imprescindible para la licitación de las obras, prevista para este mismo año. Sin este acuerdo no sería posible iniciar formalmente el proceso de construcción de la segunda fase del canal.
El proyecto ya recibió el visto bueno técnico el pasado 13 de noviembre, cuando la Dirección General del Agua del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) aprobó el proyecto constructivo de la infraestructura.
Más de 20.000 hectáreas de nuevos regadíos
La segunda fase del Canal de Navarra permitirá poner en riego hasta 20.214 hectáreas en la Comunidad Foral, distribuidas en 11 sectores. Dos de ellos —los sectores XI y XII— se ubicarán en la margen izquierda del Ebro, mientras que el resto se situarán en la margen derecha del río.
El sistema contará con un caudal total en origen de 20 metros cúbicos por segundo, lo que permitirá ampliar significativamente la superficie de regadío en la Ribera y mejorar la competitividad del sector agrícola.
Además del uso agrícola, la infraestructura también contribuirá a garantizar el suministro de agua de boca de calidad a diferentes núcleos de población de la Ribera navarra, mediante la conexión con los sistemas de abastecimiento existentes.
Con este nuevo paso administrativo, el proyecto del Canal de Navarra continúa avanzando hacia una fase decisiva que permitirá iniciar las obras de una de las infraestructuras hidráulicas más relevantes para el desarrollo agrícola y el abastecimiento de agua en el sur de la comunidad.












